“¿Quiénes son los guardianes de la historia?”: Noam Chomsky
El lingüista y filósofo Noam Chomsky hace referencia a las clases dominantes que a través de su poder económico y político, a través de sus relaciones con el poder de gobierno, imponen sus intereses sobre poblaciones y naciones, sin mirar el daño y desastres que deriven.
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La historia sobre cómo y por qué el poder norteamericano bajo su papel imperialista que insiste en mantener vivo el neoliberalismo, subyuga naciones que no coincidan en su política exterior, mediante diversos métodos económicos, financieros, militares y golpes de Estado, también bajo el mercado de las drogas.
Genaro García Luna, luego de tres años que fue aprehendido y acusado de enriquecimiento ilícito, además de crimen organizado, se le somete a juicio en Estados Unidos, donde los que fueron grandes capos del narcotráfico, de acuerdo a la fiscalía gringa, son convocados como testigos contra Genaro, hasta el día de este 15 de febrero donde prácticamente culminó el proceso.
El 16 de marzo de 1968, la Fuerza de Tareas Barker asaltó la pequeña aldea de My Lai en la provincia de Quang Nai en Vietnam del Sur, recibiendo el nombre de Operación My Lai que fue desarrollada por dos hombres en particular, Paul Ramsdell de la CIA y el coronel Khien, jefe de la provincia de Quang Nai. Operando bajo la tapadera de la USAID (Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional), Ramsdell dirigió el programa Fénix en la provincia de Quang Nai, donde se encargó la masacre de la población civil. Aunado a esto, durante las audiencias del Congreso de 1970, dirigidas por el senador Thomas Dodd (padre del actual senador estadounidense por Connecticut). Dodd intentó culpar a My Lai del consumo de drogas de los soldados estadounidenses. Se le ocurrió la idea después de ver un artículo de la CBS que mostraba a un soldado estadounidense fumando marihuana en la selva después de un tiroteo. El hecho radica que la CIA, la DEA y la USAID en Vietnam tuvieron papel destacado en exportación de droga a los Estados Unidos, y mucho de ese material lo incrustaron en los ataúdes de soldados norteamericanos. En sí, Vietnam fue el paraíso de las drogas.
¿La droga negocio gringo? Y muy redituable, porque tenemos los casos del periodista Manuel Buendía y del agente norteamericano de la DEA destacado en México, Enrique Camarena, donde hechos probados y reconocidos. La CIA financió a los sicarios de los dictadores sudamericanos, guerrillas como la Contra, con el tráfico de drogas. La demanda que había desatada en Estados Unidos, su propio país, como consecuencia de la crisis del petróleo y las primeras políticas neoliberales, fue una oportunidad que no dejaron pasar. El documental “Crack: Cocaine, Corruption & Conspiracy” explica este episodio histórico que hizo que EE. UU. pasase de 300.000 reclusos en 1980 a más de dos millones en la actualidad.
Siendo Buendía como Camarena, por descubrir la trama completa de cómo la CIA, el FBI y la USAID, por medio de la venta de droga vía Irán, Afganistán, Israel y Estados Unidos, se armaba a los Contras en Nicaragua, porque Buendía lo publicó en su columna Red Privada. Camarena también llegó al mismo punto, pero, al advertir a sus superiores de la DEA, le ordenaron dejar el caso, sin embargo, ya era tarde porque destapó la triangulación droga por armas, de ahí que la CIA, FBI y un superior de la DEA, atestiguaron su tortura y ejecución. La Administración Reagan desplegó un plan de guerra mercenaria y de desgaste contra la naciente revolución nicaragüense a través de los Contras, un ejército mercenario financiado y entrenado por la CIA y nutrido por policías y militares removidos luego de la caída del dictador Anastacio Somoza.
En octubre de 2013, exagentes de la DEA confirmaron que la muerte de ambos estadounidenses fue la CIA, fue debido a que Camarena descubrió las operaciones de tráfico de drogas entre los narcos latinos y el gobierno estadounidense.
La DEA, la CIA y el FBI, una vez más como los mosqueteros, en el tema Contras y su financiamiento a los talibanes en Afganistán contra el ejército soviético, en Colombia con narcos y Pablo Escobar, realizaron jugosos negocios, al grado de que aviones de la CIA eran los que transportaban droga, hasta que Escobar les estorbó.
La acumulación de estas operaciones del narco comandadas por las agencias estadounidenses tuvieron un efecto decisivo a largo plazo: las fronteras entre las drogas y cualquier otra mercancía fueron definitivamente borradas, pasando a convertirse en un negocio que, por la tasa de rendimiento que tiene en el mercado, supera la brecha de beneficios de negocios como el petrolero o de la industria farmacéutica.
