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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Arturo Rueda libre el Día de Nelson Mandela

Hablar de cultura de la no discriminación es buscar un profundo sentimiento que rompa con el pasado

Luis Soriano Peregrina

Abogado, defensor de derechos humanos. Fue subsecretario de Derechos Humanos y primer encargado de la Comisión de Búsqueda en Puebla. Actualmente es director para América Latina de la Organización Mundial de DH y Paz y presidente de Voz Ciudadana por los Derechos Humanos

Jueves, Julio 20, 2023

Paralelismos paradójicos. Arturo Rueda quien según la CONAPRED ha discriminado, salió de la cárcel el mismo día que celebramos a Nelson Mandela quien vivió y estuvo preso por combatir la discriminación.

El 18 de julio es el Día Internacional de Nelson Mandela, misma fecha que el abogado y periodista Arturo Rueda salió de la cárcel. Por un lado este día de Mandela nos sirve para no olvidar y visibilizar que en México existe clasismo, racismo y discriminación contra la mayoría incentivada por los medios tradicionales cautivados por el dinero del poder y la cultura arraigada derivada del colonialismo histórico que vivimos; y al mismo tiempo frente a la salida del penal de Arturo Rueda no podemos olvidar que estuvo preso no por todo el daño que causaron sus acciones clasistas, racistas y discriminatorias causadas desde su posición de privilegio, sino por el daño que le causó a una sola persona en el poder.

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En cifras de discriminación derivado del Día de Nelson Mandela señalan que 23.7% de mexicanos sufrieron discriminación en 2022, mientras que en 2017 la cifra era de 20.2%, según la Encuesta Nacional de Discriminación 2022 (Enadis); en 2017 un 20.1% de las mujeres reportaron haber sido víctimas de algún acto de esta naturaleza y la cifra en 2022 fue de 24.5%. Mientras, el porcentaje en los hombres pasó de 20.2% a 22.8%, cabe recordar que la fortaleza que tienen los medios tradicionales y no tradicionales hacen que se vuelvan los mejores aliados de la discriminación o sus peores enemigos.

Mientras Arturo Rueda quien se autodefine como un “administrador de las reputaciones” quien desde el privilegio de su posición discriminó, denigró, lastimó y difamó a todo tipo de personas, simbólicamente este 18 de julio Día Internacional de Nelson Mandela, salió libre no por ser inocente o culpable, sino por el privilegio del dinero que pagará abogados; misma suerte que no tienen en México el 40 por ciento de la población carcelaria y en Puebla casi el 60 por ciento, pues a pesar de no tener sentencia y en muchos casos ni siquiera han iniciado sus juicios, están presos algunos con más tiempo del que Arturo Rueda estuvo en prisión.

Ellas y ellos en su mayoría están abandonados, sus familias, amigos y conocidos les han dado la espalda, su dinero o sus propiedades o bienes si es que alguna vez lo tuvieron ya lo perdieron, estamos hablando de aproximadamente 93 mil personas, aunado a que hay 4,000 personas nuevas que son inocentes entran a las cárceles por año. Finalmente, Arturo Rueda hoy es parte de esa minoría que puede dormir, comer y andar libremente por México.

Hablando del Día de Nelson Mandela, no debemos olvidar que la discriminación en nuestro país era en muchos casos mortal pero invisibilizada, tuvo que llegar AMLO no a dividir a México, sino simplemente hizo visible lo invisible, esa división la hicieron las elites de poder, lo hicieron a razón que necesitaban mantener invisibilizado esta realidad social, pues eran convenientes para ellos mantener bajos sueldos, segregada a una población, invisibilizada a otra, pues solo así mantenían un orden, un status quo que no motivará un movimiento social que les afectará en sus privilegios y han sido generaciones completas las que están acostumbradas a esto. Muchas de nuestras generaciones añoran regresar a eso que les digan que no existe para volver a invisibilizarlo y regresar a vivir un realidad que sea delineada por superestructuras de comunicación que establecen el deber ser y que ocultan el ser y es precisamente lo que Arturo Rueda hacía, era un engranaje de toda esta superestructura de comunicación de mantener el status quo, lo hizo con Rafael Moreno Valle, con Tony Gali y Miguel Barbosa. No importó la dignidad, la moral, la lealtad, la congruencia, lo importante era estar bien con el poder o a veces presionarlo mediante la “administración de las reputaciones”, para regresar a ser un consentido del poder.

