Miércoles, 2 De Septiembre De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Políticos primerizos

Hay políticos que no sólo se tropiezan, sino que se van de bruces

Elmer Ancona Dorantes

Periodista y analista político. Licenciado en Periodismo por la Carlos Septién y maestro en Gobierno y Políticas Públicas por el Instituto de Administración Pública (IAP) y maestrante en Ciencias Políticas por la UNAM. Catedrático. Ha escrito en diversos medios como Reforma, Milenio, Grupo Editorial Expansión y Radio Fórmula.

Miércoles, Septiembre 2, 2026

Hay gobernadores y gobernadoras, candidatos electorales y servidores públicos que no sólo se tropiezan, sino que se van de bruces y estrellan su lindo rostro en la dura y áspera banqueta. Salen raspados con tremendos moretones. Son políticos primerizos.

Algunos quedan con tremendo shock del cual no pueden recuperarse tan fácilmente. La golpiza que le asestan sus principales adversarios, principalmente al interior de sus gobiernos, no los dejan descansar ni trabajar a gusto. Poco a poco los enloquecen hasta que pierden los estribos.

Más artículos del autor

A veces estos gobernadores y gobernadoras tienen una larguísima trayectoria que no les ha servido de nada; parecen haber administrado municipios y estados de ínfima importancia que no les ofreció escuela política. En pocas palabras, no les dio colmillo, aunque aúllen demasiado fuerte.

Parecen no tener los estudios adecuados, la preparación y el entrenamiento político acertados que los aleje de esa “inocencia” que los caracteriza (un amigo le llama pendejez). Tener un rostro bonito no siempre es útil y suficiente. Es indispensable tener educación y cultura del poder, sentido común y bastante colmillo.

Hay gobernadores o gobernadoras que no han volteado a ver a su homóloga Marina del Pilar Ávila, de Baja California, a quien han estado engañando, cotorreando constantemente con el asunto del FBI y la DEA. Le han movido el piso como han querido. Demasiado inocente para mi gusto.

Hay gobernadores o gobernadoras que cometen gravísimos errores con el manejo de los recursos públicos, que los utilizan a su antojo para darse vida de reyes por todo el mundo. Creen que las arcas y el erario son de ellos, sin entender que pertenecen al “pueblo bueno” al cual conducen (esto va para los morenistas).

En algunos estados de la República la Ley de Responsabilidades Administrativas establecen que incurre en desvío de recursos la persona servidora pública que autorice, solicite o realice actos para asignar o desviar recursos públicos —materiales, humanos o financieros— sin fundamento jurídico o contra las normas aplicables.

Esto incluye, por ejemplo, utilizar dinero público para un fin distinto al autorizado; autorizar pagos o remuneraciones que no correspondan legalmente; utilizar personal, bienes o recursos materiales del gobierno para fines particulares; destinar recursos públicos en beneficio propio o de terceros sin fundamento legal.

Al tratarse de una falta administrativa grave, las sanciones pueden incluir suspensión, destitución, sanción económica y hasta una inhabilitación que puede alcanzar hasta los 20 años, dependiendo del monto de la afectación.

Pero veamos, de manera puntual, en qué consisten los errores en los que caen frecuentemente estos políticos primerizos -principalmente mandatarios estatales-, que no entienden mucho de “grillas”, de turbulencias, de aguas pantanosas.

 

01.- Dinero del erario.- Hacer uso de los recursos públicos para eventos, espectáculos, entretenimiento o viajes y recorridos por todo el mundo no es pecado, no es ilícito ni irregular. Malo cuando no puedes comprobar, a través de mecanismos de transparencia, que los aplicaste con fines de servicio público y no para asuntos personales o familiares ¡Qué reto tan cabrón!

Hay funcionarios públicos que despilfarran el erario como si se les acabara la vida; además, no disimulan que lo utilizan para vanagloriarse; para celebrar; para decir al mundo que son importantes, hermosos e incomparables, sin medir las consecuencias. Todo tiene un costo político.

 

02.- Escenario de riesgos: De haber estado plenamente conscientes de sus actos, estos gobernadores o gobernadoras debieron tener a la mano, con tiempo de anticipación, la argumentación y justificación del ejercicio de los recursos públicos.

¿Acaso no tienen especialistas y expertos que les hablen al oído? Que les digan: “gobernador, gobernadora, hay que justificar de alguna forma estos gastos suntuosos ante una posible auditoría” ¿Pensaron que podían despilfarrar el dinero del pueblo sin justificar esos gastos? Ante los escenarios de posibles riesgos siempre hay que ser previsores. Adelantarse a los hechos ante posibles madrizas mediáticas.

 

03.- Escenario de crisis: Ya con la tormenta encima, ¿estos gobernadores o gobernadoras no tienen en su Gabinete algún asesor profesional en comunicación gubernamental, y esencialmente en gestión de riesgos y de crisis, que les marquen el camino adecuado?

Hay gobernadores y gobernadoras que no se defienden bien ante la paliza que le les propinan mediáticamente. Las respuestas que dan públicamente y los largos silencios que establecen no les ayudan en nada. Todo problema de gobierno tiene una consecuencia política, y hay que asumirla.

 

04.- Manejo mediático.- Ante este tipo de situaciones -que son auténticos Cisnes Negros-, las coordinaciones de Comunicación Social deben tener Protocolos Emergentes ante los cuestionamientos de la prensa. Quiero suponer que los gobiernos inteligentes y responsables los tiene bien establecidos, y que los plantean y utilizan con todo profesionalismo.

 

En fin, estos gobernadores y gobernadoras, estos candidatos electorales, estos funcionarios públicos con toda seguridad tendrán que pagar, -de una u otra forma-, el gravísimo error que cometen por la falta de previsión. Estoy convencido que varios de ellos se van a ver involucrados en otros escándalos previo a las elecciones del 2027.

Todos los gobernadores y gobernadoras tienen a los enemigos en casa ¿Acaso no lo saben? A algunos los están vapuleando desde dentro, no desde fuera ¿Cómo se van a blindar?

No faltará algún adversario que les quiera dar la estocada final, con tal de sacarlos de la jugada electoral y de nulificar a sus candidatos a la gubernatura y a las presidencias municipales.

Los especialistas en juegos de poder saben bien que, quien quiera arribar a la cima de la política (en este caso el gobierno del estado), tiene que terminar con el linaje de quien gobierna. Es una cuestión dinástica.

Y para esto, quien ejerce el poder necesita comprarse una poderosa armadura y unas fauces de León que espante a cualquiera que se le ponga enfrente para destrozarlo.

Hoy, simplemente, algunos gobernadores y gobernadoras se están mostrando como políticos primerizos que no vislumbran los graves escenarios que se le vienen encima, porque sus enemigos están por encima de ellos, de ellas. A algunos aún les queda el tiempo suficiente para blindarse, para que los golpes no se sientan tan letales.

 

@elmerando

 

 

Vistas: 13
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs