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OPINIÓN

Un Rey para el siglo XXI

La vigencia radical de la encíclica Quas Primas a cien años de distancia

Carlos Anaya Moreno

CEO de Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas desde el año de 2010; y fundador de la Unión de Servicios Solidarios-Banco de Tiempo (2018). Se desempeñó como director General del Registro Nacional de Población de 2004 a 2010. Actualmente, es cofundador de metododelcaso.org y miembro de “Laicos en la Vida Pública”.  

Miércoles, Noviembre 19, 2025

Seamos sinceros: la palabra "Rey" en pleno siglo XXI puede sonar anacrónica, una reliquia de otra época. Evoca imágenes de coronas, tronos y un poder político que parece ajeno a nuestras democracias modernas. Sin embargo, ¿qué mensaje profundo y relevante puede tener para nuestro mundo una encíclica de casi cien años que propone a Cristo como Rey? ¿Y si su significado fuera mucho más allá del poder terrenal y apuntara a una transformación más profunda?

Este artículo se propone analizar la vigencia y las implicaciones actuales de la encíclica Quas Primas del papa Pío XI, promulgada el 11 de diciembre de 1925. A través del análisis de las "Diez provocaciones" identificadas por el Dr. Jorge Medina Delgadillo en su conferencia sobre este documento, descubriremos que este "reinado" no es una cuestión de poder político, sino una invitación radical a una transformación personal y social que resuena con una fuerza impresionante en nuestros días.

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El mundo de 1925: la audaz respuesta a un "contexto complicadísimo"

Para comprender la verdadera fuerza y el propósito de Quas Primas, es fundamental hacer un viaje en el tiempo y situarnos en el mundo en que nació. El ambiente de las décadas de 1920 y 1930 era, en palabras del Dr. Medina, un "verdadero hervidero de ideas". El mundo apenas salía de una devastadora guerra mundial y, sin saberlo, se enfilaba directamente hacia otra.

En este "contexto complicadísimo", el papa Pío XI se enfrentó al surgimiento de ideologías totalitarias —fascismo, nazismo, comunismo— que, a pesar de sus diferencias, compartían un objetivo común: arrinconar la fe, sacarla por completo de la vida social y confinarla al ámbito estrictamente privado. La promulgación de Quas Primas no fue, por tanto, una reflexión abstracta o una pieza de teología desvinculada de la realidad.

Fue una "respuesta muy valiente" y directa a los desafíos urgentes de su tiempo, posicionándose como el punto de partida de una serie de documentos magisteriales que confrontaron abiertamente estas ideologías, como Non abbiamo bisogno contra el fascismo italiano, Mit brennender Sorge contra el nazismo alemán y Divini redemptoris contra el comunismo ateo.

Para contrarrestar la exclusión de la fe de la vida pública, Pío XI no propuso una teocracia, sino un concepto de reinado totalmente diferente al terrenal: un reinado que, por ser principalmente espiritual y buscar la regeneración interior de la persona, tiene la fuerza para transformar la sociedad desde sus cimientos.

1. Decodificando la realeza de Cristo: Más allá de la corona y el cetro
Descartada la idea de un monarca con ejércitos y palacios, Pío XI redefine la noción de "rey", despojándola de sus connotaciones políticas y militares para revelar su profundo significado espiritual y social. Este reinado no se impone por la fuerza, sino que se ofrece a la libertad humana.

El reinado sobre la persona completa
Según Quas Primas (QP, 6), el reinado de Cristo se ejerce sobre la totalidad de la persona, en tres dimensiones clave:

  • En las inteligencias: porque Él es la Verdad misma, y la verdad ilumina nuestra razón.
  • En las voluntades: porque inspira y nos mueve interiormente a buscar y realizar el bien.
  • En los corazones: por su caridad "supereminente", su mansedumbre y su benignidad, que conquistan el amor de las almas.

Es, fundamentalmente, un reinado de atracción, no de imposición. No somete, sino que invita y enamora.

