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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Introvertido o Extrovertido… ¿Cómo te defines?

Introvertido o Extrovertido… ¿Cómo te defines?

Si eres extrovertido, lo que vas a leer a continuación probablemente te resulte familiar. Quizá hayas detectado los comportamientos que van a describirse en alguien que conoces; y seguramente se trata de actitudes que te resultan raras y hasta inexplicables. Si eres introvertido, fácilmente podrás identificarte con alguna de estas cualidades; y quizá recuerdes que alguien –alguna vez- ya te ha mencionado que te caracterizan ese tipo de conductas.

Uno de los pioneros en temas de introversión y extraversión fue el psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo Carl Gustav Jung. Su teoría de la personalidad los define como tipos psicológicos básicos. Introversión es la concentración del interés en los procesos internos del sujeto. Es decir, a los introvertidos les interesan más sus pensamientos y sentimientos; y suelen ser introspectivos. Los extrovertidos son sus contrarios: se concentran en el mundo exterior y son más sociables.

“Detectar a un introvertido llega a ser más difícil que encontrar a Wally”, advierte a The Huffington Post Sophia Dembling; quien es autora del libro “El Camino del Introvertido: La Vida Tranquila en un Mundo Ruidoso”. Esta misma experta complementa: “Muchos introvertidos suelen pasar por extrovertidos”.

El referido diario se dio a la tarea de enumerar las principales cualidades que los diversos enfoques de la ciencia han calificado como “determinantes” para catalogar a alguien como introvertido. Y es útil, porque a menudo los introvertidos no están conscientes de que lo son; especialmente cuando no son tímidos.

Introversión es algo más que el gusto por pasar algún tiempo a solas. Es muy útil determinar si la socialización te genera desgaste, o si la compañía de gente –incluso la que más te agrada- te causa placer; así que no se trata solo de catalogar a una persona como “tranquila”. A continuación, se comentan y amplían algunos de los puntos mencionados por el Huffington Post. Si te identificas con buena parte de ellos, probablemente seas una persona introvertida.

1. No te gustan las charlas triviales. Conversar por conversar –del clima, por ejemplo- te provoca incomodidad, ansiedad o incluso molestia. “Aclaremos algo: si los introvertidos odiamos las charlas triviales no es porque no nos guste la gente”, dice Laurie Helgoe (norteamericano autor de varios libros sobre esta materia) y remarca: “no nos gustan porque no nos agrada la barrera que crea entre las personas”.

2. Vas a eventos públicos, pero tu interés particular no es conocer gente. Quizá seas introvertido pero disfrutas acudir a determinadas reuniones; solo que no lo haces motivado por la idea de conocer a gente nueva. En una fiesta, los introvertidos prefieren pasar mucho tiempo conversando con gente que ya conocen; y les resulta cómodo. Si conocen a una persona nueva y fluye el trato, es bienvenido; pero no es la meta.

3. Soledad en medio de una multitud. Te sientes extraño en una reunión social o actividad grupal; incluso entre gente que conoces. “Si tiendes a sentirte solo en medio de una multitud, puede que seas introvertido. Dejas que los amigos o la actividad grupal te aíslen en lugar de cautivarte”, comenta Dembling.

4. Hacer y cultivar amistades poco profundas sólo para ascender en tu carrera profesional te hace sentir farsante. Los introvertidos prefieren tener un número limitado de amigos a los que conozcan profundamente; en lugar de conocer superficialmente a muchas personas.

5. Que eres “muy clavado”, te dicen. Si te gustan las conversaciones filosóficas, te apasionan los libros o disfrutas de las películas exigentes; entonces no hay duda: estás clasificado como introvertido. “A los introvertidos les gusta sumergirse en lo más profundo”, señala Dembling.

6. Te distraes con facilidad. Mientras a los extrovertidos se aburren fácilmente cuando no están muy atareados, los introvertidos tienen el problema contrario: se distraen con facilidad y los abruma un entorno con exceso de estímulos.

