Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El debate y el desprecio por los ciudadanos

Una elección sin debates no corresponde al espíritu democrático que en el país se ha dado

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Abril 24, 2024

Sin debate no hay democracia. No lo digo yo: está en la literatura especializada y en los lineamientos electorales. Los debates contribuyen a hacer más público lo que por naturaleza es público.

Una elección sin debates previos entre contrincantes es una elección contrahecha, tramposa y, me parece, falaz. Porque no corresponde al espíritu democrático que en el país se ha dado.

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Por eso es importante que los aspirantes venzan el miedo, se arremanguen la camisa y se manifiesten públicamente, y desde su colocación a ras de suelo los ciudadanos podamos evaluarlos con base en su desempeño.

No es mucho pedir a quienes se proponen administrar la hacienda pública de la ciudad que ronda la ingente cantidad de 20 mil millones de pesos durante el trienio.

Ya se sabe que la mejor manera de saber de los candidatos es yendo a las fuentes. Esto es, observarlos in situ. De allí de nuevo la importancia de debatir.

Observar cómo se desenvuelven enfrentados a situaciones complejas, puestos, por ejemplo, en un cara a cara acerca de los grandes problemas que aquejan a la ciudad y, en el caso de ganar, con qué recursos técnicos y fiscales piensan resolverlos.

Porque de eso trata la gobernabilidad: de salir y componer lo que todos los días descomponen los ciudadanos, y así sucesivamente.

Rehusarse a debatir, como hasta ahora hace uno de los aspirantes a gobernar la ciudad, es manipular el derecho a saber de los electores para que, llegada la hora, decidir informada y libremente su voto.

Es lo menos que se puede pedir de un régimen fundado en el mandato popular.

El del señor José Chedraui, candidato de Morena, es un acto que desnaturaliza la democracia constitucional mexicana. No es en mala onda.

Los debates están constituidos en ley. En las sociedades modernas son el sucedáneo de la plaza pública.

No debatir atenta contra uno de los principios esenciales de los ciudadanos: el derecho a contar con información de primera mano para resolver en libertad.

Si no se entiende este principio estamos ante un aspirante que no es apto para entrar en la competencia, y más aún tratándose de un partido que dice enarbolar los fundamentos de la izquierda.

Lo digo porque uno de los valores supremos de esa corriente de gobierno es llevar el ejercicio de la crítica hasta el tope. Esa es, por lo menos en teoría, su gran seña de distinción.

Entendida como la profanación del mundo ordinario y tradicional, y sobre sus cenizas levantar el prometido Mundo Nuevo.

Acción falaz o no, es el empeña del presidente López Obrador: demolerlo todo, para construir una Cosa Nueva. Lo que él denomina Cuarta Transformación.

Por eso llama la atención que sea un candidato de izquierda quien se rehúsa a debatir sobre cuestiones que, de ganar, deberá enfrentar ya no con recursos retóricos, como puede ocurrir ahora, sino con el diseño y ejecución de políticas, las que estarán bajo escrutinio público.

Para fundamentar: el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, mediante uno de sus ministros, en un trabajo de corte académico, define el debate como la exposición e intercambio de opiniones, a partir de ideologías, plataformas electorales y programas políticos de los partidos y candidatos

También dice que hoy una elección sin debates, la democracia no alcanza uno de sus fines, que consiste en que el ciudadano disponga de la mayor información posible acerca de los candidatos en la contienda y sus diversas propuestas. Por lo tanto, los debates y su difusión en la sociedad constituyen elementos fundamentales del voto libre previsto en el sistema constitucional mexicano (Janine Otálora, Debates políticos y medios de comunicación, 2014)

El fin de semana uno de los temas que cautivó la atención de los medios de comunicación fue la negativa del candidato de Morena a debatir con el dudoso argumento de que la petición provenía de su contrincante y no del órgano electoral, y por lo tanto no se presentó el día y hora señalados por el propio Instituto Estatal Electoral.

Esa tarde-noche la democracia en Puebla, de por sí abatida y apagada, descendió varios peldaños más. Un hecho en el que nadie ha reparado es que ninguno de los candidatos mienta la democracia, tal vez ven en ella algo prescindible.

Chayo News

Murió el gran historiador inglés David Brading, autor de uno de los libros más bellos que se hayan escrito sobre quien se ocupó del pasado mexicano con una belleza intelectual sin par. Me refiero al ensayo Octavio Paz y la poética de la historia mexicana (FCE, 2002). También escribió otras cosas el finado, para muchos tal vez de mayor valor, me refiero por ejemplo a su trabajo pionero Los orígenes del nacionalismo mexicano y Mito y profecía en la historia de México. El primero publicado por SEP/Setenta, una de las grandes políticas de promoción de la lectura que no ha sido superada hasta ahora. Esos libros de la SEP se vendían en los puestos de revistas y tenían el mismo costo de un periódico. El último título apareció en Vuelta, la editorial que animara el poeta. El ensayo ronda sobre El laberinto de la soledad. Dice que Paz lo escribió para liberarse a sí mismo y a sus compatriotas del tieso nacionalismo superficial de los años cuarenta del siglo XX.

@ocielmora

 

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