La hipersomnolencia se caracteriza por tener mucho sueño durante la vigilia, lo que representa un desafío porque afecta las actividades cognitivas como el aprendizaje, la memoria, la toma de decisiones o el juicio crítico; además de la seguridad y la calidad de vida.
Las causas más frecuentes de sueño excesivo son los trastornos respiratorios del sueño o apnea obstructiva del sueño (AOS), esto es roncar o dejar de respirar cuando se duerme, lo que causa una disminución del oxígeno en la sangre (hipoxemia) y produce despertarse.
Más artículos del autor
La segunda causa más frecuente es la restricción crónica de sueño, que es común en estudiantes y trabajadores con horarios extendidos, más allá de ocho horas; o bien el cambio del turno de trabajo.
Algo muy relevante asociado a la hipersomnolencia aumenta entre dos a siete veces el riesgo de tener un accidente vehicular, así como accidentes ocupacionales que pueden ser graves, por ejemplo, al realizar procedimientos médicos, industriales o actividades de precisión, los cuales muestran incrementos significativos en errores cuando hay privación o fragmentación del sueño la noche anterior.
Para tratar la hipersomnolencia se deben tener rutinas estables de sueño, reducción de luz azul nocturna como la que emiten las pantallas que van desde un teléfono celular hasta una televisión. Se recomienda realizar ejercicio de manera regular, de preferencia antes de las 5 pm, y el manejo del estrés mediante ejercicios de relajación y de respiración profunda, además de exposición a aromas agradables (aromaterapia) o música relajante.
La melatonina está indicada dos a tres horas antes de irse a dormir, ya que esta es la hormona del sueño y por tanto favorece poder dormir de manera continua y reparadora. Por favor no se automedique, y siempre acuda a un profesional de salud para que le prescriba el fármaco con base a su problema.