Al día, la Presa de Valsequillo recibe alrededor de 126.5 toneladas de contaminantes que provienen de los ríos Atoyac, Zahuapan, San Francisco y Alseseca, mismas que, en caso de no mitigarse, terminarán con las actividades acuícolas, de agricultura y turísticas que se realizan en la zona.

Así lo refiere el Anteproyecto del Plan Parcial de Valsequillo que realizó el Instituto de Planeación Municipal (Implan) y que en los próximos días será presentado al Cabildo capitalino para su análisis y aprobación, con el propósito de convertirse en un documento rector de las acciones que deben llevarse a cabo para su rescate y limpieza. 

El documento advierte que los altos niveles de contaminación del embalse podrían repercutir en la salud de la población aledaña a sus margenes, y que ya padecen de frecuentes infecciones gastrointestinales debido a las altas concentraciones de coliformes fecales que se han identificado en sus aguas.

126.5 toneladas diarias a la presa de Valsequillo

De acuerdo con el reporte, la Laguna de Valsequillo –como también se le conoce– recibe diariamente 12.5 toneladas de contaminantes de origen doméstico e industrial, de las cuales, 69 corresponden al Río Atoyac, 8 al Río Zahuapan, 21.5 al Río San Francisco, y 26 al Río Alseseca.

El 26% de las aguas del Atoyac que se descargan en la presa corresponden a aguas residuales; en el caso del Alseseca la cifra es 7%.

En riesgo riego de cultivos

Según el Anteproyecto consultado, los niveles de contaminación mencionados ponen en riesgo la superficie de terrenos de cultivo del “Distrito 30 de Valsequillo” que abarca 33 mil 85 hectáreas, de las cuales una buena parte son regadas con agua de la presa Manuel Ávila Camacho (Valsequillo) a través de diversos canales que llegan a zonas productora de legumbres de Tepeaca y Tecamachalco.

Al respecto, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en el 2011 reportó que el agua de la Presa de Valsequillo tienen niveles de “contaminada” a “fuertemente contaminada” y que la principal fuente de contaminación para el humedal son las descargas de aguas residuales de origen doméstico, aunque también existe un importante cúmulo de industrias que contribuyen a la contaminación del agua.

Alertan sobre daños para la salud

Los altos niveles de contaminación de la Presa limitan su aprovechamiento con fines agrícolas, pecuarios y acuícolas, así como el desarrollo de actividades de recreación y turismo, subraya el documento.

Asimismo, los contaminantes podrían repercutir en la salud de la población, incrementando el padecimiento de infecciones gastrointestinales, debido a las altas concentraciones de coliformes fecales, identificados en los análisis realizados, las cuales exceden los límites máximos permisibles de la NOM-001-SEMARNAT-1996, pues el agua es utilizada tanto para el ganado como para la producción agrícola en el distrito de riego.

Otro de los efectos negativos de la contaminación es la reducción en el disfrute de los ríos y la Presa por la población cercana debido a que dejaron de ser áreas de esparcimiento pues ahora tienen malos olores, contaminación visual y presencia de plagas de animales, lo que ha derivado en la reducción o eliminación del uso de los cuerpos de agua para nadar y el propio abandono del lugar.

Recomiendan saneamiento integral 

El análisis indica que aunque Puebla y Tlaxcala cuentan con infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, esta no es suficiente para disminuir la carga de contaminantes que arriban al embalse y, en caso de que esto no se mitigue, el agua continuará degradándose al grado de presentar niveles de contaminación tan severos que perderán totalmente su capacidad de formar nichos ecológicos para las diversas especies que la habitan.

Así, se refiere que la estrategia para resarcir la contaminación depende de un saneamiento integral que contemple a la Presa y sus vertientes, que evite la destrucción de los lirios acuáticos de la zona ya sea de manera química o mecánica, y que incluya a los principales aportadores de contaminación del rio.