Por principio, el egocentrismo es un exceso de sí mismo de complejos de superioridad, que muchas veces emiten comentarios despectivos o minusvaloración de los demás por su actitud de superioridad. A su vez, suelen contar con buenas competencias o habilidades sociales, o eso es lo que creen.
Como ya se expuso en otro tema sobre soberbia, egocentrismo y otras características de estos tipos de personalidad, las personas con estas actitudes o rasgos de personalidad soberbia o arrogante, suelen experimentar en muchas ocasiones rechazo y distancia social, lo que ocasiona que mantengan relaciones interpersonales muy superficiales o poco profundas con los demás. Pueden sentirse aisladas o percibir falta de apoyo.
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La persona con soberbia puede interpretar ese rechazo social como algo negativo o doloroso a nivel emocional o, por el contrario, interpretarlo como una consecuencia más de su posición de superioridad frente a los otros. Sentirse único y especial, y por ello encontrarse más solo o aislado socialmente.
Las actitudes arrogantes mantienen un problema de autoestima o autovalía, puesto que ese tipo de conductas son una forma de defensa y no una forma de resolver o solucionar la falta de confianza en uno mismo o una misma.
En definitiva, la soberbia aumenta la probabilidad de experimentar malestar en las relaciones personales, laborales, políticas, familiares y sociales.
Los casos políticos presentes en México se cubren de esos conceptos y perfiles, ante la obsesión desmedida por el control político de país, en el entendido de que desde décadas hasta Enrique Peña Nieto, el control político del Estado y gobierno, se ejerce mediante complicidad con la oligarquía y medios de comunicación afines a dichos intereses; a su vez, y por otro lado, dichos poderes jamás han tenido respeto por los derechos del conjunto social en cuanto a seguridad social, respeto a derechos humanos y, sobre todo, justicia, porque transformaron el Poder Judicial en un espectro que cubre necesidades de esas cúpulas de poder, es decir, el aparato judicial (SCJN) como agrupación política en defensa o expresión contra la propia nación y sociedad. A su vez, es ariete que impide los ajustes legales y democráticos exigentes y reclamos sociales, como también, impiden que la nación sea garantía de soberanía y cumpla con una Constitución que resulta ajena a la misma, rematando contra agrupaciones sociales y políticas de oposición.
¿Hasta dónde dichos perfiles de prepotencia, soberbia y egocentrismo, nublan o marginan la realidad de quienes cometen errores?
Para esos sectores, tal pareciera que carece de sentido la expresión “quien carezca de memoria histórica, está obligado a cometer mismos errores”; la memoria y la historia, pierde sentido cuando los intereses pesan más que esos preceptos. Máxime cuando el clasicismo y la distorsión del quehacer político se enfrentan a la lógica reflexiva, racional, crítica, autocrítica de la realidad y contexto de los acontecimientos locales y nacionales. Al transformarse en autocracia, es decir, que no consideran tener que rendir cuentas a nadie y se dedicaban a dar órdenes sin considerar las opiniones de las personas que los rodeaban. Este tipo de régimen no permitía en ningún caso los cuestionamientos a la voluntad del dirigente.
Tengo, aún, dos memorias. La mía personal
y la de aquel Shakespeare que parcialmente soy.
Mejor dicho, dos memorias me tienen.
Hay una zona en que se confunden.
Hay una cara de mujer que no sé a qué siglo atribuir.
Jorge Luis Borges, "La memoria de Shakespeare"
La autocracia es ejercida desde la oligarquía y grupos o partidos políticos afines, así como medios de comunicación que ejercen el papel de voceros, ya sea para glorificar sus objetivos como también para denigrar, vituperios y falsas noticias, contra movimientos sociales legítimos y organizaciones y partidos políticos de oposición. También los encontramos incrustados en partidos que van encaminándose a una democracia política electoral como social, que actúan como verdaderos Judas o Brutus.
Las elecciones celebradas dentro de las “autocracia electoral” destacan por el control. Es decir, existe una sensación de democracia en cuanto a que los ciudadanos pueden votar y elegir a sus representantes, pero en realidad se vigila o bien a los candidatos o bien a los electores.
La pérdida de esa memoria y la historia, excluyen la movilización política y social por décadas en México en cuanto represión social estatal y oligarca. Los relatos sobre el pasado reciente están datados, menos para la autocracia, y algunos que se supone asumían un compromiso histórico con el pueblo y decirse de izquierda, que el canto de las sirenas de su egocentrismo, desnuda su verdadera personalidad, y que por sus actos incongruentes y oportunistas, poco a poco, esa sociedad agraviada, los ubica en su verdadera dimensión, como también a los falsos promotores de una democracia mediante artilugios de propaganda engañosa y sus promotores mediáticos o partidistas mezquinos, que inventan personalidades hacia un rumbo político electoral sin identidad real social nacional de patria, gracias a medios de información y reproducción de una falsa memoria social.
Esos escenarios los cubren la candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez, Marcelo Ebrard y la presienta del INAI, Blanca Lilia Ibarra, sobre quienes pesa lo descrito, más y partiendo de sus propias conductas, declaraciones y sus intereses que los rodean propios o afines.