Por eso hoy para México tiene que ser sumamente importante el mensaje del secretario general de la ONU, Antonio Guterres para este 2023 en el Día de Nelson Mandela, y que retomo un fragmento de su mensaje que dice

“… Un gigante de nuestro tiempo, cuyo legado debemos honrar a través de la acción; Acción para desenterrar el racismo, la discriminación y el odio; acción para borrar la huella del colonialismo; acción para promover la igualdad, los derechos humanos y sobre todo la justicia…”

México ha venido haciendo esfuerzos enormes para romper con la discriminación, sin embargo, los esfuerzos se han realizado desde el centro del país. Las decisiones han sido tomadas desde la lógica de que lo mismo remediaras en el norte del territorio como en el sur del mismo, generando políticas públicas iguales para todas las personas tropicalizándolas un poco para que no se vean tan absurdas al momento de pretender aterrizarlas; sin embargo, al momento de que los esfuerzos llegan con el pueblo, el pueblo no se siente identificado, no las interioriza y finalmente lo sigue viendo como algo externo.

Arturo Rueda antes de estar preso se le invitó en varias ocasiones a no discriminar, como lo fue la resolución de la CONAPRED por sus manifestaciones contra el vecino estado de Tlaxcala o por el meme que le hizo a María Lourdes Rosales Martínez y del cual fue Voz Ciudadana ante la CONAPRED el impulsor de invitarlo a que bajara ese meme y asistiera a cursos para su deconstrucción, o acciones que fueron evidenciadas en su afamado programa contra diversas personas entre ellas Angélica Alvarado Juárez o Karina Pérez Popoca, o sus columnas donde las dirigía en algunas ocasiones a personas que el mismo poder le instruirá o lo invitaban hablar.

En todos estos años han sido muchos los objetivos de la tinta y de las palabras de Arturo Rueda. Sus argumentos en su programa eran “chistosos”, que le generaba sonrisas espontáneas a participantes y audiencia, motivando que a través del humor pudiera incentivar e interiorizar la discriminación contra una persona o incluso estigmatizando a todo un estado, motivando incluso que ciertas acciones discriminatorias se consideraran normales en la comunidad que fue generando a lo largo de los años.

Hablar de la cultura de la no discriminación es buscar un profundo sentimiento que rompa con el pasado dándole entrada a un nuevo pensamiento, pero nada de eso se logra si ni siquiera penetra al sentimiento de la gente. No podemos seguir pensando que vamos a cambiar las cosas haciendo las cosas igual, tenemos que cambiarlas y eso tal vez pueda funcionar bajo la construcción de un sistema estatal de los derechos humanos, donde incluyamos a todas y todos los áreas responsables que atiendan los derechos humanos en el Estado y los municipios siendo esta la herramienta de construcción de las políticas globales y transversales que nos permitan romper con este espiral de violencia sistematizada; y para lograr profundidad e identidad en las acciones requerimos de la municipalización de los derechos humanos para que desde cada uno de los municipios, juntas auxiliares, rancherías, colonias, unidades habitacionales, colonias, fraccionamientos y barrios se generen acciones propias que ayuden a interiorizar el apoyo comunitario, el respeto de los derechos humanos, la cultura de la no discriminación y los procesos de paz.

En cuanto a la salida de Arturo Rueda de la cárcel, a diferencia de lo que él me ha deseado desde la universidad, en sus pláticas de café, programas, columnas y artículos hacia mi persona, yo si le deseo que este tiempo fuera de deliberación de sus acciones positivas y negativas, de introspección al interior de su conciencia resolviéndose lo que aun no ha podido resolver, y resolución para encontrar la paz en su entorno y en sí mismo, pues el karma generado por el daño que con sus mentiras nos causó a mucha gente, no se empareja con el tiempo que estuvo en la cárcel, pues ni siquiera por algo realmente grave lo arrestaron; no fue preso por dañar familias enteras por sus mentiras.

Por lo mismo espero que este tiempo fuera dentro de todo sea para reflexionar que el periodismo no debe ser utilizado para destruir sino para construir e informar y que lo que venga sea para mejor y no siga en la misma línea o incluso no se haya radicalizado en esa línea en la que caminó hasta antes de estar en prisión.

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