“Los extrovertidos se aburren fácilmente con tareas monótonas, seguramente porque necesitan y se nutren con altos niveles de estimulación. Contrariamente, los introvertidos se distraen con facilidad y por ello prefieren ambientes relativamente poco estimulantes”, señala un estudio de la Universidad Clark y publicado en la revista Journal of Personality and Social Psychology.

7. El ocio no te resulta improductivo. Una de las características esenciales de los introvertidos es que necesitan un rato del día para estar solos y recargar sus baterías. Un extrovertido se siente incómodo si se pasa un día completo en casa; con un café y un libro o una película. Para un introvertido, resultará necesario y satisfactorio.

8. Hablar en público no te cuesta trabajo. Los introvertidos pueden ser excelentes líderes y magníficos oradores; con todo y que los tengan estereotipados como gente tímida. Muchas figuras públicas se identifican como introvertidos; y un estudio reciente reveló que casi la mitad de los CEOs (director ejecutivo de una organización) son introvertidos también. Su problema, como ya se dijo, es interactuar personalmente con un grupo numeroso de desconocidos.

9. Tu pareja es extrovertida. Los opuestos se atraen y la necesidad de balance siempre es intensa. Un introvertido preferirá como pareja a alguien extrovertido, para que lo aliente a salir y a no tomarse la vida demasiado en serio.

10. No contestas llamadas, incluso de tus amigos. No siempre respondes al teléfono, incluso cuando sabes que te llama una persona que te agrada y aprecias. Prefieres llamarles después, cuando sientes que es un momento apropiado y tienes una buena energía para poder conversar. “Cuando mi teléfono suena es como si alguien saliera del armario y me gritara '¡Buu! '. Prefiero llamadas largas que sean una buena conversación con algún buen amigo”, remarca Dembling.

11. Observas detalles que otros no perciben. La ventaja de que te abrume el exceso de estímulos, es que tienes buen ojo para los detalles. Escaneos del cerebro han demostrado que los introvertidos presentan mayor actividad cerebral ante los estímulos visuales, con respecto a los extrovertidos.

12. La conversación mental contigo mismo es constante y nunca se detiene. “Los introvertidos piensan primero y hablan después”, advierte Olsen Laney.

13. Tu presión arterial es en general baja. Un estudio científico realizado en Japón en 2006, comprobó que otra diferencia entre introvertidos y extrovertidos, es que los últimos tienen una presión arterial alta.

14. Te han llamado “Espíritu Viejo” desde los 20 años. Si eres observador, posees una gran cantidad de información y piensas antes de hablar. Eso te hace parecer sabio.

15. El entorno no “te prende”. Una de las diferencias esenciales entre extrovertidos e introvertidos, es que el cerebro de los segundos obtiene más recompensa –neuroquímicamente hablando- de los estímulos internos. A los extrovertidos, la euforia se les activa con los estímulos del ambiente que les rodea, según refiere un estudio divulgado por LiveScience.

16. Tienes una visión amplia. Jung decía que los introvertidos están más interesados en las ideas y el panorama general, que en hechos y detalles. No obstante, los introvertidos suelen dominar tareas que demandan observaciones minuciosas, pero esta cualidad solo les sirve para pasar a conceptos abstractos.

17. Se te facilita escribir. Los introvertidos prefieren comunicarse por escrito que cara a cara; y no es extraño que les atraiga una profesión solitaria y creativa, como son las letras. Incluso, es sabido que la creatividad de muchos escritores se detona cuando están solos ante sus pensamientos.

En esta materia no hay absolutos, así que más bien cada individuo debe encontrar su propio balance. Cada sujeto se inclinará siempre por una de las dos actitudes. Y eso sí: ninguna de las dos posturas es mejor que la otra.

Aunque pueden ser complementarios, introvertidos y extrovertidos suelen ser mutuamente excluyentes. Los especialistas recomiendan flexibilidad para adoptar la actitud más adecuada en cada circunstancia. Y si eres introvertido, no olvides que la socialización y el ajetreo pueden estresarte demasiado. Así que, cuando has tenido demasiada actividad social no dejes de balancearte con un tiempo de soledad e introspección. Conocer tus propios ciclos, te permitirá fluir mejor en la vida. (Twitter: @rolandolino)