Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Subasta de arte y subasta de patrimonio

Saqueo, salida del país y su destino en particulares implica una compleja red de traficantes

Elvia de la Barquera

Egresada de Antropología UDLAP, Bellas Artes Universidad de Barcelona y Doctorada en Espacio Público: Arte-Sociedad UB. Artista, investigadora, docente y Crítica de Arte con publicaciones varias

Viernes, Noviembre 19, 2021

El pasado martes se subastó la obra Autorretrato con Diego Rivera de la pintora mexicana Frida Kahlo por 34.9 millones de dólares, la cifra más alta alcanzada en arte latinoamericano. Hay quienes comparan este tipo de subastas con la de la semana pasada en París con objetos de origen prehispánico, pero evidentemente, no es lo mismo en varios sentidos.

Por una parte, cuando se trata de arte -en términos de pintura, grabado, escultura o arte objeto- son piezas que se producen con ese fin, ya que desde el momento de su conceptualización -en su gran mayoría- están destinadas a formar parte del mercado internacional del arte, del cual Estados Unidos se ha convertido en la capital desde los inicios del siglo XX.

Más artículos del autor

Es por ello que no extraña que en este país norteamericano se vendan obras del impresionismo francés o del barroco neerlandés, así como ahora se vendió una obra de Frida Kahlo, quien no fue valorada hasta inicios del feminismo en la segunda mitad del siglo XX, pues fue un claro ejemplo de mujer en lucha para vencer sus dolencias, para vencer incluso su amor a Diego; qué mejor ejemplo para enarbolar el feminismo. Sin embargo, desde hace unos años se ha retomado la figura de Frida Kahlo para comercializar productos artesanales e industriales producidos en China, lo que, si bien aumenta su rating, le desvalora como mujer y como artista.

Por otra parte, los objetos precolombinos se produjeron también para ser comercializados entre los antiguos pobladores, y poseen elementos simbólicos y de valor estético, pero en su mayoría fueron hechos con fines utilitarios. Aquí entraríamos en otra discusión sobre teoría del arte, terminología, el contexto de las utilizaciones del vocablo y su aplicación o descalificación.  No por ahora, sólo diré que no podemos colocar toda la producción mesoamericana en el mismo cajón.

La importancia de la comercialización del patrimonio de México, de Egipto o de Babilonia, es el saqueo, el inicio de este mercado internacional, de un importante mercado negro. En entrevista, el Arqlgo. Miguel Medina Jaén, de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, plantea una cadena operativa:

 

- El saqueo, extraen las piezas del sitio arqueológico y terrenos de cultivo.

- La existencia de intermediarios para facilitar la salida del país de estos objetos.

- La llegada a manos de particulares gracias a los catálogos: casa de subastas, coleccionistas o traficantes.

El saqueo en México -continúa el Arqueólogo Medina- ha alcanzado niveles preocupantes, lo que implica un gran reto para el INAH cuya función ha sido divulgar, educar, sensibilizar y concientizar; ante lo cual es necesaria la participación activa de los tres niveles de gobierno, pues hay una corresponsabilidad para evitar el daño a la nación. Actualmente no hay acción de las autoridades locales ante las denuncias.

El saqueo ha destruido estructuras prehispánicas y haciendas en busca del “tesoro”. Lo que se debe de hacer, continúa el Arqlgo. Medina (ahora comisionado a la región de Atlixco) es denunciar cuando hay un sitio arqueológico y denunciar el saqueo. Existe, por otra parte, una figura legal que es el registro voluntario de colección, esto es, cualquiera que tenga actualmente una colección de objetos prehispánicos los puede registrar ante el INAH y conservar su colección. De esta manera se tiene un control de dichos objetos y disminuye la compra-venta.

En cuanto a la salida de las piezas arqueológicas del país, se necesita capacitar al personal de aduanas para contrarrestar estas redes de traficantes.

Lo mismo sucede con el arte sacro. El saqueo a las iglesias ha sido impresionante pese al esfuerzo de sacerdotes y mayordomos. En este particular las pinturas y las esculturas fueron facturadas como objetos adosados a una arquitectura determinada, el moverlas les descontextualiza y merma la riqueza visual del conjunto. Este saqueo responde al mismo esquema planteado por Medina Jaén y también requiere de la intervención de todas las autoridades para la preservación de nuestro patrimonio.

Así, este tipo de mercado significa, en primera instancia, un enriquecimiento “fácil” ante una necesidad económica. Otro problema del saqueo es que se descontextualiza, se les desvincula de su origen y se pierde información irrecuperable, pues es justamente el contexto el que dicta qué objeto es, para qué se hizo, cuál era su utilidad e importancia dentro de su respectiva cultura. Nuestro patrimonio es mucho más que su valor económico en el mercado internacional.

Vistas: 510
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs