El gobernador Rafael Moreno Valle justificó nuevamente la presencia de policías en la Vía Atlixcáyotl para disolver el bloqueo que realizaban pobladores de Chalchihuapan.

El operativo derivó en un enfrentamiento entre policías estatales y pobladores de la junta auxiliar de San Bernardino Chalchihuapan que dejó lesionado a un menor cuyo estado de salud es grave. El gobernador reiteró que los inconformes bloquearon una vía de comunicación que debía ser abierta.

No obstante, al ofrecer una entrevista cerrada, pues convocó sólo a algunos medios de comunicación, el mandatario argumentó que solicitó a la Procuraduría General de la República (PGR) su intervención, a fin de que atraiga el caso y sea esa instancia quien determine a quién corresponde la responsabilidad de los hechos.

Durante el encuentro con los reporteros a los que convocó la mañana de este martes en Casa Puebla, Moreno Valle dijo que la indagatoria que realice la PGR será objetiva, por lo que si ésta arrojara que algún efectivo o funcionario estatal es responsable de los hechos violentos, no se encubrirá a nadie.

No obstante, comentó que si se comprueba que los pobladores son responsables de la agresión que el niño José Luis Alberto Tlautle Tamayo sufrió en la cabeza, quien está “prácticamente entre la vida y la muerte” –dijo el gobernador–, no dejará que el hecho quede impune.

Es necesario recordar que los familiares del menor -que la semana pasada fueron reportados como desaparecidos- acusaron a los policías estatales de haber herido al menor con balas de goma mientras dispersaron la manifestación que ocurrió en las inmediaciones de la autopista Puebla-Atlixco.

La protesta en cuestión, se debió a la inconformidad de pobladores de juntas auxiliares por el retiro de los servicios del Registro Civil que hace algunas semanas realizó la administración estatal.

Empero, Moreno Valle secundó al secretario General de Gobierno, Luis Maldonado Venegas, quien horas antes responsabilizó a los pobladores del enfrentamiento, pues insistió en que se presentaron “pruebas” de que los responsables fueron los quejosos.

El gobernador argumentó que antes de que se registrara el conflicto, su administración ofreció diálogo a los manifestantes, pues sostuvo que su gobierno busca una “absoluta libertad de expresión porque eso es democracia, siempre que sea por los cauces institucionales”.