Estamos en vísperas de celebrar el aniversario 161 de la Batalla del 5 de mayo, una fecha histórica que quedó grabada en la memoria de los mexicanos para siempre. Esta batalla es recordada como un acto de valentía y patriotismo que marcó un antes y un después en la historia de México y es una fuente de orgullo histórico para quienes nacimos en este país desde entonces.
La batalla del 5 de mayo comenzó cuando el ejército francés, que había sido enviado por el emperador Napoleón III para tomar el control de México, se enfrentó a las fuerzas nacionales, las cuales a pesar de que eran menos numerosas y estaban menos armadas, lograron derrotar al ejército francés en una batalla que duró todo el día.
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Esta victoria fue un acontecimiento muy significativo para México, ya que demostró que el país podía resistir la invasión extranjera y defender su soberanía. Es por ello que la batalla del 5 de mayo de 1862 se convirtió en un símbolo del patriotismo mexicano y de la resistencia contra la opresión extranjera.
Desde entonces, esta gesta heroica ha sido conmemorada en México con desfiles, ceremonias y eventos culturales. Muchas personas sienten un gran orgullo histórico por este acontecimiento y lo consideran como un momento de unidad nacional y resistencia, lo cual es cierto.
Precisamente estos hechos fueron los que hicieron posible que Puebla recibiera su primer nombramiento como una ciudad heroica. Más tarde, hace justamente 10 años, en 2013, esta ciudad fue declarada por el Congreso del Estado como “Cuatro Veces Heroica Puebla de Zaragoza”.
Si bien es heroica por la Batalla del 5 de mayo, también lo es en un segundo momento por lo que actualmente conocemos como el Sitio de Puebla, en el cual por 62 días el Ejército de Oriente, encabezado por Jesús González Ortega, bloqueó la ciudad para evitar el paso del ejército francés hacia la ciudad de México en 1863.
La tercera razón por la cual se le ha concedido la distinción de heroica fue por la Toma de Puebla el 2 de abril de 1867, en la cual el Ejército Republicano la cercó y pudo recuperar a favor del gobierno de Benito Juárez.
Finalmente, mereció la cuarta distinción para ser nombrada “Cuatro veces heroica” por el levantamiento armado que los hermanos Serdán, valientes poblanos, que iniciaron en Puebla con el fin de terminar con la dictadura neoliberal de Porfirio Díaz, precisamente el 18 de noviembre de 1910. Hecho que además ha llevado a nuestra ciudad a ser considerada “cuna de la Revolución Mexicana”; precursora de la justicia laboral y agraria siendo una de las más profundas a nivel mundial por su vocación humanista. Misma que dio pie a la creación de institutos y organismos dedicados al cuidado del pueblo.
Es por ello que hago votos para que esta celebración del 5 de mayo, más allá de remitirnos a un hecho concreto de nuestra historia, nos permita recordar la gran tradición heroica que tenemos los poblanos para resistir la invasión y defender nuestra tierra.
Precisamente, éste es parte del gran legado que nos han dejado todas estas batallas, que los poblanos somos un pueblo que sabe unirse, con gran determinación y valentía, para enfrentar al enemigo común y luchar por la libertad y la dignidad que merecemos.
No dejemos que se pierda este carácter en nuestra sociedad, y así como lo hicieron en 1862, 1863, 1867 o en 1910. Sigamos dando la batalla y haciendo merecedor a Puebla de su insignia heroica que es reconocida a nivel nacional e internacional.