La discriminación es una de las formas de violencia más difíciles de enfrentar como individuo y como colectivo, y todavía es más difícil de erradicarlo, pues el comportamiento discriminatorio parte de la creencia de que algo es mejor que otra cosa.
Son ideas, comportamientos que llevamos perpetuando los seres humanos desde hace siglos y han sido los principales motores de la generación de guerras, crímenes y son manipulados por gobiernos, líderes, sociedades enteras para ejercer el control de unos a otros, siendo cualquiera un motivo para ejercerlo, pero los más reiterativos con por la raza, el sexo, el género, las ideas, el lugar de procedencia, el aspecto físico, la identidad sexual, la orientación sexual, las personas con discapacidad o enfermedades psiquiátricas, los adultos mayores, los niños, etc.
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Existen consecuencias muy dolorosas como la dificultad para conseguir empleo, abandono escolar, exclusión social lo que motiva incluso ansiedad, tristeza, a mayor grado, depresión y sobre todo sentimientos de soledad, provocando sociedades enfermas, suicidas y homicidas y lo más grave es que la discriminación en México no se toma con seriedad, siendo esta una de las violencias que mas dañan a la sociedad en lo individual y rompen el tejido social en lo colectivo.
Esperamos que por el pretexto que este 1 de marzo se tiene señalado como el Día Internacional para la Cero Discriminación, los gobiernos de todos los niveles sociales, los medios de comunicación, las escuelas, las empresas, y la sociedad en general reevaluemos hacia donde vamos como sociedad siendo una de las que mas discriminan en el mundo y mas grave aún que Puebla es hasta el año 2022 primer lugar en discriminación.
Es realmente grave lo que sucede, desde Voz Ciudadana por los Derechos Humanos hemos buscando impulsar una agenda de derechos humanos y no discriminación que se aplique desde lo local hasta lo estatal, con diversas líneas de acción como lo son la municipalización de los derechos humanos, la priorización de realizar acciones de prevención y no solo ser reactivo ante las violaciones de los derechos humanos, trabajar desde ya y de manera seria con el Programa Nacional de Educación de los Derechos Humanos, implementar en el artículo 123 de la Constitución Mexicana un apartado que obligue a los ayuntamientos a tener que atender los temas de derechos humanos desde una dimensión de promoción, difusión, prevención y no discriminación, instaurar en los mas de 2,000 municipios del país la comisión de regidores que atienda derechos humanos y el combate a la discriminación, que cada estado modifique su constitución estatal y anexe para que los municipios sean también responsables de atender no solo violaciones de derechos humanos, sino de ser entes de prevención de las violencias de todo tipo, como la de no discriminación.
Hemos propuesto que de acuerdo a grupo poblacional del municipio se pondere la instalación del los institutos municipales de Derechos Humanos y no discriminación cuando se traten de las grandes ciudades que se dediquen desde lo local no a duplicar funciones de la CNDH o las CEDH, sino a ser un órgano que incentive el conocimiento de los derechos humanos desde la cultura, las artes, el entretenimiento, los deportes, la profesionalización formal e informal, la construcción de sociedad civil informada y preparada y que si se tratare de pequeños grupos poblacionales, la implementación de la dirección, subdirección o jefatura de derechos humanos y no discriminación.
Del mismo modo es necesario cambiar el sentido asistencialista de los sistemas DIF nacional, estatales y municipales. No podemos seguir pensando que los usuarios son objetos de limosnas y que el mismo sistema los vuelva dependientes de los programas sociales, urge motivar la renovación de la lógica asistencialista del siglo pasado a un pensamiento de dignificación de los derechos humanos sumando a los apoyos que hoy siguen siendo necesarios por la propia dependencia de los usuarios pero a la par realizar diversas acciones que les permitan dignificar su actuar público, social, familiar y como sujetos autosustentables según su viabilidad y no tenerlos esclavizados a tener que asistir a eventos políticos.
Urge que el humanismo se imponga ya en la forma de hacer política en México y en Puebla. No podemos seguir permitiendo que las instancias que se dedican a dignificar los derechos humanos sean precisamente las que tienen entre sus filas a profesionales de la violencia, herederos de los gobiernos del pasado o inexpertos personajes que no cubren los perfiles y que por ser el novio, la prima, el suegro del diputado, se les otorgan posiciones muy caras para México porque no tienen la experiencia ni mucho menos el interés de prepararse o de aprender.
Imaginen tener en áreas de vinculación con la gente a un introvertido con pensamiento de caracol encerrado en su mundo y sin capacidad de interactuar con otras personas o poner de responsable de vigilar la honorabilidad a quien llegó corrompiendo, denigrando, engañando, mintiendo y lastimando; incluso traicionando a quien lo llevó o mantuvo en su puesto, dañando todos a su paso para pretender obtener la cartera de la honorabilidad o mas grave aún que le otorguen la cartera de defender derechos humanos y que quien la otorgo instruya que para su permanencia tienes que violar derechos humanos y lo peor que se haga porque el dinero vale más que la dignidad, eso sigue pasando y mientras eso lo sigamos permitiendo.
No hemos cambiado nada, porque las y los nuevos están aprendiendo estos viejos vicios que ven que son efectivos y entonces estamos contaminando también a las nuevas generaciones, motivando incluso que quienes deberían encabezar la lucha contra la discriminación sean los que más discriminan.
Al final estamos pasando un muy mal momento en materia de derechos humanos lo cual hace que se agrave aún más la discriminación en nuestro país, por lo mismo debemos de tomar con seriedad este tema.
Nuestras redes sociales nos encuentran como @LuisSorianoVC y aquí les comparto nuestra colaboración hablando precisamente del Día Internacional para la Cero Discriminación: