Sociedad
Viven hacinadas mujeres reclusas de Puebla y hasta con hijos
La Comisión Nacional de Derechos Humanos señala que los ceresos en la entidad padecen una sobrepoblación femenina del 38 por ciento
Los reclusorios en Puebla padecen una sobrepoblación femenina del 38 por ciento, además carecen de espacios necesarios para alojar a internas que son madres, por lo que se desatienden las necesidades de sus hijos en aspectos como salud, alimentación, educación y esparcimiento, según un informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El organismo identificó deficiencias en los servicios de educación inicial y preescolar, particularmente, en las penitenciarías de Puebla, Tehuacán y Cholula.
Al presentar su “Informe Especial sobre las hijas e hijos de las Mujeres Privadas de la Libertad en los Centros de Reclusión de la República Mexicana”, la Comisión señaló que hasta agosto pasado la población penitenciaria del país ascendía a 230 mil 519 personas, de las cuales 12 mil 4 son mujeres, es decir, el 5.21 por ciento; además en las cárceles viven 618 niños.
Por ello, la CNDH emitió una recomendación a los gobiernos de las entidades del país y a la administración federal para que atiendan los derechos de los hijos de las mujeres en reclusión.
Los datos en Puebla
Según los datos presentados por la Comisión, los Centros de Reinserción Social (Ceresos) que hay en Puebla pueden alojar hasta 417mujeres pero actualmente éstas ascienden a 576, lo que implica una sobrepoblación del 38.1 por ciento, equivalente a 159 personas más.
El hacinamiento es el tercero más alto en el país, después de Jalisco con 78.6 por ciento para el caso de las mujeres e Hidalgo con el 68.4 por ciento.
Del total de mujeres internas, 12 tienen hijos, los cuales viven con ellas en las penitenciarías pero con las condiciones mínimas de desarrollo.
Además entre los servicios de salud que debe tener la población infantil, se encuentra la atención de médicos pediatras, vacunación, servicios dentales y psicólogo infantil; no obstante, en la mayoría de los casos, sólo se cuenta con atención médica general, sin la de un especialista en pediatría, pues los mismos médicos que atienden a las internas también revisan a sus hijos.
Instalaciones médicas exclusivas para los niños tampoco existen, por lo que se les atiende en consultorios destinados para personas adultas, bajo limitación de medicamentos incluso para tratar las enfermedades más comunes (gastrointestinales, respiratorias y de la piel), las cuales requieren medicinas especiales en el caso de infantes.
Por otra parte, la Comisión identificó deficiencias particulares en impartición de educación inicial y preescolar, principalmente en los Ceresos de San Miguel en Puebla, así como en el de Tehuacán y San Pedro Cholula.
Cabe recordar que en México, la edad de los niños y niñas que viven con sus madres internas ha oscilado entre los 0 y 6 años de edad, pero a partir de la publicación de la Ley Nacional de Ejecución Penal del año 2016, la edad se ha modificado hasta los 3 años para el caso de que hayan nacido durante el internamiento de sus madres.