La Administración Clinton se ocupó de todo lo que se desperdició en viajes de heroína con la destrucción de Serbia y Kosovo en 1998 (…) Eso abrió una línea directa desde Afganistán a Europa occidental. La esencia de la lección económica de las drogas fue que al cultivar opio en Colombia y contrabandear cocaína y heroína desde Colombia a la ciudad de Nueva York a través de República Dominicana y Puerto Rico (una línea recta virtual), las rutas tradicionales de contrabando podrían acortarse o incluso eliminarse. Esto redujo tanto el riesgo como el costo, aumentó las ganancias y eliminó la competencia.
El 7 de septiembre de 1977 fueron firmados los Tratados Torrijos-Carter, un hito que marcó la historia de Panamá al coronar el esfuerzo de múltiples generaciones de panameños por alcanzar plena soberanía y aprovechar en todo su potencial el recurso estratégico de su posición geográfica.
El general Omar Torrijos, promotor de los Tratados Torrijos-Carter, que en diciembre de 1999 transfirieron a las autoridades panameñas el control del Canal de Panamá, hasta entonces bajo control de Estados Unidos, murió el 31 de julio de 1981 en un extraño “accidente” aéreo… tan inexplicable como los “accidentes” que pusieron fin a las vidas del presidente ecuatoriano Jaime Roldós Aguilera –en mayo de 1981– y del presidente de Mozambique Samora Machel –en octubre de 1986.
A 41 años de la desaparición física del general [panameño] Omar Torrijos, hay dos tesis sobre la catástrofe aérea que le costó la vida:
– La primera fue un accidente provocado por un error del piloto en medio de un mal tiempo o por fallas mecánicas;
– La segunda fue un atentado de la CIA a su avión, un DeHavilland DHC-6 Twin Otter fabricado en Canadá, matrícula FP205.
Quien lo sucede fue el general Manuel Noriega, jefe de gobierno de Panamá, quien había estado dando ayuda militar a los Contras de Nicaragua a petición de los Estados Unidos, que, a cambio, le permitió continuar su tráfico de drogas. El problema del por qué en 1989, Estados Unidos invadió Panamá como parte de Operación Just Cause (Causa Justa), que involucró a 25 000 soldados estadounidenses, se debió a que Noriega no aceptó la renegociación del tratado Torrijos-Carter, a beneficio del imperialismo, de ahí que se le acuse de crimen organizado, derivando en una masacre de la población civil panameña y detención de Noriega.
Hasta el momento tenemos a los presidentes norteamericanos en estas historias como Kennedy, Nixon, Reagan, George W. Bush y Clinton, quienes desempeñaron relación del narcotráfico; lo mismo ocurre en Afganistán cuando la ex Unión Soviética tuvo presencia militar, recibiendo respuesta gringa en armas y crear a los talibanes quienes vencieron a soviéticos, su Vietnam, al ocupar su lugar en Gringolandia, el negocio de la amapola se garantizó donde una vez más la CIA fue el comerciante.
El aumento del consumo de heroína, metanfetamina y opiáceos, así como el crecimiento de las redes de distribución de drogas que derivan en un número mayor de muertes cada año en el mundo y en especial en los Estados Unidos, no es gratuito, porque aparece en escena la familia Sackler, de las más pudientes de los Estados Unidos. Hasta hace poco eran conocidos principalmente como una dinastía filantrópica que, durante décadas había donado cientos de millones de dólares al arte y la ciencia. Lo que no se conocía tan ampliamente, hasta hace poco, era que gran parte de la riqueza de esta familia se generó gracias a la comercialización del poderoso analgésico OxyContin, el cual ayudó a impulsar la crisis de los opioides. Uno de los integrantes de la familia, de nombre Arthur Sackler, quien creo y mezcló los mundos de la medicina y el comercio, quien creó una compañía farmacéutica: Purdue Frederick, y que poco tiempo después cambia de nombre a Purdue Pharma, que desarrolló una medicina llamada OxyContin. Con ella, la familia Sackler y la compañía querían posicionar en el mercado un opioide que fuese utilizado de manera mucho más amplia, asegurando que no era adictiva, por lo cual distribuyeron estudios falsos que sugerían esta idea e invitaban a los médicos a tomar vino y a cenar, y hay estudios que demuestran que si se ofrecen este tipo de pequeños incentivos a los médicos se puede cambiar la forma en que estos prescriben los medicamentos. Purdue Pharma llegó a gastar 9 millones de dólares al año solamente en comida para los médicos. Organizaban viajes a complejos turísticos con todo incluido y pagaban a algunos médicos para que hablaran con otros profesionales sobre los beneficios de OxyContin. Era una verdadera maquinaria mercantil. Engañaron acerca del producto que estaban vendiendo.
Dicho procedimiento ocasionó adicciones entre amplio sector poblacional norteamericano y muertes, y muy a pesar de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) es el organismo regulador de los Estados Unidos, del cual tienes que obtener autorización si quieres comenzar a vender un nuevo medicamento. Se supone que ellos evalúan la eficacia y seguridad del mismo, que aprueban tu capacidad para venderlo y las afirmaciones que puedes llegar a hacer para comercializarlo. Y la FDA aprobó el OxyContin en un tiempo récord, en menos de un año, con algunas afirmaciones bastante exageradas sobre cuán seguro era.
