“Claro que el sistema educativo necesita evaluación, pero hay que preguntarnos para qué queremos la evaluación... para compararnos internacionalmente con pruebas estandarizadas no nos sirve de nada. Una prueba estandarizada no retoma los distintos contextos y situaciones que vive un estudiante.”
Mario Delgado Carrillo, SEP: prueba PISA no sirve al país; es ajena al sistema educativo
El colegio “A Favor del Niño” (AFN), ubicado en la colonia San Jerónimo Lídice de la Ciudad de México, fue distinguido con el “World’s Best School Prize”, galardón dirigido a las instituciones educativas más prestigiosas a nivel internacional por sus buenas prácticas y aportes al desarrollo de estudiantes y comunidades. Este reconocimiento convierte a “A Favor del Niño” en la primera escuela mexicana en obtener este premio, que distingue la Colaboración Comunitaria y la transformación educativa en contextos de vulnerabilidad.
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Como en muchos chistes y anécdotas el artículo de hoy da cuenta de una buena noticia y una mala. Normalmente cuando nos dicen eso nos preguntan: ¿Cuál quieres oír primero? Y es frecuente que respondamos que primero queremos oír la mala y después la buena. De manera que así voy a proceder en las líneas que siguen.
La mala noticia es la que en el título del artículo se denomina la peor política del mundo. La peor política ha sido no priorizar la formación de calidad con equidad de los futuros ciudadanos desde hace muchos sexenios. Pero dentro de esa dinámica inercial de relegación que sigue deteriorando a nuestro sistema educativo -baste decir que en 2025 el presupuesto educativo será del 3.2 % del PIB frente al rango de entre 4 % y 6 % que recomiendan internacionalmente y el 4.9 % del promedio de los países de la OCDE- en estas semanas se han difundido noticias que ejemplifican de manera muy clara que el gobierno que decía iba a transformar a México está adoptando la peor política educativa del mundo.
Me refiero al desprecio que está mostrando la SEP ante el tema de la evaluación en diversos aspectos del sistema educativo nacional. Dos ejemplos muy claros están, por un lado, en las desafortunadas y absurdas declaraciones del secretario -que como apoya reformas neoliberales, apoya reformas antineoliberales al estilo del personaje aquel de la Chimoltrufia- respecto a la participación del país en las pruebas internacionales de PISA.
Como cito en el epígrafe de hoy, Mario Delgado declaró que vamos a participar en la evaluación de PISA pero eso es inútil, o sea que, lo haremos por la presión social e internacional pero no aprovecharemos la información que de ella se obtenga porque “… compararnos internacionalmente con pruebas estandarizadas no nos sirve de nada…”
Lo anterior revela además de una profunda ignorancia sobre la naturaleza y aportaciones de las pruebas estandarizadas para contar con información comparable sobre elementos básicos generales del aprendizaje y tomar decisiones de mejora, la falta de transparencia y la negación de rendición de cuentas que caracteriza a estos gobiernos recientes de los “otros datos”, que piensan que esconder la cabeza bajo la tierra como los avestruces hace que la realidad mejore.
En esta declaración, el secretario pone como pretexto para afirmar la inutilidad de la evaluación de PISA que las pruebas estandarizadas no toman en cuenta “los distintos contextos y situaciones que vive un estudiante”. Sin duda es muy relevante tomar en cuenta la diversidad de situaciones de cada país, localidad, escuela y estudiante en la evaluación, diseño y aplicación de estrategias de mejora de la calidad de los aprendizajes. Sin embargo, resulta muy claro que esta evaluación que recaba información con evaluaciones de corte cualitativo es excluyente sino complementaria respecto a la que aportan las pruebas cuantitativas nacionales o internacionales.
Sin embargo, la declaración de que “el sistema educativo necesita evaluación” muestra ser demagógica ante las decisiones que ha tomado este régimen opaco en el que vivimos que ha desaparecido primero al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y después a la Comisión para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) -, que eran dos organismos encargados precisamente de realizar evaluaciones contextualizadas y diferenciadas sobre el estado del sistema educativo nacional en sus distintos niveles y aspectos, entre ellos de forma muy relevante, la calidad y equidad de los aprendizajes.
No contentos con estas desapariciones, los encargados del sistema educativo nacional en estos dos sexenios borraron también todo rastro de las valiosísimas investigaciones realizadas por ambos organismos durante dos sexenios al cancelar los sitios web del INEE y de Mejoredu. Sin información, no hay transformación dice bien Pedro Flores Crespo en su libro más reciente de evaluación de la política educativa del sexenio anterior, pero en los gobiernos de la supuesta transformación más bien se piensa que sin información no hay riesgo de desgaste político y pérdida de votos. Es una muy mala noticia la de la adopción de esta política cerrada a la evaluación y la retroalimentación: la peor política educativa del mundo.
Pero es importante cerrar con la buena noticia. Esta buena nueva es la obtención del “World’s Best School Prize” por parte de una escuela mexicana A favor del niño, ubicada en la colonia San Jerónimo Lídice en la Ciudad de México. Este premio reconoce a las mejores escuelas del mundo en la colaboración comunitaria y la transformación educativa en contextos de vulnerabilidad.
Este premio demuestra que en nuestro país hay instituciones educativas que están haciendo bien su trabajo de formación integral de los niños y niñas de este país que está urgido de procesos educativos de calidad con equidad, que promuevan los aprendizajes significativos en las nuevas generaciones, no solamente en los contenidos -aunque también en ellos que son indispensables para la vida- sino también en el desarrollo socioemocional, cívico y ético de cada educando, contando con la participación y colaboración de las familias.
Desde hace varias décadas surgió en Inglaterra y se extendió internacionalmente el enfoque llamado Escuelas efectivas, orientado a investigar la forma en que se organizan y operan las escuelas que independientemente de los recursos con los que cuentan destacan por la buena formación que dan a sus estudiantes.
Ojalá que a partir de este premio, la escuela A favor de los niños se convierta en una inspiración para otras instituciones que quieran hacer el bien a las nuevas generaciones y al país, haciendo bien su trabajo formativo. Para eso sirve compararse a nivel nacional e internacional. Ojalá alguien se lo haga entender al secretario.