El derecho a la lactancia materna es un derecho fundamental, universal, imprescriptible e inalienable de niñas, niños y mujeres, que protege su salud y fortalece el vínculo madre-hijo. En México lo tenemos que ver ya como un derecho humano, considerándolo de interés superior para las niñas y niños y se vincula con la garantía del derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, así como de protección a la salud, el cual reconoce hoy en día el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en beneficio de la libre autodeterminación de la mujer respecto a su cuerpo; por lo mismo este derecho debe de ser aplicable en todos los lugares, en tierra o aire, en lugares públicos, privados, cerrados o abiertos y nunca más prejuicios y discriminación por esta práctica que impulsan y promueven necesaria esta acción por todos los organismos internacionales y nacionales de derechos humanos, pues son muchísimos los beneficios de la lactancia materna en beneficio de la salud publica individual, pero también como salud pública, aunado que la interacción entre madres e hijos ayuda a prevenir infecciones y promover la salud y el desarrollo; y son especialmente importantes cuando la salud y otros servicios comunitarios se ven afectados o limitados derivados de una pandemia como la que paso apenas o cuando vivimos en un sistema de salud comprometido.
Históricamente a las mujeres que amamantan en espacios públicos se les ha sexualizado, cosificado, denigrado e incluso se les expulsa de parques y centros comerciales, se les prohíbe la entrada en diversos actos públicos cerrados y abiertos, no se les permite amamantar en trabajos, escuelas, lugares recreativos, así como tampoco se les permite llevar leche materna extraída a las guarderías o en los aviones y precisamente aquí a este punto es el que me pretendo enfocar.
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El 30 de mayo del 2023 la Comisión de igualdad de Género presidida por la diputada federal poblana Julieta Vences Valencia aprobaron una opinión en positivo de modificar algunos artículos que permiten garantizar el derecho que tienen tanto infancias como madres a la lactancia, pudiendo transportar en aviones leche materna sin necesidad de que los acompañe la o el niño y tampoco sin necesidad de cierta cantidad, incluso es absurdo que por un esquema de seguridad nacional en los aeropuertos mexicanos se les exija documentar el contenedor de leche motivando costos extras, es decir, pagando derechos para ejercer el derecho a la lactancia, estas prácticas suceden muy a menudo pues lo único que se tiene hasta este momento es la existencia de una Circular emitida por la Agencia Federal de Aviación Civil que permite el transporte de alimentos y bebidas para bebés, pero al tratarse de una circular y no como parte de una ley, el persona o incluso algunas aerolíneas buscan por un lado lucrar con los derechos humanos o en otros casos, decidir anteponiendo posturas machistas, patriarcales y discriminatorias.
La tarea que se ha cargado al hombro la diputada Julieta Vences no ha sido fácil y aún no termina, pues si bien ya fue aprobado en comisiones la iniciativa, la diputada ha tenido que hacer política y construir procesos de paz con todos los grupos parlamentarios, lo cual la ubica como una de las mejores parlamentarias que tenemos en nuestro país, pues esta iniciativa no es un tema menor, pues este tema es la esencia de un sistema patriarcal impuesto desde hace décadas en México y para lograr desmontarlo se tiene que hacer pieza a pieza, siendo esta una pieza de gran simbolismo para el viejo régimen, pase lo que pase hacia adelante, este es un logro enorme para la dignificación de los derechos humanos.
“Ahora viene lo chido” diría Luisito Comunica, que en el Pleno sea aprobado la adición de un párrafo al artículo 47 bis fracción II de Ley de Aviación Civil lo siguiente “Las personas pasajeras acompañadas con o sin el infante, podrán transportar leche materna, misma que podrá llevarse en cantidades mayores a los 100 ml” esta propuesta de ser aprobada, lograra romper con normativas discriminatorias que existen en diversos ordenamientos públicos, donde de manera absurda y desde una perspectiva machista de dice que el transporte de leche materna solo se autorizará en los aviones si viaja el menor, entre otros actos que se suelen realizar en los aeropuertos en contra de las mujeres que están en periodo de lactancia.
Se que la mayoría de personas saben quién es Julieta Veces, pero para los pocos que no saben quién es ella es una política mexicana afiliada al Movimiento Regeneración Nacional, dos veces diputada federal desde el 1 de septiembre de 2018 hasta la actualidad, se encuentra en su segundo periodo. Actualmente es Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, siendo en las dos ocasiones presidenta de comisiones fundamentales para los derechos humanos en México; en su primer periodo fue Presidenta de la Comisión de Migración. Fue allá en esa época a finales del 2018 cuando la conocí en la Iglesia de la Asunción con el Padre Gustavo, el padre de los migrantes en Puebla. Nos conocimos no en la política, ni en eventos sociales, nos conocimos en la defensa de los derechos humanos, en esa ocasión por y para nuestros hermanas y hermanos latinoamericanos que realizaron un éxodo enorme hacia los Estados Unidos en busca del mal llamado “sueño americano” y de ahí para el real, coincidimos en todo tipo de actos que tenían que ver con derechos humanos. Hoy les puedo decir que Julieta Veces Valencia es de las mujeres la mejor diputada que nos ha representado a las y los poblanos en muchísimos años.