Este 4 de octubre se llevó a cabo en el auditorio del Complejo Cultural Universitario el informe de la Dra. María Lilia Cedillo Ramírez, Rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Independientemente de las cifras de los logros universitarios, quiero enfatizar un aspecto sumamente relevante de este informe que es su profundo sentido humano, donde el eje conductor fueron los estudiantes y el cambio en la atención a los mismos por parte de la Rectora y sus colaboradores. El informe se dio ante un auditorio lleno con la presencia del Gobernador, el presidente municipal de Puebla, de rectores de universidades autónomas de la región, así como de todos los sectores de la sociedad, funcionarios universitarios y desde luego del Honorable Consejo Universitario, titulares y suplentes y de los directores de todas las unidades académicas de la Universidad., La rectora leyó su informe de manera pausada y poniendo énfasis en los aspectos relevantes de su primer año de gestión.
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Es importante mencionar que el inicio de su gestión está enmarcado por la transición desde la fase virtual que tuvimos todos los universitarios con la pandemia de Covid-19 hacia el regreso a la presencialidad, lo que ha sido un reto mayúsculo de adecuación de los espacios físicos, de continuar usando el cubrebocas, y desde luego las medidas de vigilancia para evitar nuevos brotes de la infección por SARS-CoV-2.
En los hechos, se establecieron también diferentes estrategias para apoyar a los estudiantes que perdieron a su padre o tutor, las becas alimenticias, el apoyo de cero cobros para estudiantes de regiones de alta marginación, las becas a los deportistas, de investigación o de alto desempeño académico. Es decir, los estudiantes son realmente el centro de las actividades, bajo el liderazgo de la Rectora.
Entonces tendremos años de mucho trabajo, pero en un ambiente de camaradería y cordialidad, que ya se respira en cada rincón y en cada campus de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Así que a trabajar con todo el ahínco hasta el último aliento como en un maratón.