Como usted sabrá el pasado domingo 1 de junio se consumó lo que para muchos es la muerte de la República, o bien la independencia de poderes y la existencia de contrapesos en México, pues con la elección de ministros y jueces se materializó el capricho de Morena o mejor conocido como “Plan C”, con el que obtienen el control de los tres poderes, generando un escenario idóneo para una dictadura y aunque los resultados oficiales de la “histórica elección judicial” aún no han sido publicados en su totalidad, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha informado que los cómputos distritales comenzaron el 2 de junio y que los resultados finales se darán a conocer hasta el 15 de junio, así es, dos semanas después ¡dos!.
Pero no hace falta esperarlos. Con más del 90% de los votos contabilizados, podemos observar tendencias significativas: para la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los nueve nuevos ministros electos están alineados con el partido gobernante, lo que genera preocupaciones sobre la independencia judicial y la concentración de poder; mientras que para la Presidencia de la SCJN, Hugo Aguilar, abogado mixteco, cercano a Morena, fiel seguidor de López Obrador e indigenista, lidera la contienda con la mayoría de votos superando a Lenia Batres, candidata de las familias beneficiadas de gobiernos morenistas, con 5.52% de diferencia pero para no variar las cosas pueden cambiar, sí, así es, al más puro estilo morenista, la presidenta Sheinbaum se atevió a contradecir la ley y prevenir que podrían favorecer a Batres bajo el argumento de paridad de género. Ni ellos mismos acatan sus propias reglas cuando no les favorecen.
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Y tal vez haya escuchado que esta simulación fue todo un éxito, pero creo que no fue así: el abstencionismo y los votos nulos también dan un mensaje claro, que el gobierno y Morena se niegan a escuchar, la participación fue notablemente baja, con solo un 12.83% aproximadamente del electorado emitiendo su voto (siendo generosos con los datos emitidos hasta el momento por el INE) ¿Y el cuento de que la mayoría del pueblo quería esta reforma?
El apoyo a esta simulación no se vio, pues contando los votos nulos y la baja participación efectiva en este circo, pues de los pocos sufragios, alrededor del 23% fueron clasificados como votos nulos o recuadros no utilizados. Esto representa aproximadamente 2.07 millones de votos, o sea que, de cerca de 9 millones de votos, solo 7 millones fueron los que votaron.
Esta elección es la primera en la historia de México en la que los jueces y magistrados federales son elegidos por voto popular, como resultado de una reforma constitucional implementada en 2024 con el argumento de democratizar el Poder Judicial, pero ha suscitado debates sobre su impacto en la imparcialidad y la profesionalización del sistema judicial. Para algunos medios internacionales esto significa preocupación.
The Washington Post informó que el partido gobernante Morena ahora tiene un amplio poder sobre la Suprema Corte y más de 2,600 cargos judiciales federales y estatales por lo que críticos advierten que esto podría erosionar la independencia judicial y debilitar los contrapesos democráticos.
France 24 retomó lo que Margaret Satterthwaite, relatora especial de la ONU, expresó sobre la vulnerabilidad del sistema judicial a la infiltración del crimen organizado debido a la elección popular de jueces sin salvaguardas adecuadas.
Por lo que podemos ver para la comunidad internacional lo acontecido el pasado domingo con casillas vacías y un abstencionismo de poco menos del 90% de la población, sólo acrecienta la preocupación, pues destaca los riesgos para la independencia judicial, la democracia y la estabilidad económica. Aunque el gobierno y Morena insistan en su argumento de que la reforma busca combatir la corrupción y democratizar el sistema judicial, muchos expertos y observadores internacionales temen que los efectos puedan ser contraproducentes afectando a las familias mexicanas.
Es por ello que a título personal me atrevo a decir que la “elección histórica del Poder Judicial en México” no tiene nada de exitosa, exhibe que la mayoría de las y los mexicanos por mucho que quieran disfrazarlo, no buscaban la elección de jueces y ministros, pues no acudieron a votar ni los que según sus datos, aprueban la gestión morenista y a la presidenta; es más ni aún con acordeones emitidos y distribuidos de manera illegal la gente asistió a votar, sólo se usó a las personas más vulnerables, como era de esperarse, es decir las y los habitantes de pueblos originarios, así como las y los adultos mayores, que desafortunadamente sólo le han funcionado a Morena como carne de cañón, a quienes en su mayoría han utilizado a través de beneficios y programas sociales, aprovechándose de sus necesidades.
Dejo dos cargos de conciencia a la 4T y aliados:
- El poder absoluto corrompe y conlleva grandes responsabilidades, los hoy actores políticos afines al oficialismo están cimentando una futura dictadura.
- Las futuras generaciones necesitan de la responsabilidad social de todas y todos los sectores políticos, económicos y sociales para tener un mejor país y no solo de obediencia ciega.
Espero por el bien de Puebla y de México que los ahora miembros electos del Poder Judicial obedezcan al bien común y la dignidad humana de todas y todos los mexicanos y no al partido político que los impulsó y al gobierno que tratará de usarlos a modo. Pero cuénteme, ¿usted qué opina?
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