«A río revuelto, ganancia de pescadores», parece ser una de las premisas que utiliza el régimen actual. Se trata de un sentido pragmático que descansa sobre un cierto caos, generándolo incluso. Hay que preguntarse si el Gobierno de la República lo hace con toda premeditación o, como también parece ocurrir, simplemente no ha podido resolver los principales problemas de México y las circunstancias le han caído «como anillo al dedo».
La pobreza, la violencia criminal (especialmente del crimen organizado), la corrupción y la impunidad siguen golpeando cotidianamente a los mexicanos. La centralización del poder y de los recursos financieros de la nación no sólo ha castigado a los sectores más vulnerables del país —como los niños con enfermedades terminales y mujeres que venían usando programas de apoyo escolar a sus hijos y a ellas mismas para trabajar y sostener a sus familias o ayudar para su gasto—, sino que ha vuelto completamente opaco el manejo de esos recursos. Y por si todo lo anterior no fuera ya bastante, la pandemia sigue lacerando a todos los que vivimos en el país.
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De los 618 millones de habitantes en la región (América Latina), las personas en situación de pobreza extrema pasaron de 81 a 86 millones en lo que va de la pandemia del COVID-19 -del 13.1 al 13.8 por ciento- (1). En México, la pobreza extrema incorporó a 2.1 millones de mexicanos de 2016 a 2020. En pobreza general el aumento fue de 3.5 millones de personas. La cifra alcanza a 5.6 millones de nuevos pobres (2). Una mano invisible —escribe alguno— amenaza al mundo sin que nadie pueda hacer gran cosa; una recesión de gran envergadura está en puerta y, el gran impacto, 141 millones de personas en el globo dejarán de tener seguridad alimentaria (3). Esto incluye la guerra en Ucrania.
La violencia está desatada —especialmente la del narco—. A la supuesta alianza entre el régimen y los delincuentes de las armas largas había que darle una manita de gato. La captura de Caro Quintero parece ser una respuesta al gobierno norteamericano que al malestar de la gente en muchos lugares del país —por ejemplo, el crimen de dos sacerdotes y un guía de turistas en un poblado de Chihuahua a manos de un sicario a plena luz del día y con total margen de maniobra—. Los miles de muertos de más de doce decenas forman ya un río de sangre que al régimen parece no preocuparle —al fin y al cabo antes había una guerra y ahora hay un acuerdo—.
Eso sí, al decir de la boca presidencial, ya no hay ni impunidad ni corrupción, aunque los ciudadanos sigan siendo golpeados en sus personas y en sus bolsillos por esas causas. Lo que no sabemos bien a bien es cómo se gastan 1.6 billones de presupuesto que maneja el gobierno federal, más el del efectivo que se mueve con las precampañas abiertas de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, el secretario de Gobernación federal y el Canciller. El INE ante tal espectáculo, ahora sí, parece innecesario —apenas ayer nos ufanábamos de contar con garras y uñas para fiscalizar los gastos de aspirantes, precandidatos, candidatos y partidos—. El inquilino del Palacio Nacional ha inaugurado la nueva forma de hacer campañas abiertas sin obedecer las reglas del juego ni respetar los tiempos ni a las autoridades legítimamente establecidas para ello.
El presidente ha mostrado que es un movilizador profesional. Se ha especializado en lo que sabe hacer: campañas. Y pasa por alto a las instituciones, salvo las del poder. Ahí —en los pasillos palaciegos— sigue haciendo lo que todo gobierno suele hacer: organizar el gasto público: dar contratos sin licitaciones y tener empresarios consentidos. ¡Cuán elocuente resultó la caricatura de Calderón del domingo 17 en el Reforma! No por el presidente sino por sus contratistas.
Hay cinco cualidades que los expertos señalan como características de los hombres de Estado con visión y claridad del presente y —sobre todo— del futuro cercano: 1) Capacidad para obtener consensos; 2) Credibilidad; 3) Objetivos claros; 4) Resultados; y 5) Celeridad adecuada.
Los consensos no le interesan, al parecer, por su discurso polarizante. Credibilidad la tiene sólo en sus adherentes, que se redujeron en algunos millones —de 30 pasaron a 16 millones de votantes, que es la base electoral de su partido—. Los objetivos claros no parecen plantearse ni al país ni a sus más leales adherentes. Y de la celeridad casi no podemos hablar, dice fechas que frecuentemente pasa por alto. Eso sí, tiene dos cualidades que El príncipe de Maquiavelo sugiere para mantener el poder: la fuerza del león y la astucia del zorro. En eso es igualito a su predecesores, sobre todo del PRI hegemónico.
Pero es peor, porque hoy —el presidente— ha permitido que el país esté bañado de sangre a manos de las mafias del crimen organizado y se ha invertido la proporción: éstas parecen haber capturado al Estado. La situación se agrava más porque —como afirma Javier Sicilia en una de sus recientes entrevistas— no hay formación de una ciudadanía libre, responsable, que tenga en la mira la justicia. Ciertamente se necesita ciudadanía, tanto en el sentido de personas libres, cuya responsabilidad son los asuntos públicos, como en el sentido pedagógico de que sólo con los demás y con las instituciones adecuadas se puede madurar para la libertad, la responsabilidad y el sentido de justicia.
El papa Francisco ha añadido la caridad social y política (4). No le falta razón, sobre todo por la capacidad que tienen los responsables de los asuntos públicos en la generación de bienes públicos que beneficien a la sociedad, especialmente a los más vulnerables. Todos los esfuerzos en esa dirección, aunque modestos y discretos, serán relevantes, pese a que no tengan publicidad ni dominen las redes sociales, pero enseñarán a las personas, a las familias y a los diversos sectores sociales que lo relevante en esa formación es reconocer la realidad, la verdad y el deseo de justicia de tanta gente lastimada. Sin la verdad, sin conciencia del ser, sin la aceptación de la realidad, el espíritu puede enfermar, como lo vemos en no pocos dirigentes de las naciones.
Referencias:
(1) Noticias ONU, “Sube la extrema pobreza en América Latina a niveles no vistos en casi 30 años”, Naciones Unidas, 27/ene/2022: https://cutt.ly/pLCkIQu
(2) Honorable Comité Directivo, Primera Sesión Ordinaria 2022, 04/mar/2022, lámina 13
(3) P. S. Goodman, “La economía mundial está amenazada por una fuerza escondida a plena vista”, The New York Times, 19/jul/2022: https://cutt.ly/vLC4yaS
(4) Francisco, Fratelli tutti, cap. V.