Todos aprendemos desde niños que debemos lavarnos los dientes después de cada comida, pero es poco frecuente saber que también debemos hacerlo después de beber bebidas azucaradas, alcohol o después de mascar chicle. Un aspecto menos conocido de la higiene de la boca es que puede estar asociada nuestra salud oral con otras enfermedades.
Se sabe, por ejemplo, que los pacientes que padecen diabetes tipo 2, denominada también mellitus, entre un tercio y la mitad de estos tienen boca seca porque baja la cantidad de saliva. El no tener suficientemente húmeda la boca promueve las caries, y que las encías se inflamen y sangren por lo que deben acudir al menos tres veces al año a un chequeo por un profesional dentista o estomatólogo.
Más artículos del autor
Estudios recientes muestran que la inflamación de las encías, que produce sangrado, presencia frecuente de las denominadas aftas o mal aliento persistente se asocian con una mayor frecuencia de infarto al corazón. Esto se debe a que la inflamación de las encías promueve el crecimiento de bacterias que pueden entrar a la sangre y viajar al corazón lo que produce que el corazón se inflame y aumente el riesgo de infarto.
Por otra parte, cuando se piensa en osteoporosis de inmediato lo asociamos a fractura de cadera; pero es frecuente también la fractura de muelas o dientes e incluso la caída de estos; o bien que si se tienen dentaduras o puentes estos ya no ajusten y en casos extremos la pérdida de hueso.
Por último, debemos tener presente que el cáncer de la boca y áreas adyacentes es el de mayor crecimiento en el mundo, esto debido a las infecciones por el virus del papiloma. Adicionalmente, cabe mencionar que este tipo de cáncer es de difícil tratamiento y con sobrevida a cinco años en solo la mitad de los casos. Lo grave es que de todos los casos de cáncer de la boca solo un tercio se detecta de forma temprana. Así que no olvide ir cuando menos dos veces al año con su dentista y todos los jóvenes deben vacunarse con la vacuna séxtuple contra el virus del papiloma.