El hallazgo de Jalisco no sorprendió por inédito, sino porque fue la gota que derramó el vaso de una situación frecuente: la eliminación de las personas no deseadas por los grupos de la delincuencia organizada.
Sitios de aniquilamiento.- Podrán observar con más detalle los diez sitios de exterminio que se han encontrado en los estados de Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato, Durango y Baja California, en el enlace siguiente: https://seguridad.nexos.com.mx/los-10-campos-de-exterminio-mas-grandes-de-mexico/
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Modus operandi.- Por lo ahí encontrado y en declaraciones de algunos jóvenes, a esos lugares se llegaba por diversos medios, los entrenaban, los seleccionaban y aquellos que “no pasaban las pruebas” o intentaban escapar, eran eliminados.
Versión oficial.- El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana confirmó el horror en Teuchitlán: “De acuerdo con el testimonio del detenido, llegaron a privar de la vida a personas que se resistían a recibir el adiestramiento o bien intentaban escapar del lugar, así como golpearlos y someterlos a algún tipo de tortura”. Efectivamente, como lo mencionó el funcionario, no es un campo de exterminio, sino un “Rancho de Exterminio”, como las propias fotografías lo comprueban.
Asistimos a una evolución criminal pues con las indagaciones oficiales se corroboró un hecho aterrador: en el “narcorrancho”, después de ser engañados, la gente enfrentó dos opciones, ahora sin engaño: 1) Ser una persona deshumanizada al servicio de la delincuencia o si no eras apto para ello, 2) Morir ejecutado y que tu cadáver desapareciera. La aniquilación fue con la disolución de los restos en ácido, el entierro en una fosa clandestina o la incineración en un horno rupestre. ¿Han escuchado actualmente una condena a los narcotraficantes por estos hechos?
Marcola, líder brasileño del Primer Comando de la Capital, expresó: “Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en ’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ’globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ’clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos”.