Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La cultura y el bienestar en Puebla

Un balance de la cultura y la educación en nuestro estado a través de un ejercicio crítico

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Febrero 7, 2024

Desatinada, por decir lo menos, la respuesta del gobernador Sergio Salomón Céspedes a un reportero que “osó” formularle una pregunta de mucha pertinencia periodística, de acuerdo con el canon del oficio.

El reportero preguntó al mandatario sobre los costos de un video gestionado por el Museo Internacional Barroco (MIB), la dependencia que a estas alturas concentra el mayor número de escándalos de esta administración.

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Aunque las sospechas que pesan sobre el MIB no son de ahora, aunque en esta administración se han agravado, por la incompetencia caprichosa y frívola en su gestión.

Para sorpresa, de los presentes y la audiencia de redes, la respuesta del gobernante fue hosca y displicente. En un entorno en el que el oficio de periodista se ha tornado en la profesión más peligrosa para ejercer.

Raro en el gobernador, pues hasta ahora había manifestado un talante conciliador y hasta compensatorio, respecto de su predecesor; al grado que muchos interpretan ese tenor como cierto cálculo de trascendencia sexenal, ya por el Congreso o ya por las alcaldías mediante la colocación sigilosa de cuadros. Pero ese es otro tema.

Volviendo a la cuestión. Sin decirlo en esos términos, el comunicador zarandeado se refería a los lineamientos técnicos que rigen la orientación y aplicación del gasto y recursos en este gobierno, del que depende el MIB, independientemente de la figura legal en el que se le mantiene, tal vez para sacarle la vuelta y eximirlo del principio de rendición de cuentas.

Nada extraordinario en la pregunta del reportero de la revista Lumbreras. Todos los funcionarios, ya por elección o ya designación, que protestan la Constitución para al asumir el cargo, son sujetos obligados con los principios de legalidad, transparencia y de rendición de cuentas.

Incluso quienes forman parte de gobiernos surgidos del partido Morena están obligados a observar y cumplir una lista larga de reglas, todas referidas a la transparencia y conjurar eventuales actos de corrupción.

Tratándose del manejo de recursos financieros el Artículo 134 de la Constitución es muy claro al respecto, y las leyes secundarias que rigen la administración del presupuesto emanadas de él. Para no referir la infraestructura estatal, supeditada la federal.

¿Qué dice el mentado artículo? Algo tan ordinario y habitual como que todos los funcionarios de gobierno conocen (o deberían de conocer) y aplican, como es que:

Los recursos económicos de que dispongan la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados.

Y para que no quepa duda, el constituyente remarcó en la misma ley:

Las adquisiciones, arrendamientos y enajenaciones de todo tipo de bienes, prestación de servicios de cualquier naturaleza y la contratación de obra que realicen, se adjudicarán o llevarán a cabo a través de licitaciones públicas mediante convocatoria pública para que libremente se presenten proposiciones solventes en sobre cerrado, que será́ abierto públicamente, a fin de asegurar al Estado las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes.

Y que: Los servidores públicos de la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.

En efecto, el gobernador Sergio Salomón no tiene porque conocer al detalle estás minucias legaloides, pero sí sus colaboradores que tienen responsabilidades de administrar y aplicar los recursos del pueblo poblano, como gusta decir al presidente López Obrador.

Pues bien. En el gremio de la cultura y los creadores, y entre expertos que conocen del tema, circula una especie de diagnóstico sobre el estado que guarda la cultura en esta administración, en el que Puebla aparece sufriendo el embate de egos crecidos, de gente ignorante que aprovechó la coyuntura generada por la muerte del gobernador Barbosa para colarse en las instituciones. Es el caso específico de la Secretaría de Cultura y de la OPD Museos Puebla.

“De inmediato, un mes después del fallecimiento del gobernador constitucional del estado de Puebla y a pocos días de haber asumido el cargo como gobernador, Sergio Salomón Céspedes designó a Enrique Glockner Corte como el nuevo secretario de Cultura, con lo cual quedaba fuera el anterior secretario, el arquitecto Sergio Vergara, así como su equipo de trabajo más cercano.

Y nos guste o no, con una larga trayectoria en el mundo de la cultura, ya como funcionario, ya como investigador del INAH, y ya como académico. Que Puebla fuera la primera en América Latina en ser inscrita en la celebre lista de Ciudades Patrimonio Mundial de la Humanidad, es idea y en mucho, obra suya.

Antes de Glockner, Anel Nochebuena había intentado asumir el cargo. No lo logró por razones ajenas a la voluntad del gobernador (doña Rosario, la viuda del gobernador Barbosa, puede dar testimonio). Quedó como directora de Museos Puebla, con el encargo de destapar la supuesta cloaca dejada por la mala administración anterior -o eso le vendió al gobernador- en relación con la compra de chips que impedirían el saqueo de las piezas de los museos poblanos.

Una vez en el encargo, ambos personajes se dieron cuenta de que sus propuestas no marchaban como hubieran querido. Nochebuena en particular se ha distinguido por ser una gestora de fastuosos "negocios" culturales, donde ha trascendido que la han beneficiado a ella y a sus elegidos.

No considerando que hay una comunidad artística local que se dedica día con día a construir, habitar y consolidar las coordenadas de la cultura y las artes de Puebla, pone siempre su mirada en actividades probadas en otros lados, desde la Ciudad de México hasta Barcelona, Madrid o Berlín, en detrimento de la población infantil y juvenil.

Sus actividades parecen ser ocurrencias, nunca programas. Y son ocurrencias caras. En lugar de invitar a los hijos de los locatarios de los mercados a los museos, prefiere ofrecer clases de yoga en las instalaciones del museo más caro de la historia de Puebla: el Museo Internacional del Barroco.

No le importa excluir al público en etapas formativas de la oferta museística de su estado. Lo que le importa es brillar en los escenarios mediáticos y políticos, pues su deseo es llegar a ser Secretaria de Cultura, como lo fue en 2018 por diez breves días.

Sin embargo, no hay constancia de sus grados en las plataformas de la SEP donde se ubican las cédulas de cada profesionista de este país. Su tesis de licenciatura fue fuertemente cuestionada por plagio al interior de su universidad.  Ella estudió un máster en edición y luego dijo que había realizado su doctorado y un posdoctorado en España.

Al parecer al gobernador no le importan los errores de la directora de Museos Puebla, sin embargo, su relación apunta hacia la estructura cultural del futuro. ¿Por qué será que a los políticos de todas las clases les da por ignorar y hasta detestar a los verdaderos creadores de la vida cultural de las regiones? Quizá, porque para ellos, la cultura es, si bien les va, una máscara; si mal, una impostura.”

Crítico el diagnóstico. La cultura o es ejercicio critico o no es, escribió Octavio Paz. Sin embargo, me parece que falta el balance en educación. Ahí, como en Cultura, se nombró titular no en función de un futuro de bienestar para Puebla, o de la eficacia para diseñar y ejecutar políticas en la materia, sino de arreglos cupulares, cuyas consecuencias serán resentidas por las próximas generaciones de poblanos. Apenas hace falta decir aquí que la educación es la base de la formación de capital humano, y el capital humano es la única esperanza de movilidad social de las personas que se encuentran en el último peldaño de desventaja. Esto no lo digo yo, lo dicen todo los organismos internacionales para el desarrollo.

 

Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta

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