Es claro que las temperaturas de esta primavera han sido por arriba de lo usual en Puebla, de hecho, hemos padecido ya tres ondas de calor extremo y se esperan todavía estos fenómenos climáticos. No cabe duda de que el cambio climático ha cambiado el patrón de temperaturas, con un clima caluroso extremo es lo que favorece el golpe de calor.
Debo aclarar que el cuerpo humano regula muy eficientemente su temperatura entre 36 y 37 grados centígrados; pero cuando la temperatura del cuerpo alcanza 39.3 grados centígrados los mecanismos que regulan la temperatura, como es la sudoración (sudar), el jadeo o la conducta de ponerse a la sombra, no son suficientes.
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Al alcanzar esas temperaturas los sistemas de enfriamiento del cuerpo colapsan, por lo que el sujeto puede sentirse mareado, confundido en donde está, sufrir un incremento de la frecuencia cardíaca (palpitaciones), e incluso náuseas y vómito.
Esta condición requiere una atención inmediata del paciente trasladándolo a un lugar fresco, quitarle la ropa y mojarlo con agua lo más fría, e idealmente ponerle hielo por debajo de las axilas, en los pies y manos, en las ingles; y en el abdomen, así como llamar a emergencias al número 911 inmediatamente, y explicar al operador que se tiene una persona con golpe de calor. Es importante mencionar también que son los niños menores de cinco años y las personas mayores de 65 años las más susceptibles de presentar un golpe de calor.
Por último, nunca ingrese tan pronto abra el automóvil que ha estado al rayo del sol, particularmente sí es de color oscuro; deberá dejar que se ventile por unos 3 a 5 minutos. Al ingresar deberán bajar los vidrios y avanzar para que circule el aire; de tener aire acondicionado activarlo. Eso puede salvar su vida, porque un auto al sol puede producir golpe de calor en unos minutos (3 a 5).