Es fascinante como Ash disfruta el viento del amanecer cuando salimos a caminar junto a toda la familia. Por el momento ella no puede andar y mucho menos correr, pero sí sale cargada: la acomodo dentro de un rebozo, la cobijo bien para que sus patitas traseras se ajusten de manera holgada y no se lastimen, las delanteras van por fuera; la amarro justo a mi cuerpo por el frente, la abrazo y caminamos con cuidado con mis otros dos perrhijos que corren y brincan a nuestro lado.
Ella no puede caminar mientras sana de dos operaciones que le hicieron: una en su ojo derecho que tuvo que ser extirpado por estar necrosado, y otra en su rodilla derecha al estar dislocada; serán mes y medio o dos que funcionaremos así. Llevamos apenas unos días. Para favorecer ambas cicatrizaciones, ojo y rodilla, tiene que estar en un espacio reducido en casa con comida, agua y lugar para hacer sus necesidades, pero abierto para que se integre a la dinámica de la familia. Así que las dos o tres veces diarias que salimos a pasear en familia, disfrutamos parejo. Y la hembra alpha de la familia, la carga: ¡yo misma!
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Ash llegó a nosotros al haber sido rescatada de la calle por @AmoresPerros Refugio para Perros. Deambulaba por la calle sin sentido y pensaron que estaba cieguita. En el momento que supe de ella, algo dentro de mí tomó la delantera y, sin siquiera haberla visto, pero saber que es de raza pequeña, le grité a Manuel Bachbush Antona, el director: “¡Como esté, yo la adopto!” Lo hicimos inmediatamente, fui por ella y empezamos a atender sus dolencias para que se recupere de las consecuencias del maltrato y abandono anteriores, de todo lo que pudo haber sufrido en casa (si se puede llamar así) y en la calle.
Lo que me subyuga y disfruto sobremanera con Ash, es el amanecer: el viento, su aroma, la temperatura, los cantos de los pájaros, el juego de las luces y sombras, el retozo de sonidos y silencios; la cercanía de sus hermanos que devanean con ella con alegría y curiosidad, en esta nueva modalidad de rebozo, y verla cómo atiende cada sonido, cada aroma, cada resplandor, cada brillo, cada destello, cada sombra, pero sobre todo como cierra su ojito cuando el viento toca su cara, como si lo descubriera por primera vez.
Así lo he hecho con todos y cada uno de mis perrhijos: lo mío, lo mío es el amanecer y todos y cada uno de ellos lo descubren a su modo, pero Ash de manera muy particular. Yo siento que es porque su latido se confunde con el mío al ir amarrada a mí por un rebozo y porque nuestras respiraciones se confunden en una sola.
Quiero resaltar, felicitar y agradecer a Manuel Bachbush Antona, director de @AmoresPerros, Refugio para Perros, al haber sido reconocido por el Gobierno de Puebla a través del Instituto de Bienestar Animal como el primer y único refugio de Puebla Capital y haber obtenido, en días pasados, el dictamen de cumplimiento en materia de Bienestar Animal.
Mi Manolo, ¡¡somos equipo!! Gracias por lo que haces por estos seres maravillosos de cuatro patas, que cumple con crecer con tu sueño de vida desde niño: rescatar perros. Gracias por Ash y lo que me hace descubrir en cada amanecer. Gracias.