“Cuando sea posible hablar de libertad, el Estado como tal dejará de existir”.
Federico Engels
El despertar no es fácil ni agradable, como nunca es agradable reconocer hasta qué grado todavía no somos nosotros mismos diversos y sucesivos contra los amos de la arrogancia que se apropian del derecho -como emanados de Dios mismo-, para decirnos quiénes éramos y qué necesitamos para una felicidad inexistente.
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Esa arrogancia oligarca jamás comprenderán qué es o cuál el significado real de anhelar y hacer cumplir nuestros derechos todos, siendo como ejemplo este 13 de noviembre durante la marcha de protesta que consideran que el INE desaparecerá por disposición del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando el orquestador de dicho movimiento Mister X. González, caminando y sacándose fotos con sus admiradores rumbo al Monumento a la Revolución; él va gallardo y ufano de lograr tal concentración.
Pero cuando usted escucha: “Hoy iniciamos una nueva batalla contra el tirano (López Obrador) y la traición a su pueblo, a su palabra”, dijo una de las manifestantes, bajo la condición distinta y ajena al significado de movilización popular en lucha de clases, porque la marcha del 13 de noviembre se limitó a protestar sin que la inmensa mayoría sepa el contenido de la reforma electoral propuesta, únicamente porque los agitadores Mister X. Gónzález y Gustavo de Hoyos imprimieron el rechazo absoluto, el contingente se unió a coro.
Ambos dijeron que lograron movilizar a la “sociedad civil” en una lucha frontal contra el dictador, pero, al momento de preguntarles si también es partidista dado que estaban presente panistas como Marko Cortés, Vicente Fox, ‘Alito’ del PRI, Roberto Madrazo, Osorio Chong, Jesús Zambrano y otros más, ambos se redujeron a decir que no, porque es una fiesta ciudadana.
El simple hecho de que estaban presentes los citados, entonces no conecta con la protesta, porque cada uno de ellos han actuado violando procesos electorales, cometiendo fraudes y el llamado mapachismo.
A las 11, el periodista Álvaro Delgado del medio Sinembargo, alcanza a Mister X., observa cómo se abrazaba con Santiago Creel, el secretario de Gobernación de Fox, cuya coordinadora de asesores de éste, María Amparo Casar Pérez, es la presidenta de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, el organismo que aquel fundó y que financia el Gobierno de Estados Unidos y los más ricos de México. Aquí su crónica:
-“¡Sociedad civil con partidos políticos!”, grita Creel, artífice de la relación con Gordillo y Madrazo, cuya fórmula ganadora en el PRI fue apoyada por Fox y que ahora, dos décadas después, regresan al foxismo reactivado en el PAN.
–¿Son bienvenidos personajes como Elba Esther Gordillo y Madrazo, de acreditada trayectoria de mapaches? –le pregunto a Claudio X.
–Todos los mexicanos y todas las mexicanas que en este momento quieran defender al Instituto Nacional Electoral están bienvenidos y esta lucha apenas inicia. Este es el comienzo, no es el final.
–¿Qué se siente marchar con Madrazo y Elba Esther? –le pregunto también a Creel.
–Estoy muy contento de marchar con todos los mexicanos y mexicanas de buena fe que quieran un México libre. Aquí no hay buenos y malos, aquí hay mexicanos y mexicanas que quieren un México libre y con ellos vamos a luchar porque este país no se nos vaya a la deriva.
–¿Aunque sea Madrazo y Elba Esther? –insisto.
–Aquí con todos, absolutamente los que quieran trabajar, luchar, todos los que quieran reconvertirse, transformarse, cambiar y buscar la democracia, están las puertas abiertas.
Y sí: Ya lo había dicho el propio Claudio X. González en una reunión con sus seguidores, hace exactamente un año, el 9 de noviembre de 2021: El desprestigio de PRI, PAN y PRD “no nos puede dar asco” si se trata de vencer a Morena.
Y junto a él desfilan acarreados de esos partidos, que así llaman ellos mismos a las personas que llegan en autobuses, mientras él recibe vítores, se toma fotografías por decenas y hasta lo ungen como Presidente de México. “¡Claudio para Presidente, sí!”
El magnate nada más sonríe ante los elogios del voluntariado que le agradece convocar a la marcha y la formalización del PRIAN que, pese a las acusaciones de traidor a “Alito”, parece tomar un nuevo impulso.
A González Guajardo le disgusta ser llamado magnate, porque él es, dice, un activista social, pero cuando un hombre mayor de aspecto humilde se le aproxima para solicitarle ayuda, le dice que no tiene tiempo para atenderlo.
“Asesinaron a mi hijo y no tengo dinero para seguir las investigaciones. Nosotros siempre hemos sido personas trabajadoras”, le cuenta al reportero el hombre.
–¿Y qué le dijo Claudio?
–Que no tiene tiempo de atenderme. Precisamente por eso digo hay veces que uno se equivoca con las personas con las que uno se acerca para que lo puedan guiar.