Los poderes del reino
Para hacerlo aún más comprensible, la encíclica utiliza una poderosa analogía con los tres poderes de un estado moderno (QP, 13) para explicar la autoridad de Cristo:

  • Poder Legislativo: Ejerce este poder al darnos la "Ley de la Caridad", su mandamiento supremo del amor.
  • Poder Judicial: Juzga con una justicia perfecta que premia el bien y castiga el mal, y que culminará en el Juicio Universal.
  • Poder Ejecutivo: Posee la autoridad y la capacidad de mover nuestra voluntad para que sigamos sus mandatos.

Un reino  en el mundo, no del mundo
Aquí surge una paradoja central: Cristo mismo afirma que su "reino no es de este mundo" (Jn 18,36). La encíclica aclara que su reinado es principalmente espiritual (QP, 14), enfocado en la ya mencionada "regeneración interior". Sin embargo, esta transformación interior tiene consecuencias sociales directas e ineludibles. Comprender la naturaleza de este reinado nos permite ahora abordar los desafíos prácticos que nos plantea hoy.

2. El legado vigente: Diez provocaciones que nos interpelan hoy
El análisis del Dr. Jorge Medina Delgadillo traduce el mensaje centenario de Quas Primas en diez provocaciones que resuenan con especial fuerza en nuestro tiempo. Antes de explorarlas, es crucial recordar una idea fundamental de san Juan Pablo II, que cambia por completo la perspectiva:

"El Reino de Dios no es un concepto, una doctrina o un programa sujeto a libre elaboración, sino que es ante todo una persona que tiene el rostro y el nombre de Jesús de Nazaret, imagen del Dios invisible." (Juan Pablo II, Redemptois missio, 18).

No seguimos una ideología, seguimos a una Persona. Con esto en mente, podemos agrupar las provocaciones en tres grandes áreas.

Grupo I: Fundamentos de la misión y la identidad
Este primer conjunto de desafíos nos llama a redefinir nuestra vocación y nuestro lugar en el mundo.

1. El Reino es el Rey: La primera provocación es interiorizar que nuestra fe no consiste en adherirse a una idea, sino en seguir a una persona viva: Jesucristo. Esto cambia todo.
2. Asombrarnos de cuánto valemos: Nos desafía a reflexionar sobre el "precio de nuestra redención" (QP, 11-12). Comprender que hemos sido comprados con la sangre de Cristo nos revela la inmensa e inalienable dignidad que posee cada ser humano.
3. Resignificar la vocación laical: Implica ver el papel del laico no como un rol pasivo dentro de los muros de la Iglesia, sino como una misión activa para ser levadura y transformar el mundo desde el corazón de las realidades temporales (QP, 3).

Grupo II: Las virtudes del reino
Este segundo grupo se centra en el carácter y las actitudes que debe cultivar quien decide seguir a este Rey.

4. Ser artesanos de la paz: Bajo el lema de Pío XI, "Pax Christi in regno Christi" (La paz de Cristo en el Reino de Cristo) (QP, 1), se nos llama a no ser meros consumidores de paz, sino constructores activos del encuentro y el diálogo.
5. Testimoniar una santidad alegre: Una idea revolucionaria que nos invita a proponer una santidad que atraiga por el gozo y la plenitud, no por la rigidez o el cumplimiento frío de normas (QP, 4). Pensemos en los ejemplos luminosos de Pier Giorgio Frassati, Carlo Acutis o Chiara Luce Badano: santos que irradiaron la alegría del Evangelio en su juventud.
6. Cultivar un temple humilde y valiente: Se trata de forjar un equilibrio difícil pero esencial entre la humildad profunda y una valentía decidida, que son la ley principal del Reino (QP, 19). Benedicto XVI, en su visita a México, lo resumió de forma brillante:

"Su reinado no consiste en el poder de sus ejércitos para someter a los demás por la fuerza o la violencia. Se funda en un poder más grande que gana los corazones: el amor de Dios que él ha traído al mundo con su sacrificio y la verdad de la que ha dado testimonio." (Benedicto XVI, Homilía Parque Expo Bicentenario de León, 25 mar 2012).

