Miércoles, 26 De Agosto De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El ecoturismo lidereado por mujeres en Puebla

El cuidado de los recursos naturales puede ir de la mano con la equidad de género

Benjamín Ortiz Espejel

Ing. Agrónomo de la UAM Xochimilco, Antropólogo Social por el CIESAS Xalapa y Doctor en Ecología y Manejo de Recursos Naturales. Asociado del Programa LEAD COLMEX C5. Fundador de la Red de Patrimonio Biocultural de México. Actualmente profesor investigador de El Colegio de Puebla, A.C.

Miércoles, Agosto 26, 2026

En el estado de Puebla, el ecoturismo ha trascendido su función original de turismo ordinario ligado a conservación ambiental para convertirse en un motor fundamental de desarrollo social. Lejos de los modelos turísticos convencionales, las iniciativas comunitarias han demostrado que el cuidado de los recursos naturales puede ir de la mano con la equidad de género. En particular, los proyectos de manejo ecoturístico liderados por mujeres indígenas y rurales han resaltado la dinámica económica de sus regiones, permitiéndoles apropiarse de los medios de producción y tomar decisiones clave sobre su territorio.

Un ejemplo destacado de esta transformación se ubica en el Pueblo Mágico de Cuetzalan. Históricamente, las mujeres nahuas de la Sierra Norte se dedicaban casi exclusivamente a la elaboración de artesanías, una labor que muchas veces se veía devaluada y resultaba insuficiente para el sustento familiar. Para hacer frente a esta marginación, un centenar de mujeres se organizó desde 1985 bajo la agrupación Masehual Siuamej Mosenyolchicauani (Mujeres Indígenas que se apoyan). De este esfuerzo colectivo nació, en 1995, el Hotel Taselotzin ("retoñito" en náhuatl). Construido en la cima de un cerro, este proyecto es administrado íntegramente por socias indígenas. Ofrece a los visitantes no solo hospedaje rústico, sino experiencias de inmersión cultural que incluyen talleres de telar de cintura, herbolaria tradicional, masajes y el uso de temazcales. Más allá de los ingresos económicos, el Hotel Taselotzin sirve como un espacio de capacitación continua donde las nuevas generaciones de mujeres aprenden sobre administración, preservación de sus raíces y defensa de su lengua y costumbres.

Más artículos del autor

A pocos kilómetros, en la misma región serrana, el modelo cooperativo Tosepan (Unidos Venceremos) ha integrado a miles de familias en un esquema donde el ecoturismo y la agroecología son ejes centrales. Dentro de esta gran cooperativa, las mujeres tienen una participación activa fundamental, operando espacios de hospedaje como Tosepan Kali. A través de este centro, los visitantes conocen sobre el cultivo sustentable del café de sombra, la meliponicultura (crianza de abejas nativas sin aguijón) y la protección del bosque mesófilo de montaña. Las mujeres socias administran los servicios de alimentos y guías, garantizando que los beneficios económicos se queden en la comunidad y promoviendo prácticas de bajo impacto ambiental, como el uso de ecotécnias.

Un tercer caso de éxito se observa en el municipio de Tlatlauquitepec, reconocido por sus imponentes paisajes de montaña y cascadas como la de Puxtla. En esta zona, las mujeres locales han encontrado en el turismo de aventura y naturaleza una alternativa viable para diversificar las fuentes de empleo comunitario. Capacitadas por el propio sector turístico, operadoras turísticas locales han tomado la dirección de proyectos de senderismo, recorridos ecoturísticos y preservación de flora y fauna. Al guiar a los visitantes por los senderos del Cerro Cabezón o las cascadas, las mujeres logran visibilizar su trabajo en un sector históricamente dominado por hombres, mejorando su calidad de vida y fomentando el orgullo por su patrimonio natural https://tlatlauquitepecmagico.com/guia-digital-tlatlauquitepec/#page12

Estos tres casos evidencian que el ecoturismo, cuando es gestionado por mujeres, cumple una triple función. Económicamente, genera ingresos directos e indirectos que fortalecen la economía doméstica. Ambientalmente, promueve el respeto por los ecosistemas mediante prácticas sustentables y el uso racional de los recursos. Y a nivel social, representa un espacio de resistencia y empoderamiento donde las mujeres reafirman su liderazgo, fortaleciendo el tejido comunitario y transmitiendo su legado cultural a las siguientes generaciones.

 

 

 

 

Bibliografía.

López Guzmán, T., & Santa Cruz Chávez, T. (2020). El papel de las mujeres en el turismo y la gastronomía: Caso Tosepan Kali, Cuetzalan, Puebla. Tapia Villagómez, I., & Juárez Leal, M. (2017). El Hotel Taselotzin: Empoderamiento femenino y preservación biocultural náhuatl en Cuetzalan. Revista Latinoamericana de Turismología, 3(2), 55-71.
Sánchez Hernández, J. A. (2024). Sostenibilidad y comunidad: El éxito de gestión de la Cooperativa Tosepan Kali en el Pueblo Mágico de Cuetzalan, Puebla. En A. G. Ramírez Gutiérrez (Coord.), Tapia Villagómez, I., & Juárez Leal, M. (2017). El Hotel Taselotzin: Empoderamiento femenino y preservación biocultural náhuatl en Cuetzalan. Revista Latinoamericana de Turismología, 3(2), 55-71.
Tapia Villagómez, I., & Juárez Leal, M. (2017). El Hotel Taselotzin: Empoderamiento femenino y preservación biocultural náhuatl en Cuetzalan. Revista Latinoamericana de Turismología, 3(2), 55-71.

Vistas: 11
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs