Universidades
Sindicalistas piden sesión de Consejo Universitario por desalojo
Las sesiones se pueden convocar para conocer y resolver conflictos entre las autoridades universitarias y los integrantes
Foto Agencia Enfoque (Archivo)
El Movimiento de Trabajadores Administrativos Sindicalistas (MTAS) solicitó al Consejo Universitario que realice una sesión extraordinaria para tratar el tema del desalojo de estudiantes del zócalo de Puebla, donde fueron golpeados, privados de su libertad e incluso una de las jóvenes sufrió abuso sexual.
Además, el movimiento sindical pidió que también se trate el asunto de los cursos gratuitos para el examen de admisión.
José Guadalupe Romero, del MTAS, señaló que conforme al artículo 49 Fracción XI de los estatutos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) las sesiones se pueden convocar para conocer y resolver conflictos entre las autoridades universitarias y los integrantes, así como aplicar sanciones en caso de que haya violaciones a la ley o a los propios estatutos.
Mientras que Victoria Tello, una de los estudiantes de la BUAP desalojadas, señaló que aún no reciben un apoyo contundente de la universidad, ya que en el Hospital Universitario (HU) tardaron en atenderlos, y aunque ya dieron de alta algunos de sus compañeros, siguen delicados de salud.
Lo mismo sucedió con la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHE), que sólo se limitó a acudir como observadora y no intervino en el momento en el que se le solicitó apoyo.
Piden se consulte sobre cursos
Romero García sostuvo que en el interior de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se vive un clima de represión contra los trabajadores y los estudiantes, quienes este domingo 8 de febrero fueron agredidos por unos encapuchados alrededor de las 3:00 horas.
Los 23 jóvenes que mantenían una huelga de hambre en el zócalo para exigir espacios para cursos gratuitos fueron golpeados y ocho de ellos fueron privados de su libertad, y una alumna sufrió abuso sexual.
Ante esta situación, el trabajador pidió que el rector Alfonso Esparza Ortiz cite con carácter de urgente a una sesión extraordinaria del Consejo Universitario, donde se analice la violencia en contra de los estudiantes y se haga una consulta pública para ver si se les da espacios a los jóvenes para los cursos gratuitos de preparación para el examen de admisión.
Gobernación amenazó a jóvenes
Maribel Trinidad, madre de uno de los estudiantes golpeados, señaló que funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob) municipal agredieron de manera verbal a los jóvenes desde su instalación en el zócalo de la ciudad de Puebla el miércoles pasado.
Para la madre de familia no es casualidad que los estudiantes de la BUAP hayan sido retirados el mismo día que el alcalde Antonio Gali Fayad tuvo un evento en el zócalo. Este domingo el ayuntamiento poblano organizó un desfile de Huehues que culminó en la Plaza de Armas.
La señora Maribel también comentó que si bien la BUAP mandó abogados, primero fueron amenazados por un tal “Dimas” durante las mesas de negociación.
Victoria Tello dijo que el actuar de la universidad deja mucho que desear, ya que su compañera “Noelia” fue dada de alta, a pesar de que sigue evacuando sangre y pudo ser víctima de abuso sexual.
Hizo responsable a autoridades universitarias y también a las estatales de las amenazas directas que han sufrido, así como de posibles órdenes de aprehensión en su contra.
Exigen renuncia de Cabalán y Facundo
En otro tema, Marco Antonio Mazatle Rojas y Ricardo Jiménez Ávila, integrantes del Movimiento por la Alternativa Social (MAS), exigieron la renuncia de los secretarios de Infraestructura, Cabalán Macari Álvaro, y de Seguridad Pública, Facundo Rosas Rosas, por sus actos de corrupción y autoritarismo.
De Cabalán Álvaro señalaron que la mayor parte de obras que ejecuta no tienen planeación, pero sí un sobrecosto de hasta 400 por ciento y mala calidad, además de que están concentradas en la zona metropolitana y dejan sin obra a los municipios.
En caso de Rosas Rosas dijeron que prefiere golpear y perseguir a los luchadores sociales que a los delincuentes, pues mientras hay una escalada de inseguridad también hay un alza en las detenciones de activistas.