Lunes, 18 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Importancia de encontrar el sentido de la vida

Los seres humanos deben encontrar su autorrealización, a través del pleno cumplimiento de su misión

Amado Andrade Galicia

Licenciado en Administración de Empresas por la UPAEP. Cursó la Maestría en Administración en el Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas. Actualmente trabaja en el Instituto Tecnológico Superior de Atlixco. Es miembro de la Comisión de Relaciones Laborales de COPARMEX Puebla.

 
 
 
 
 

Jueves, Diciembre 11, 2025

A mi querido hijo Miguel Ángel, con motivo de su cumpleaños

Hablar de la importancia de encontrar el sentido de la vida, es hablar de uno de los temas más valiosos para todo ser humano, interesado en trascender y en lograr su plena autorrealización como persona.

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Encontrar el sentido de la vida es saber el por qué y para qué hemos venido a este mundo. Por lo que, cuando un ser humano, hombre o mujer, encuentra el sentido de la vida, pondrá todo su empeño y dedicación para alcanzar todas aquellas metas que se proponga, las cuales una vez que las obtenga, le dará paz y felicidad a su existencia.

Desde luego, toda persona que busca su felicidad, si tiene interés realmente en realizarse como ser humano, tendrá la capacidad y la habilidad, para buscar la felicidad de la gente que le rodea, ya sea su familia, sus compañeros de trabajo, o su prójimo, es decir, la gente más próxima con la que convive diariamente, como sus amigos o vecinos.

Todo ser humano se debería preocupar además de lograr la felicidad, y encontrar el sentido de su vida, ayudar a la gente con la que convive a diario, a lograr también la felicidad y a encontrar el sentido de su vida, buscar siempre la paz y armonía con toda la gente que le rodea, buscando comprender, antes de ser comprendidos y buscando amar, antes de ser amados, porque bien decía san Francisco de Asís, en su bella oración “Hazme instrumento de tu paz”:  

¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado, como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar …” 1

Los seres humanos deben encontrar su autorrealización, a través del pleno cumplimiento de la misión y vocación, a la que son llamados, ya sea la vocación al sacerdocio los hombres o la vocación a la vida religiosa, las mujeres, o la vocación al matrimonio, tanto hombres como mujeres.

Y desde luego que, hombres y mujeres deben encontrar el sentido de su vida, en la búsqueda y en la práctica de la profesión que elijan, cumpliendo con toda responsabilidad, empeño y honestidad, en el ejercicio de dicha profesión, buscando siempre la excelencia con un gran profesionalismo y poniendo manos a la obra con mucho talento y pasión, tendiendo siempre a lograr la perfección.

Todo ser humano está llamado a la perfección, conforme a la invitación de Jesucristo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mt. 5, 48).  

Desde luego que lograr la felicidad y el sentido de la vida, no es tarea fácil; es una tarea ardua y difícil, que exige un gran compromiso y perseverancia, por parte de quienes tienen un verdadero interés en lograr dichas metas.

Al respecto, hay una frase muy acertada del brillante científico estadounidense Thomas Alva Edison que dice: “Toda persona debe decidir una vez en su vida, si se lanza a triunfar, arriesgándolo todo, o se sienta a ver el paso de los triunfadores”.

El famoso médico y psiquiatra austríaco, Victor Frankl, sobreviviente de los campos de concentración de Auschwitz, en Polonia, y otros campos de concentración, respecto al sentido de la vida, afirmaba lo siguiente:

No deberíamos perseguir un sentido abstracto de la vida, pues a cada uno le está reservada una precisa misión, un cometido a cumplir. Por consiguiente, ni puede ser reemplazado en su misión, ni su vida puede repetirse: su tarea es única como única es la oportunidad de consumarla. En última instancia, el hombre no debería cuestionarse sobre el sentido de la vida, sino comprender que la vida le interroga a él. En otras palabras, la vida pregunta por el hombre, cuestiona al hombre, y éste contesta de una única manera: respondiendo de su propia vida y con su propia vida”. 2

Por otra parte, Viktor Frankl al hablar de la esencia de la existencia, menciona la relación entre la autorrealización y la trascendencia del ser humano:

“Ser hombre implica dirigirse hacia algo o alguien distinto de uno mismo, bien sea realizar un valor, alcanzar un sentido o encontrar a otro ser humano. Cuanto más se olvida uno de sí mismo-al entregarse a una causa o a una persona amada-más humano se vuelve y más perfecciona sus capacidades”. 3

Se ha dicho con toda razón, que “la verdadera tragedia de la vida no es la muerte, sino lo que dejamos morir en nosotros, mientras estamos vivos”. Por lo que debemos ocuparnos y preocuparnos, por buscar en todo momento, tratar de hacer realidad nuestros sueños, nuestras aspiraciones y nuestros ideales, sin permitir que nadie nos diga nunca que no podemos lograr nuestros sueños.

Afirmaba el brillante actor de doblaje y productor de cine estadounidense Walt Disney: “Si lo puedes soñar lo puedes lograr”, frase que es un recordatorio que nos permite afirmar que si confiamos plenamente en nosotros mismos y si trabajamos con pasión y con firme determinación, para lograr nuestras metas y sueños, seguramente alcanzaremos los objetivos que nos propongamos en la vida, por más difíciles que parezca alcanzar, siempre y cuando no permitamos que nuestros temores, nos impidan avanzar.                                                                    

Es responsabilidad de los padres de familia en el hogar y de los docentes en la escuela, promover que los niños y jóvenes, encuentren el sentido de la vida y trabajen y se esfuercen incansablemente, para lograr sus metas y objetivos, buscando su autorrealización y una manera importante de lograr esto, es el efecto Pigmalión, que es un fenómeno psicológico que sugiere que las expectativas de una persona, pueden influir en el comportamiento de otra, convirtiéndose en una profecía auto-cumplida.

Si hombres y mujeres encuentran plenamente el sentido de su vida, y cumplen cabalmente con todos los objetivos y metas, que les permitan ser cada día mejores, seguramente en México, nuestra querida patria, habrá un clima de bienestar y progreso, para todos.

Referencias
1 Portal evangelización.org.mx Oraciones
2 Frankl, V. (2004). El hombre en busca de sentido. 9ª impresión de la edición de 2004. Herder Editorial, p. 131.
3 Ibidem p, 133

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