Cuando Claudio ve que el hombre habla con el reportero, se acerca. “Aquí le dejo una lanita”, le dice mientras le pone en la mano un billete de 200 pesos y se aleja. El hombre mira el billete. Va hacia Claudio X. y se los devuelve, mientras le reitera que él lo que quiere es ayuda jurídica para el caso de su hijo: “Asesinaron a mi hijo… Estoy en contra de Obrador y precisamente por eso le digo”.
Es cuando Claudio X. le anota sus datos para que se comunique con él. “Me busca para ver si le puedo asistir en algo”, dice el magnate que, justo cuando decide avanzar por entre los contingentes, uno de ellos, muy ruidoso, venido de la Alcaldía Iztapalapa.
“¡Andresillo, Andresillo donde estés, donde estés, chingas a tu madre, chingas a tu madre donde estés, donde estés!”, grita una mujer de baja estatura a través de un altavoz. Y enseguida acomete otra vez contra el Presidente de México: “Andrés, Iztapalapa te saluda: ¡Chingas a tu madre!”.
“Es un horror estar con obrador”. “¿Consejeros a modo? ¡No! El INE no se toca”. “AMLO, sólo un tramposo cambia las reglas a medio juego”. “El INE es la voz del pueblo y al pueblo se le respeta”.
“López, el INE y la democracia no te pertenecen”.
Cosas de las marchas, pero hay absurdos: Algunas pancartas, como algunas consignas, suelen confundir organizar una elección con la fuente de la legitimidad: “¿Qué no fue el INE el que te avaló como Presidente?”.
“Así empezó Venezuela” fue una de las frases.
Y pues no: El INE no avala autoridades, sino el voto popular, salvo que se refieran a la elección de Felipe Calderón, que se tramó con las decisiones del extinto Instituto Federal Electoral que presidió un participante en la marcha, Luis Carlos Ugalde, puesto en ese cargo por Gordillo, quien nunca tuvo tanto poder como en ese sexenio, ni con Carlos Salinas de Gortari.
Salinas, quien ungió a Gordillo, no estuvo presente, por cierto, pero sí su sobrina Claudia Ruiz Massieu, senadora priista que busca la candidatura presidencial. Tampoco asistió Calderón, pero sí su esposa, Margarita Zavala.
Pero las trayectorias fraudulentas de estos personajes no importaron hoy, porque el blanco de la iracundia fue el Presidente de México. “López Obrador: Si dice que el INE no está formado por gente honesta, íntegra e intachable, ¿cómo es que usted está en la Presidencia?”. “Defendamos al INE. Fuera dictadura militar”.
Hasta aquí la crónica del periodista Álvaro Delgado de la marcha del 13 de noviembre en la Ciudad de México.
Cierto, organizadores que excluyen ese pasado no lo recuerdan porque es su lastre histórico, sobre todo en cuanto a que hicieron presencia los autores y actuantes de fraudes electorales, como también de cometer violaciones constitucionales para despojar a la nación y pueblo de nuestra soberanía.
Asimismo, salieron a marchar en la capital mexicana Margarita Zavala, diputada federal del PAN y esposa del expresidente Felipe Calderón; Claudia Ruiz Massieu, senadora priista; el político sinaloense Manuel Jesús Clouthier Carrillo; y la alcaldesa de Álvaro Obregón, Lía Limón; el exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo; Mariana Moguel Robles, hija de Rosario Robles Berlanga, quien fue secretaria de Desarrollo Social en el sexenio de Enrique Peña Nieto y que hasta hace unos meses estaba presa en el penal de Santa Martha Acatitla por ejercicio indebido del servicio público y omisión.
Cierto, como algunos dicen, la historia es opaca y sin sentido para invocarla y hacer memoria, a diferencia del extinto presidente chileno Salvador Allende, cuando manifestó: “La historia la hacen los pueblos”, en el sentido de que cada agravio cometido contra esa sociedad que dicen representar, ellos se asumen como sociedad civil en movimiento”.
Cierto, su orgullo se sublima porque consideran que ahora sí lograron una asistencia masiva y nutrida, así muchos de ellos al preguntarles el motivo de la marcha, ignoraban el por qué o para qué.
La fiesta y jolgorio estuvo como un barco en altamar y picado ante fuerte ventisca, es decir, todos a bordo mareados y otros simplemente esperaban llegar a puerto y bajar.
El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la mañana de este miércoles que el próximo domingo 27 de noviembre encabezará una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México con motivo de sus cuatro años al frente del Gobierno, lo que aprovechará para dar ahí el informe que tenía previsto para el 1 de diciembre.
“Ayer dije, o antier, que vamos a informar el día primero. Ya lo había yo dicho, pero ayer mismo empecé a recoger opiniones y como lo nuestro tiene que ver con el mandar obedeciendo, la gente quiere que marchemos el 27, un domingo, porque me plantearon: ‘¿Por qué el Zócalo el jueves? Es día laboral. Queremos ir muchos’. Entonces va a haber una marcha”, informó.
