La alianza Va por México representa una oportunidad de corregir las malas decisiones que se han tomado durante este sexenio, las cuales nos tienen sumergidos en una crisis inflacionaria, de inseguridad y de paupérrimos servicios de salud.
Es una realidad que Morena y sus aliados acumulan fallas, omisiones, corrupción, ineptitud y mentiras a costa del desarrollo social y crecimiento económico.
Más artículos del autor
A través de gobiernos de coalición entre el PRI, PAN y PRD es posible ganar la Presidencia de la República, congresos locales, ejecutivos estatales, alcaldías, para que entre los tres órdenes de gobierno se pueda poner orden y regresar a la ruta de crecimiento y bienestar.
El primer reto será obtener el triunfo en Coahuila y Estado de México.
El PRI, PAN y PRD, venimos consolidando una alianza que, en números, equivale a la suma que hace Morena con sus aliados. Así que, los números nos alcanzan para sacar al mal gobierno de nuestro país.
Va por México está más firme y unida que nunca en la defensa del modelo democrático y está comprometida con la solución de los graves problemas nacionales.
Hoy México tiene un gobierno que pretende acabar con la oposición por todos los medios, callar las voces divergentes y centralizar el poder, cancelando nuestro régimen democrático y las libertades y derechos de la sociedad.
El PRI, PAN y el PRD estamos decididos a encabezar la reconstrucción nacional a través de mecanismos innovadores, efectivos y creíbles, demostrando capacidad de análisis, acción y predicción, para mejorar la capacidad de gobernar.
Estamos unidos para hacer frente al autoritarismo y para no permitir que siga avanzando.
En el ámbito legislativo, como auténtica oposición que somos, seguiremos siendo firmes en votar cualquier acción legislativa que atente contra las instituciones, el desarrollo y bienestar de las familias, y que vaya en detrimento de la seguridad y la calidad de vida de la población.
Permaneceremos firmes exigiendo un gobierno, que, a través de políticas públicas sólidas, se atiendan las necesidades fundamentales y resuelva, de fondo y largo plazo, los problemas que tanto nos dañan, como la pobreza y la desigualdad.
México requiere de un Poder Legislativo fortalecido, que responda a las demandas más sensibles de la sociedad, que contribuya al fortalecimiento de un sistema democrático, que dé vigencia al principio de pesos y contrapesos y, a un sistema federal, con responsabilidades compartidas.