Martes, 19 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Puebla y Atlixco, sus presidentes; los aspirantes

Dos ciudades de primera importancia, un vistazo a su presente y futuro

Xavier Gutiérrez

Reportero y director de medios impresos, conductor en radio y televisión. Articulista, columnista, comentarista y caricaturista. Desempeñó cargos públicos en áreas de comunicación. Autor del libro “Ideas Para la Vida”. Conduce el programa “Te lo Digo Juan…Para que lo Escuches Pedro”.

Domingo, Julio 27, 2025

Parece lejos, pero los aprestos para la próxima elección de presidentes municipales ya están en marcha. Tomamos al azar dos municipios con escenarios contrastantes: Puebla y Atlixco. La capital va mal. Reforma publica una encuesta (25 julio 2025), en la que Puebla aparece en el noveno lugar entre las ciudades más inseguras del país, según la percepción ciudadana.

Su alcalde no ofrece signos positivos. Dos temas no se van del escenario y concitan la molestia hace ya varias semanas: los baches y el cobro de piso con parquímetros. Hay acciones del Ayuntamiento, pero éstas no logran opacar el ánimo negativo. Persiste una animadversión latente que socava el terreno. Y no se ven luces en el horizonte.

Más artículos del autor

Atlixco, en cambio, ofrece un panorama optimista, de intenso trabajo y resultados. Charlamos un grupo de periodistas con su presidenta Ariadna Ayala Camarillo. Abre el diálogo con una expresión fresca que es a la vez convicción, mística y bandera filosófica: “Política es servir…o no es nada”.

Y ofrece un resumen de logros, recuentos de estos días. Es su segundo periodo de este cargo que soñó desde los catorce años. Tiene magníficas credenciales profesionales: dos carreras, una maestría y un doctorado y estudios en el extranjero. Además, 18 años de impartir clases en la BUAP. Pero esto no cuenta para ella, se autocalifica por resultados no por certificados. “Tus diplomas valen si es que sabes, si no solo son papeles…”, dice con toda sencillez.

Vive las 24 horas para su función, cualquiera le llama por teléfono y contesta, ha montado un servicio de limpia que cualquiera sigue en tiempo real por celular, no hay desempleo en su ciudad, la seguridad casi está en el nivel más alto del estado, tienen ahí hoteles y restoranes de primera categoría, y en 2023 puso a Atlixco entre los cinco municipios más visitados de todo el país.

Tiene en marcha multitud de proyectos, impulsa un atractivo programa cultural que es un imán de grandes corrientes turísticas en cuatro o cinco fechas claves en el año, y está por abrir un estupendo Museo Prehispánico del Valle de Atlixco.

Y platica de todo esto sin soberbia ni elude preguntas críticas. En su charla, es sencilla, directa, transparente y familiar. Usa y presume un arma que ha sido la escalera de su vida política: “el estilo Melquiades”. Saluda a todo mundo por su nombre y de mano, y visita y apapacha a la gente de todos los estratos.

No oculta su origen, al contrario, lo presume. Empezó con un megáfono invitando a la gente a los mítines, fue maestra de ceremonias, responsable de la avanzada y las giras del gobernador Melquiades, hasta llegar a su sueño: gobernar su terruño. El futuro no le llena la cabeza de humo, vive y trabaja para el presente.

Ha tratado a todos los gobernadores en los últimos veinte años y ahora, como alcaldesa, les acostumbra decir: “Mire usted, yo en todo soy parte de la solución, no del problema”. Se define contenta, feliz, no le preocupa el porvenir político. “Miren, yo hago lo que me gusta, no sé a dónde me pueda llevar la vida, pero eso sí hay que estar bien preparada...”, nos comenta con una naturalidad de viejos amigos.

La charla, cercana y sin límite de tiempo, deja un magnífico sabor de boca.

Volvamos a Puebla capital. Empiezan a aparecer aspirantes a la presidencia, más como juego de los medios que por méritos o posibilidades reales. Y hay de todo.

Mencionan a José Luis García Parra, el jefe del gabinete estatal. Sería si el gobernado decide prescindir de él; la diputada Laura Artemisa no cuenta con luz propia, es pieza del Ejecutivo y un Congreso dócil no da lustre; el doctor Joaquín Espidio Camarillo ya fue regidor, conoce el municipio como pocos y es un hombre disciplinado; Gabriela Sánchez Saavedra, la secretaria del deporte, no es conocida.

Idamis Pastor Betancourt, la fiscal del estado, pintaría si llegara a dar resultados, hasta hoy las cifras son muy modestas; Luis Antonio Godina es un doctor en Economía con fino colmillo político; Rodrigo Abdala, el delegado de Bienestar, es visto como parte de la élite poblana, no tiene arraigo en la calle; el diputado Alejandro Carvajal es un tipo experimentado con nexos en la capital, tres veces diputado federal, morenista de cepa.

Claudia Rivera Vivanco, la expresidenta poblana, con su pésima experiencia, aseguraría una nueva y contundente derrota; Olivia Salomón, la titular de la Lotería Nacional, podría si así lo decide la presidenta Sheinbaum; el exgobernador Sergio Salomón, no sería una pieza muy cómoda en el organigrama estatal por su reciente paso en la cima.

Existe un flanco del que nadie habla, pero las circunstancias del país y el reacomodo de grupos y corrientes, más los movimientos alineados de los grupos de izquierda, podrían construir una opción genuina apuntalada desde las raíces mismas de la figura presidencial. No olvidar los orígenes de la presidenta y el hecho de que en el futuro cercano deberá gestar sus propios círculos concéntricos y eliminar todo aquello que le estorba.

De todo esto una cosa es absolutamente cierta: el gobernador Armenta tiene mano. Su voto y voz son definitorios. Con una lección reciente: si el actual presidente Pepe Chedraui no revierte su caída libre, eso constituirá un argumento de peso para que el gobernante cocine solo.

Lección para nada desdeñable esta. Gobernador y alcalde deben ser como pitcher y catcher. Si llega alguien sin la voluntad plena del gobernante, esto marchará como una mesa coja. Y eso sería un mal presagio para la sucesión estatal. Deberán tener química, confianza mutua y tocar la misma partitura. Un dedazo del centro, aunque tuviera bendición papal, no construye. Y el bache para dentro de cinco años se volvería una caverna.

Alforja

Rectora modelo. Con la única prenda válida en el servicio público, el trabajo, la rectora de la Universidad Tecnológica de Huejotzingo, Mirna Toxqui Oliver, le ha impreso a esa institución un ritmo exitoso de logros multiplicados en tan solo unos cuantos meses. 

Entre 350 planteles de esta categoría en el país, ha insertado a esa institución en el lugar 27; de cien becas para los estudiantes las elevó a 500, ha estrechado relaciones con embajadas de varios países, la calidad académica de los egresados se traduce en ocupación laboral prácticamente para todos, ha convertido a la UTH en un referente para la economía, la educación, el desarrollo y la cultura en 22 municipios de la región, incluidas las capitales de Puebla y Tlaxcala.

Como un extra de su sello promocional, cuenta con una sala de arte de magníficas condiciones, lo cual la convierte en la única del país con esta característica como parte de la extensión cultural.

Con una oferta de diez carreras profesionales, tres mil estudiantes y 198 profesores, es un modelo de éxito en materia educativa.

xgt49@yahoo.com.mx

Vistas: 1361
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs