La Universidad Anáhuac recibió al Curador y Director del Santuario del Libro que alberga los Rollos del Mar Muerto en el Museo de Israel, doctor Adolfo Daniel Roitman,con el fin de compartir a la comunidad el impacto que tiene el mayor hallazgo arqueológico del siglo XX en la sociedad actual, así como narrar un poco acerca de su historia y la gran labor detrás del mismo para transmitir el mensaje que contiene.

Roitman es Licenciado en Antropología por la Universidad de Buenos Aires; tiene un Máster en Religiones Comparadas y un Doctorado en Pensamiento Judío Antiguo, por la Universidad Hebrea de Jerusalén. En 2005 fue nombrado Doctor Honoris Causa por Rocky Mountain College y ha sido reconocido con muchos premios a nivel internacional. Además es autor de numerosos libros y artículos, y ofrece ponencias alrededor del mundo gracias a su fructífera trayectoria académica. Fue acreedor a la Medalla Liderazgo Anáhuac en Humanidades 2014 por la Universidad Anáhuac, en donde actualmente es profesor.

En esta ocasión, el ponente partió de la línea de sucesos históricos que dieron lugar al descubrimiento de los famosos Rollos en las cuevas de Qumrán cerca del Mar Muerto en 1948, donde los beduinos encontraron sorpresivamente unas vasijas que contenían las copias más antiguas de la Biblia en hebreo jamás encontradas, siguiendo otras excavaciones exitosas en las que se encontraron diversos fragmentos que describen la vida y la época del Mar Muerto.

Explicó que el rollo de Isaías es el más importante de los siete originales descubiertos, ya que es el profeta más relevante, además de ser el documento más largo, mejor conservado y único hallado íntegramente, el cual está datado alrededor de 100 A.C., mil años más antiguo que el manuscrito Bíblico en hebreo conocido hasta entonces: el Códice de Aleppo.

 “La importancia que tienen los Rollos del Mar Muerto para la humanidad es que nos acercan a través de la historia de las religiones judía y cristiana a un mensaje atemporal: la necesidad de diálogo y respeto para poder llegar a acuerdos y convivir en paz y armonía.”, expuso el especialista.

Asimismo, destacó que la labor de conservación y restauración que han realizado especialistas durante numerosos años, ha sido vital para que el contenido de los mismos haya llegado a las manos de las personas, y que incluso ahora se pueda consultar en bases de datos a través de internet.

Cabe destacar que a través de este tipo de espacios, la Escuela de Humanidades Anáhuac busca propiciar la formación integral de su comunidad, transmitiendo temas de gran relevancia para fortalecer una visión crítica del desarrollo cultural.