El marco del Día Internacional de la Mujer ha servido como una plataforma de lanzamiento para que mujeres de todos los ámbitos levanten la voz para denunciar públicamente a sus agresores haciendo visibles abusos, acoso y la violencia que día a día sufren las mujeres en nuestro país.
Historias como las de Sasha Sokol denunciando a Luis de Llano, o la senadora Bertha Alicia Caraveo de Morena evidenciando la violencia política de Chumel Torres sientan un precedente para que miles de mujeres tomen consciencia, identifiquen este tipo de agresiones y determinen actuar.
Más artículos del autor
Las tendencias políticas y de comunicación, llevaron en 2020 a México a vivir el primer paro nacional de mujeres en su historia convirtiendo al 9 de marzo en un momento para reflexionar a través del movimiento “Un día sin nosotras”.
Las mujeres deben saber que las redes sociales y su influencia han cambiado la forma en que la gente se comunica. Si bien es verdad que las redes sociales se pensaron inicialmente como una herramienta para conectar o conocer personas, hoy se han convertido en el canal de comunicación de mayor influencia sobre la sociedad.
Twitter, Facebook e, incluso, Instagram pasaron de ser plataformas en las que puedes interactuar con tus amigos y conocidos, a los lugares en los que se han gestado y propagado distintos movimientos sociales alrededor del mundo.
Las protestas conocidas como la Primavera Árabe comenzaron en Túnez con la caída del régimen de Ben Ali extendiéndose a Egipto, Yemen y Argelia. Con el Movimiento 6 de abril, Facebook jugó un importante papel en Egipto al ser utilizado para convocar a los ciudadanos a protestar contra el dictador Hosni Mubarak derrocando un régimen de más de treinta años.
Women’s March en enero de 2017 surgió ante la inconformidad con los resultados de las elecciones en Estados Unidos. Las personas comenzaron a unirse para protestar y dar a conocer sus preocupaciones por medio de los hashtags. Pronto, el movimiento se extendió a varios países y la gente salió a la calle para concientizar a los demás sobre la igualdad, los derechos humanos, el respeto, la democracia y otros problemas específicos de cada lugar.
#MeToo se popularizó en octubre del 2017 en Twitter cuando Alyssa Milano escribió a sus seguidores: “Si has sido abusada o acosada sexualmente, escribe #MeToo en respuesta a este tweet”. La actriz recibió más de 60 000 respuestas y desató una tendencia internacional en el que las mujeres comenzaron a compartir sus experiencias utilizando el famoso hashtag, por mencionar algunos.
La primera vez que México experimentó movilizaciones masivas generadas a través de redes sociales se registró en 2012 con el movimiento estudiantil #YoSoy132 cuyas principales acciones se dieron en el marco de las campañas presidenciales de dicho año, nació y se organizó en estas plataformas.
El movimiento logró reunir a miles de universitarios que proclamaban un uso mucho más democrático de los medios de comunicación a favor de todos los candidatos. La convocatoria logró movilizar a miles de personas en varias manifestaciones y afectaron de manera significativa los resultados de las elecciones.
La tendencia del “call to action” ante la convocatoria de las redes ha cambiado y se ha generado un mecanismo de interacción masiva que lleva a la conversión, pasando de recolectar firmas digitales a marchas, pintas y distintos tipos de manifestaciones.
Hoy el llamado, tratando de sumar o contribuir en algo, es a denunciar y a no permitir más abusos ni violencia de ningún tipo.
Si bien los medios sociales por sí mismos no pueden generar movimientos, son una plataforma idónea para su gestación. Las tendencias han cambiado, con tuits sube el precio del dólar, con posteos se denuncian abusos y con las redes se hace un paro nacional.
Que la dignidad se haga costumbre, que no se permita más violencia, que la tendencia sea levantar la voz y denunciar.
@ldgarcia_mkt