Grupo III: La fe en la plaza pública
Finalmente, este grupo aborda de frente la dimensión social y pública de la fe.

7. No confinar la fe a la esfera privada: Es un llamado a resistir la tentación moderna de encerrar la fe en la conciencia individual, reconociendo que la potestad de Cristo debe tener una manifestación pública y social (QP, 17, 35). Como lo expresa el Papa Francisco, esta no es una devoción para guardarse en privado.
8. Manifestar libremente nuestra identidad: Nos anima a mostrar nuestra identidad cristiana con prudencia, pero sin complejos ni vergüenza, como ciudadanos que aportan su visión al debate público.
9. Disponernos a ser mártires y confesores: Una llamada que resuena con especial fuerza: estar dispuestos al testimonio último, a "militar con infatigable esfuerzo bajo la bandera de Cristo Rey" si las circunstancias lo requirieran, defendiendo la fe y la dignidad humana (QP, 25).

Estas nueve provocaciones nos conducen a una síntesis final que define cómo se manifiesta este reinado en acciones concretas.

3. Síntesis del reinado en acción: Las cuatro 'S'
La décima y última provocación funciona como un resumen magistral y práctico de cómo reina Cristo en el mundo a través de sus seguidores. Es la articulación de su misión en cuatro verbos que comienzan con la letra 'S' y que definen el núcleo de su realeza.

  • Servir: Como Él mismo lo hizo, lavando los pies de sus discípulos y afirmando que no vino a ser servido, sino a servir (Mt 20,28).
  • Sacrificarse: Entregando la vida por amor, como el mayor acto de donación y servicio (Ef 5,2).
  • Santificar: Transformando el mundo desde dentro, siendo sal y luz en medio de las realidades cotidianas (Jn 17,17; Heb 13,14).
  • Salvar: El propósito último de su misión, que es ofrecer la redención y la vida plena a todos (Is 44; Sal 72).

Este no es un reinado de pasividad, de espera o de abstracción. Es un reinado de pura acción.

Conclusión: Un Llamado a la Coherencia, no a la Nostalgia

Al final de este recorrido, queda claro que la propuesta de Quas Primas no es una nostalgia por las monarquías del pasado. Es un llamado urgente y radical a la coherencia de vida.

Es un desafío para que la fe que profesamos en privado se traduzca en un compromiso visible, constructivo y valiente en la vida pública, buscando siempre el bien común y la construcción de una sociedad donde reinen, como fruto de la caridad, la verdadera libertad, la tranquilidad, la paz y la concordia.

Casi cien años después, la pregunta que motivó la encíclica sigue interpelándonos directamente. La respuesta no está en un documento antiguo, sino en la vida de cada uno de nosotros.

En nuestro mundo, que tantas veces está marcado por la división y la injusticia, ¿qué espacios puede abrir este reinado de servicio, de verdad y de caridad para transformar nuestra vida pública hoy mismo?

Les invito a ver el video de “Laicos en la Vida Pública” sobre este tema:

Referencias
Benedicto XVI. (2012, 25 de marzo). Homilía en León – Viaje apostólico a México y Cuba. Santa Sede.
Concilio Vaticano II. (1965). Apostolicam actuositatem: Decreto sobre el apostolado de los laicos. Santa Sede.
Francisco. (2013, 24 de noviembre). Evangelii gaudium. Santa Sede.
Juan Pablo II. (1990). Redemptoris missio. Santa Sede.
Laicos en la Vida Pública. (2025). Video sobre conferencia 10 provocaciones de la Encíclica Quas Primas del Dr. Jorge Medina Delgadillo
Pío XI. (1925, 11 de diciembre). Quas primas. Santa Sede.
Pío XI. (1926, 18 de noviembre). Iniquis afflictisque. Santa Sede.
Pío XI. (1931, 29 de junio). Non abbiamo bisogno. Santa Sede.
Pío XI. (1937a, 14 de marzo). Mit brennender Sorge. Santa Sede.
Pío XI. (1937b, 19 de marzo). Divini Redemptoris. Santa Sede.
Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2005). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Santa Sede.

 

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