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OPINIÓN

Tecnología con rostro humano

La Doctrina Social de la Iglesia ante la inteligencia artificial

Carlos Anaya Moreno

CEO de Geo Enlace, empresa de Internet de las cosas desde el año de 2010; y fundador de la Unión de Servicios Solidarios-Banco de Tiempo (2018). Se desempeñó como director General del Registro Nacional de Población de 2004 a 2010. Actualmente, es cofundador de metododelcaso.org y miembro de “Laicos en la Vida Pública”.  

Miércoles, Junio 25, 2025

La inteligencia artificial (IA) ya no es cosa del mañana: hoy guía nuestras búsquedas en internet, organiza nuestras fotos, diagnostica enfermedades e incluso recomienda sentencias en algunos sistemas judiciales. Pero en medio del asombro, surgen preguntas clave: ¿La tecnología puede ser ética? ¿Puede ser verdaderamente humana? ¿Y quién pone los límites?

La Iglesia Católica ha comenzado a responder a estas preguntas con una claridad sorprendente. Desde el papa Francisco hasta el nuevo papa León XIV, se ha articulado un mensaje nítido: la tecnología debe estar al servicio de la persona, no al revés (Francisco, 2024; León XIV, 2025). Es una afirmación simple, pero que reta profundamente al mundo digital actual. Esta postura desafía la tendencia a deshumanizar los procesos digitales, recordando que el desarrollo tecnológico debe tener alma ética.

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Dignidad humana por encima de todo

Desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, el criterio central para evaluar cualquier avance tecnológico es la dignidad humana. No se trata de una dignidad utilitaria o condicional, sino de una dignidad inalienable. No hablamos de una dignidad “que se gana” por lo que uno produce o sabe, sino de una dignidad intrínseca, que todos poseemos simplemente por ser personas.

Como lo dice la reciente Declaración Dignitas Infinita (2024): “La dignidad humana es infinita. […] No es algo concedido por otros ni condicionado a méritos” (n. 1). Esa afirmación es un llamado directo a no permitir que la IA reemplace la conciencia moral ni reduzca a las personas a simples datos estadísticos.

Esto interpela directamente a las aplicaciones de IA que perfilan, clasifican o discriminan a las personas. La dignidad no puede ser calculada por un algoritmo.

Algorética: ética para tiempos de algoritmos

Uno de los aportes más novedosos de la Iglesia ha sido el concepto de algorética, que propone una ética del desarrollo y uso de algoritmos. El papa Francisco en su Mensaje para la 57ª Jornada Mundial de la Paz (2024), definió cinco principios fundamentales: inclusión, equidad, transparencia, seguridad y responsabilidad. Esto busca contrarrestar los riesgos de opacidad y sesgo en la IA.

Hay que evitar tanto el rechazo tecnofóbico como la fascinación ciega. Como lo dijo el papa León XIV: “Reconocer y respetar las características únicas de la persona humana es esencial para el debate sobre cualquier marco ético adecuado para la gobernanza de la IA” (Mensaje 2025 a la Conferencia sobre IA Ética). Este enfoque promueve una tecnología más humana y socialmente consciente.

Más allá de lo útil: hacia lo justo y fraterno

El desarrollo de la IA no puede quedar reducido a su utilidad técnica. Debe apuntar al bien común. El bien común y la fraternidad son conceptos centrales en la ética social cristiana. Y aplicados a la IA, significan que el desarrollo tecnológico no puede beneficiar solo a unos pocos. Debe servir a todos, especialmente a los más vulnerables.

Como recuerda Fratelli Tutti: “La fraternidad no es una utopía ingenua, sino una condición imprescindible para la supervivencia de la humanidad” (n. 128). Una IA que excluye, vigila o controla sin ética no sirve al bien común. En cambio, una IA que asiste, educa y fortalece comunidades puede convertirse en verdadero instrumento de paz.

Educación y gobernanza: dos pilares urgentes

La Iglesia propone dos caminos esenciales para un futuro tecnológico más humano: educar y regular.

Primero, una educación digital ética que forme no solo programadores, sino también ciudadanos con conciencia crítica y ética, que no solo sean consumidores tecnológicos. Segundo, una gobernanza internacional con marcos legales y principios que protejan la dignidad humana, que regule el desarrollo de la IA con justicia, equidad y visión de largo plazo, como lo ha propuesto el Papa Francisco en múltiples foros globales, incluido el G7 de 2024.

La Doctrina Social de la Iglesia, en su Compendio, afirma que el Estado tiene la responsabilidad de intervenir cuando la tecnología afecta los derechos fundamentales (Pontificio Consejo Justicia y Paz, 2004, n. 417).

Una IA ecológica y espiritual

Desde Laudato Si’ hasta Dignitas Infinita, la Iglesia insiste: todo está conectado. La IA debe ser parte de una ecología integral, es decir, una tecnología que no solo sea eficiente, sino que cuide del planeta, las comunidades y la espiritualidad humana.

La IA no puede seguir una lógica extractivista que dañe el planeta o deseche comunidades. Según Antiqua et Nova (2025), el desarrollo de la IA debe estar orientado hacia la sostenibilidad, el respeto intercultural y el cuidado de la creación.

La advertencia es clara: si la IA se desarrolla sin alma ni conciencia ecológica, puede volverse parte del problema. Pero si se orienta al bien común y al cuidado de la casa común, puede ser parte de la solución.

En resumen…

La Iglesia no está en contra de la inteligencia artificial. Todo lo contrario. Está proponiendo una IA con alma, que respete la dignidad humana, cuide la creación, promueva la justicia y construya fraternidad. En tiempos donde los algoritmos parecen decidir por nosotros, es urgente recuperar el corazón de lo humano. Porque, como bien recuerda el papa Francisco: “No todo lo técnicamente posible es moralmente aceptable” (Mensaje G7, 2024, n. 6).

Esta sabiduría ética y espiritual es clave para que el futuro digital no solo sea más eficiente, sino verdaderamente humano.

Antes de despedirme, les invito a escuchar el podcast de “Laicos en la Vida Pública” sobre este artículo en la siguiente liga: https://tinyurl.com/2u22bxk9

Referencias
Dicasterio para la Doctrina de la Fe. (2024). Dignitas infinita: Sobre la dignidad humana. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. 
Dicasterio para la Cultura y la Educación & Dicasterio para la Doctrina de la Fe. (2025). Antiqua et Nova: Sabiduría antigua y desafíos de la inteligencia artificial. Ciudad del Vaticano. 
Francisco. (2015). Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. 
Francisco. (2020). Fratelli Tutti: Sobre la fraternidad y la amistad social. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. 
Francisco. (2024, enero 1). Mensaje para la 57ª Jornada Mundial de la Paz: Inteligencia Artificial y Paz. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. 
Francisco. (2024, junio 14). Discurso del Papa Francisco a los participantes en la sesión del G7 sobre Inteligencia Artificial. G7 Apulia, Italia. 
León XIV. (2025, junio 17). Mensaje a los participantes en la Segunda Conferencia Anual sobre IA Ética y Gobierno Corporativo. Ciudad del Vaticano.
Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2004). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. 

 

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