En 2017, el gobierno norteamericano declaró la crisis sanitaria a causa de la crisis de los opioides y ahora, a pesar del menor número de recetas médicas, las muertes no solo siguen creciendo, sino que toman un cariz cada vez más internacional.
Con el fentanilo se profundiza la drogadicción en razón de que es mucho más económico que la heroína y otros productos, arrojando efectos muy negativos y muertes en Estados Unidos. Cada 11 minutos muere un estadounidense a causa de una sobredosis de opioides, en referencia al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), ha proyectado que en 2025 más de 100.000 gringos morirán por sobre dosis de opioides. Como referencia tenemos el documental de HBO llamado, “El crimen del siglo”. Lo recomiendo.
En este trama donde el gobierno norteamericano exige a nuestros países a “combatir el narcotráfico”, vemos en el juicio a García Luna que no todo es parejo, porque entre la Fiscalía y el juez , determinaron que únicamente el proceso se fija en 1999 y no antes, porque si se sometiera a juicio el pasado de García Luna, arroja la complicidad desde Salinas de Gortari a Peña Nieto, en especial con Vicente Fox y Felipe Calderón, con quienes es cuando Genaro se empondera y se hace cómplice de los capos, enterados perfectamente de ambos expresidentes, mismos que la relevancia de Zambada, ‘El Chapo’ Guzmán y otros, junto con el Cártel de Sinaloa, al amparo de la DEA, CIA y FBI, también, son culpables de la supuesta “guerra contra el narcotráfico”, que causó miles de muertos y desaparecidos. Considerando que 26 días de proceso en la Corte de Brooklyn y ya con los alegatos de todos los testigos, entre los cuales se encuentran figuras como Jesús “El Rey” Zambada, Edgar Veytia, exfiscal de Nayarit; Sergio Villarreal, operador del Cártel de los Beltrán Leyva o Héctor Villarreal, extesorero de Coahuila, entre otros, las probabilidades de que el jurado encuentre culpable a quien fuera uno de los personajes clave en la estrategia de seguridad del expresidente Felipe Calderón, resultan mínimas.
De la riqueza inexplicable, entre comillas, de Genaro, la UID ha arrojado y fundamentado su origen, que implica dichos sexenios plenamente, pero, recordemos que el operativo “Rápido y Furioso”, fue bajo convenio entre ambas naciones, resultando no un fracaso y sí jugosas ganancias para las industrias de armamentos.
Si el gobierno norteamericano presume de contar con alta tecnología para detectar cualquier cosa en sus aduanas, entonces por qué no se impide ingreso a México de armamento, a su vez, se juzga a Genaro como a los otros por sus actos criminales, pero no encontramos lo mismo de quienes son los ´principales capos gringos, porque el resultado de un profundo examen y proceso de investigación de la fiscalía gringa, encontrarían sus pecados en la historia; muy a pesar de que reclamos de la defensa de Genaro, que no hay videos, audios, papeles que inculpen al que fuera secretario de Seguridad Pública federal. Como respuesta, los fiscales han revirado con un caso de armado con 15 “jefes” y la acusación de que se hicieron ricos con un “mini-cartel” que manejó millones de dólares cuando el inculpado trabajó en las presidencias de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón.
Es así como fiscales en contra de García Luna cerraron su caso en voz de Saritha Komatireddy, quien hizo un resumen puntual de la evidencia presentada contra el exsecretario de Seguridad Pública de México, para pedir al jurado que lo declare culpable.
Argumentaron que eran 15 “jefes”, todos dirigidos por Genaro García Luna, primero titular de la Agencia Federal de Investigación (AFI) con Vicente Fox Quesada y luego Secretario de Seguridad Pública federal con Felipe Calderón Hinojosa. Formaron una célula criminal dedicada al tráfico de drogas. Una especie de “mini-cártel”.
La respuesta a no profundizar en la historia recae en el hecho de que como vimos el papel de los distintos gobiernos norteamericanos en la historia, la drogadicción es un gran negocio; pero para no resultar embarrados, se limitan a un tiempo, en cuanto a que la lista de presidentes gringos resalta en este nuevo episodio con Obama, Trump y Biden, así como sus colegas mexicanos.
Ignorancia o cinismo hipócrita porque partiendo del fiscal general Jason Miyares encabeza una coalición de 21 estados que piden al presidente Joe Biden designar a los cárteles de la droga mexicanos como organizaciones terroristas. Cínicos, cuando la historia los acusa de terroristas mundiales a dicha nación.
Fuentes:
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Esquivel, Jesús. La CIA, Camarena y Caro Quintero. Grijalbo. México 2016
Wornat, Olga. Felipe el oscuro. Planeta. México.2020
Cruz, Francisco. García Luna, el señor de la muerte. Planeta. México. 2020