Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Urgen cortinas de humo y eufemismos

El gobierno federal y su partido viven una crisis para lo cual no ha funcionado su control de daños

Facundo Rosas Rosas

Ingeniero por la UAM donde obtuvo la Medalla al Mérito Universitario. Estudió maestrías en Administración, así como en Seguridad Pública y Derechos Humanos. Fue capacitado en inteligencia y análisis en EU, Colombia e Iraq. A lo largo de 25 años fue funcionario público en dependencias estatales y federales en materia de Seguridad Pública y Seguridad Nacional.

Jueves, Septiembre 11, 2025

En medio de la crisis generada por la detención de integrantes de la Secretaría de Marina de alto rango en activo y cercanos al extitular de dicha dependencia vinculados con el ingreso de más de 31 buques con combustible declarado como aceite o alguna otra fracción arancelaria para no pagar impuestos, conocido coloquialmente como “huachicol fiscal”, así como una serie asesinatos y muertes en situaciones raras, por decir lo menos, funcionarios del gobierno federal, incluida la presidenta de la República han salido a minimizar el hecho y a tratar de empujar el fuego lo más lejano posible para que no afecte su proyecto político antes de cumplir su primer año de gobierno.

Algunos de ellos, incluida la jefa de Estado y de gobierno, ha optado por no llamar a las cosas por su nombre y que sea el Gabinete de seguridad el que haga los anuncios y posicionamientos, esperando que con ello la gente no los asocie con actos de corrupción como el que ha golpeado la línea de flotación de la autodenominada 4T, cuyos máximos representantes dijeron que serían todo menos corruptos, pero los hechos parecen demostrar todo lo contrario.

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El día de ayer desde Palacio Nacional la titular del ejecutivo federal dijo que “huachicol fiscal no es robo de ductos sino contrabando y evasión y no lo vamos a permitir”, como tratando de que la opinión pública termine borrando de su cabeza el término huachicol asociado a la corrupción y termine diciendo que solo se trata de contrabando y evasión de impuestos, que para el imaginario colectivo podría ser menos grave y olvidarlo rápidamente.

Por su parte Adán Augusto López se aventuró a decir que la 4T es más que un puñado de funcionarios que cometieron una irregularidad, como tratando de minimizar las acusaciones formales y coloquiales que han metido al gobierno federal y el partido en el poder en la crisis por la que atraviesa en este momento.

En su oportunidad el Fiscal General de la República se refirió al suicidio del Capitán de Navío que fungía como titular de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Tamaulipas, quien fue hallado muerto en sus oficinas el pasado 8 de septiembre, como algo ajeno a las investigaciones de la red de “huachicol fiscal”. No obstante, algunos columnistas refieren que esa historia está por aclararse.

En cuanto a las cortinas de humo cuyo objetivo es desviar la atención que sigue centrada en los oficiales y jefes de la Marina detenidos, acusados de haber recibido dinero en efectivo para dejar pasar los más de 31 buques y descargar el combustible en las pipas llevadas ex profeso, destaca la declaración de la presidenta de la República en el sentido de que el endeudamiento de PEMEX es una “maldita deuda corrupta”, que fue incrementada en los sexenios de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y que hoy tenemos que pagar; no podemos dejar de pagar, recalcó. Cabe subrayar que la mayor deuda de PEMEX se registró en el sexenio del expresidente López Obrador.

Tan no ha funcionado la estrategia de control de daños que ayer a pregunta expresa de un reportero sobre el aparente suicidio del Capitán de Navío antes referido en Altamira, Tamaulipas y la muerte “accidental” de otro Capitán de Navío en Puerto Peñasco, Sonora, ambos vinculados de alguna forma con los hechos, la presidenta de la República se enojó con él y terminó diciéndole: “Ya no te voy a contestar”. Para quienes no conocen bien los grados militares, en la Marina un Capitán de Navío equivale a un Coronel del Ejército y estos solo los puede otorgar el presidente de la República a propuesta del Secretario de Marina, previo cumplimiento de una serie de exhaustivos requisitos que marca la ley.

En síntesis, por el momento el horno no está para bollos y ninguna cortina de humo o eufemismo será suficiente para salir de la crisis, posiblemente esto vaya para largo.

Tal vez lo mejor sea “serenarse”, como dijera el clásico, ser un poco menos soberbios, más humildes y un tanto empáticos con quienes quieren conocer más sobre lo que está pasando en el país; reconocer que quienes fallan son los hombres y no las instituciones, pero sin excepciones, no solo fallan los que visten uniforme azul sino también los de blanco como recién ha sucedido, los de verde y los de gris que ya son parte de la Secretaría de la Defensa Nacional; lo importante es detectar y sancionar conforme a derecho y no ser omisos o autocomplacientes como parece ser que sucedió.

Pero no solo fallan quienes portan un uniforme, sino también aquellos que sin utilizarlo han hecho de la mentira su estandarte para engañar al pueblo y enriquecerse para después esconderse detrás de un cargo público con fuero, una finca en México o el extranjero o bien aquellos que por conveniencia política y personal han cambiado de color cual reptiles y lo que es peor, la gente les sigue creyendo.

Por si éstas últimas líneas fueran un closet, en él hay uniformes y trajes de todos los tamaños y colores, quien se sienta aludido que escoja el suyo y se lo ponga.

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