A lo largo de este siglo las políticas públicas respecto al uso lúdico de la marihuana se han relajado, de tal forma que su consumo está legalizado en muchos países, y solo se ha limitado la cantidad de droga que posee el usuario. Esto aunado a un movimiento por legalizarla de manera total, como es el caso del alcohol y el tabaco, ha generado debates en la comunidad médica, sobre los posibles riesgos para la salud.
En un reciente estudio publicado en la revista Psychological Medicne se analizaron los efectos de la marihuana en 11, 363 personas a las cuales se les hizo un seguimiento médico entre seis y nueve años mediante el uso de cuestionarios, y además con el registro del número de ingresos a una sala de emergencia o de ser hospitalizados por un brote de psicosis (locura).
Más artículos del autor
El estudio analizó tanto a usuarios de marihuana como aquellos que no consumían esta droga considerando a un grupo de sujetos jóvenes, de 19 años y menores. Los resultados muestran que aquellos adolescentes, de entre 12 y 19 años, que consumieron marihuana tenían hasta 29 veces más riesgo de presentar un brote de psicosis siendo ingresados a una sala de emergencia e incluso ser hospitalizados; de manera muy relevante en los adultos jóvenes de entre 20 y 33 años, no se presentó un incremento de padecer un ataque de psicosis.
Estos hallazgos muestran que en una etapa del desarrollo humano y cerebral crítica, como lo es la adolescencia, se debe evitar la exposición a cualquier droga incluyendo la marihuana. Esto se debe a que en la adolescencia el cerebro está todavía en un proceso de maduración, y sobre todo es cuando se adquieren las habilidades para vivir en sociedad como son el juicio crítico, el libre albedrío, la toma de decisiones, entre otras habilidades superiores.
La marihuana debe de evitarse en este período y sobre todo los profesionales de la salud informar a los adolescentes de estos riesgos. Una medida de salud pública sería la de restringir el consumo de esta droga y todos sus derivados en toda persona de 19 años o menos. Esta política pública simple previene una enfermedad que produce una discapacidad permanente como lo es la psicosis (locura), que además tiene efectos a lo largo de la vida del sujeto y que no tiene cura a la fecha.
Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.