Ya sea previo a la marcha, durante ella, días siguientes y al momento de anunciarse que se hará otra marcha este 27 de noviembre, se desataron opiniones, vituperios, agresiones verbales contra el Presidente, como ejemplo es el de Vicente Fox.
Un ejemplo de los que piensan los que emiten opiniones en medios orgánicos, lo tenemos en Leonardo Kourchenko, del periódico El Financiero, que dice: “Desatado, sin límite ni moderación alguna. Olvidemos siquiera alguna semejanza remota con un jefe de Estado del que México carece hace cuatro años”.
“Andrés Manuel López Obrador está perdiendo todo resabio de equilibrio” escupió sin mesura alguna hace unos días. “La marcha en defensa del INE el próximo domingo, lo tiene fuera de sus casillas.
México no tiene un jefe de Estado, tiene un activista, un fanático de ideologías viejas e inútiles que la historia ha archivado en el rincón de los fracasos”
Leonardo es un claro ejemplo de odio, que satura veneno, buscando sembrar y expandir entre la “sociedad”, para alienar y persuadir de que el Presidente sea degradado, pero, el problema que el odio no está presente por tema INE, es el mejor ejemplo a usar, puesto que el odio se da desde 1916 a la fecha, máxime que después del primer fraude que le cometen e imponen a Felipe Calderón; esa oligarquía y la plutocracia se fue devastando asimismo ante su mar de corrupción, generando hartazgo social al cansancio hasta que emitieron su voto y voz decididos a todo.
De ahí al presente Mister X. González y Gustavo de Hoyos, mediante coincidir con Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Carlos Alazraki, el maestro del fraude Roberto Madrazo, Fox, Calderón y una pléyade de personajes siameses, el odio y veneno es la marca. El odio es el sentimiento que saca lo peor de cada persona. Es muy resistente, no necesita nada para alimentarse porque es veneno puro.
De acuerdo con Luis Carlos Ugalde Ramírez, quien fungió como Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral entre 2003 y 2007, se trató de una movilización de clases medias a la que, si el Presidente dijo que asistieron 60 mil personas, en realidad podrían haber sido entre 150 y 200 mil, las cuales pertenecen a sectores "que normalmente no son movilizables".
Otro ejemplo de odio, lo tenemos en una persona que por sus antecedentes como Presidente de la República, a través de su cuenta de Twitter, el exmandatario aseguró que AMLO "odia la democracia, las leyes y la Constitución", además de las marchas ciudadanas.
Vicente Fox Quesada
@VicenteFoxQue
No encuentra como tragársela. La trae atorada!! Cuánto odia la democracia, las leyes y la Constitución. ah y las marchas ciudadanas.
8:57 AM · Nov 16, 2022
Otra expresión es: "López es un resentido, un don nadie, un acomplejado... le sale pus de todo su cuerpo". "Ya está tocado, no hay qué soltarlo!! Adelante sin tregua ciudadanos!!” Haciendo referencia al presidente de México.
Fox es un ejemplo de esos sentimientos propios de un grupo molesto cuando su vida oligarca pierde sentido y persuasión en amplios sectores sociales, que los descubren tal como son, lo cual se traduce en que continuamente nos enfrentamos a historias de odio. Aún hoy es difícil de entender cómo el nazismo pudo generar un sentir antisemita tan profundo, que arrastró a la muerte a 6 millones de judíos… entre ellos bebés y niños que nunca dañaron a nadie. Pero las historias de odio permanecen y siguen generando gran dolor.
De lo que no cabe duda es que es una emoción muy negativa, poderosa y altamente peligrosa, de acuerdo a la Psicología Social y Clínica explican por qué. El odio posee gran capacidad de aprendizaje y de contagio. Es fácil de activar y muy difícil de controlar. Nos hace vulnerables y sobre todo muy manipulables, lo que puede transformarnos en seres dañinos y sin escrúpulos.
Pero hay otro odio que no surge del contagio sino del desamor, desencanto o frustración. Con frecuencia va dirigido a personas a las que antes se quería o admiraba: un jefe, un amor, un amigo. Este odio también es peligroso.
Pero el odio tiene tres componentes: la negación de la intimidad, de la pasión y del compromiso. En función de ello, a partir de esta estructura se crean los grupos que son objeto de odio, ya se trate de una determinada comunidad religiosa, de presuntos enemigos, de monstruos o tiranos sedientos de poder.
También el odio en el contexto de las relaciones interpersonales y explora la relación entre propaganda y odio, analizando asimismo el papel que el odio desempeña en la instigación del terrorismo, las masacres y los genocidios.
Fuentes
Robert J. Sternberg | Karin Sternberg, La naturaleza del odio. Madrid, Editorial Paidos. 2004
Carlos Castilla del Pino, El odio, Editorial: Tusquets, Barcelona, 1999
Arno Gruen, El extraño que llevamos dentro, Editorial Arpa, España, 2020
Kourchenko, Leonardo. Presidente descompuesto.
https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/leonardo-kourchenko-la-aldea/2022/11/10/presidente-descompuesto/