En el caso de Xóchitl Gálvez, es frecuente sus errores y contradicciones en sus declaraciones u opiniones políticas, así como dice que proviene de ser pobre y de origen indígena, como también de culpar a su padre de borracho, para después, ante priistas, que su papá fue militante de dicho partido, entre otros lapsus, considerando que a partir de Sigmund Freud, el término “lapsus” o “parapraxis” es muy usado en psicología y —especialmente— en psicoanálisis, designando una manifestación del inconsciente en forma de un equívoco que aparece en la expresión consciente.
El “fenómeno Xóchitl Gálvez” va de ocurrencia en ocurrencia y de metida de pata en metida de pata, siendo que el día 7 del presente mes, en su visita al estado de Sonora, la integrante del PAN se reunió con la prensa local y nacional con el objetivo de abordar su propuesta de gobierno y figurar en la boleta electoral; al ser cuestionada sobre su posible gabinete presidencial y sobre todo a quiénes no tomaría en cuenta para ello, la senadora se apresuró a decir que no consideraría a algunos priistas, nombrando a Manuel Bartlett ni a Ignacio Ovalle, repasando con Alito, pero, al darse cuenta de su error, Gálvez Ruíz se frenó a decir el nombre completo pero las declaraciones ya habían sido grabadas.
“Primero yo no invitaría a Manuel Bartlett, jamás a mi gobierno, nunca. Ni a Alit... ni a Nacho Ovalle”; aseguró.
Como no queriendo la cosa, tres días después, Xóchitl Gálvez se vuelve a equivocar. En gira por Chiapas, menciona a Alejandro Moreno al enlistar a los “malos priistas”.
“Hay muy malos priistas que yo no trabajaría, como Bartlett, como Alito o como ahora el ex gobernador de Hidalgo, Fayad”, dijo la candidata en una visita a Chiapas.
A lado de Carolina Viggiano, secretaria general del PRI, y del dirigente estatal del tricolor, Rubén Antonio Zuarth; Gálvez ofreció una conferencia de prensa como parte de su gira por Tuxtla Gutiérrez.
Causando momento perplejo entre priistas y en especial de Carolina Viggiano, quien le escribe un comentario, y al leerlo Xóchitl, puso cara de desconcierto y frustración.
Así, otro lapsus ocurre en su discurso en el monumento a la Revolución, al momento de lectura de su discurso, se corta el teleprónter, y con risa nerviosa y de frustración, se apresuró a decir: "Como no hay discurso, voy a improvisar". Se le chispoteó.
Quien asegura ser “leal” a Andrés Manuel López Obrador y a la 4T, es Marcelo Ebrard, quien a enterarse que los resultados de las encuestas no le favorecían, estalla en contra del procedimiento, acusando de fraude, siendo que en el diario El País, en entrevista, el excanciller fue tajante al decir que a sus colaboradores explicó los motivos de por qué no participaría en el proceso ni asistiría al evento donde se anunciaría oficialmente al ganador de la interna.
“No nos vamos a someter a esa señora”, dijo sobre Claudia Sheinbaum, ante sus colaboradores, que le gritaban “presidente, presidente”. Ebrard puso en claro la ruptura con la dirigencia del partido, encabezada por Mario Delgado. “No vamos a tolerar una dirigencia que nos haga esto”, sentenció, siempre según versión de El País.
La presidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Blanca Lilia Ibarra, siempre se ha jactado de honestidad y luchar porque la dependencia a su cargo, actúa con honestidad, pulcritud y ética, pero, el 11 de noviembre, Contralínea reveló que el INAI mantiene tarjetas corporativas para uso de los cuatro comisionados y el director de Asuntos Internacionales, Óscar Mauricio Guerra Ford, realizó al menos 94 pagos con la tarjeta bancaria del Instituto que incumplieron los controles administrativos pues, en realidad, se trataba de gastos personales sufragados indebidamente con dinero público.
Entre esos cargos destacan tres, pues los realizó en un table dance –de nombre Curazao– clausurado posteriormente por trata de personas en su modalidad de prostitución.
Como consecuencia, la comisionada del INAI, Julieta del Río se sumó a la decisión de renunciar a la tarjeta corporativa que se le asignó desde que tomó posesión del cargo, luego de que se desatara un escándalo por el presunto uso indebido de recursos públicos en el Instituto a través de esos plásticos.
La decisión se da un día después de que la presidenta del INAI, Blanca Lilia Ibarra, renunció a la tarjeta American Express con cargo al erario.
Así o más claro.
Fuentes:
Arendt, H. ¿Qué es la política? Barcelona: Editorial Paidós Ibérica. 1997
Candau, Joel. Memoria e identidad. Buenos Aires: Ediciones del Sol. 2001
Garretón, M. A. (2003). Memoria y proyecto de país. Revista de Ciencia Política, 23(2), 215-230.
Vinyes, R. La memoria del Estado. Barcelona. Editorial RBA. 2009
Zerega, Georgina. Marcelo Ebrard abre la puerta a su salida de Morena por la victoria de Claudia Sheinbaum: “No nos vamos a someter a esa señora”. El País, 6 d septiembre de 2023
Flores, Nancy. INAI ocultó gastos de Guerra Ford en ‘table dance’ dedicado a prostitución. Contralínea, noviembre 11, 2023