El pasado 12 de octubre se llevó a cabo una sesión de zoom en la que un grupo de amigos vertimos diversos comentarios relativos a la efeméride concerniente al día. El arribo de Cristóbal Colón a la Isla Guanahaní en las Bahamas, es a no dudarse, un hito histórico y materia de graves y profundas consideraciones en el ya lejano año de 1992, al conmemorarse 500 años de haberse verificado el suceso en cuestión.
Por su parte, en ese 1992 se llevó a cabo en Guadalajara la primera Cumbre Iberoamericana, la que al decir del periodista Oriol Malló, se erigiría en la cobertura del viejo anhelo de la “reconquista americana”, esgrimido tras la derrota de la “Guerra del Maine”, y deliberadamente expresado en las “Memorias de don Alfonso XIII”, debidamente prologadas por Winston Churchill.
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Un siglo atrás de aquella cumbre convocada por el presidente Salinas de Gortari, el que sería depuesto Rey, señalaba que, pese al amargor de la derrota en Cuba y Filipinas, el retorno imperial a América habría de darse como testaferro de intereses estadounidenses.
Luis Gonzaga Benavides Ilizaliturri, Manuel Senderos Bracamonte Héctor Arturo Manuel Moreno Toscano , José Francisco Baeza Vega, Arturo Romero Garrido , Edgar López Herrera y el suscrito entre algunos otros entre los que se encontraban integrantes del personal diplomático de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en nuestro país , nos reunimos a platicar el pasado 12 de octubre, rememorando una efeméride que cobra especial relevancia en el presente año en que se han conmemorado 500 de la caída de Tenochtitlán, y 200 de la consumación de la independencia de México; por lo demás, cabe destacar que la sesión en cuestión fue un objeto de ataque cibernético múltiple de agresores en inglés que invadieron la sesión con insultos y descargas de archivos ofensivos, pornográficos y finalmente con imágenes de “banderas confederadas” y reuniones del Ku Klux Klan.
Pocos días después se llevó a cabo la toma de protesta de las actuales autoridades municipales, ceremonia a la que asistió recién desempacado de España Felipe, -así le decíamos en la escuela-, y que venía de hacer su propia rememoración del desembarco de Colón junto a José María Aznar.
Pretender reeditar en los promocionales el espíritu jovial de los años noventa cuando imperaba pleno entusiasmo por el ascenso de la privatización de los servicios públicos, puede resultar grotesco en extremo, cuando las compañías privadas de energía quiebran en Europa y ya prácticamente sólo se peina canas.
Entre la simbología de las fechas y las revelaciones de WikiLeaks sobre “Hazte oír”, las coincidencias no dejan de resultar en extremo significativas, aunque del todo insustanciales. La “ola azul” de los años noventa se ha ido para siempre y la respuesta a una agresión que bien puede ser una broma idiota de muchachitos descerebrados, ha encontrado respuesta inmediata en misivas dirigidas al canciller y al cuerpo diplomático solicitando el cabal esclarecimiento de las responsabilidades que resultan plenamente aplicables incluso a 500 años del desembarco en Guanahaní.