Si no fuera trágico, sería cómico

Miércoles, Junio 23, 2021 - 11:23

Es indispensable políticas públicas que garanticen el abasto de medicamentos a personas vulnerables

Activista social. Emprendimiento. Escribidor. Apasionado de las letras enamorado de la vida, y viceversa.

En recientes semanas, en la Fundación hemos apoyado a la pequeña Lucy, una niña de ascendencia indígena, de nueve años de edad que padece Guillain-Barré, una enfermedad muy rara que ataca al sistema nervioso. Enfermedad tan rara, que no está en el cuadro básico que cubre el sistema de salud público.

Si yo les dijera: "piensa en algún grupo vulnerable", pueden pasar muchos de éstos por sus cabezas. Pues sí, tristemente son muchos.

Volviendo a Lucy, ahora platico sobre Silvia, la mamá de la niña. Bueno, recuerdan que pedí el pensar en algún grupo vulnerable, pues muy probablemente la señora Silvia, mamá de Lucy, está en ese grupo. Es decir, muchos grupos vulnerables en una sola persona: Para empezar es mujer, lo que social e históricamente ya la pone en desventaja. Es mamá soltera. También es indígena. Ha sido violentada física y psicológicamente. Es de extrema pobreza. Desempleada. Analfabeta. Tiene desnutrición. Y tiene una hija con una enfermedad muy rara.

En un primer momento, le pidieron a la señora 18 frascos de Albúmina Humana al 25%. Cada frasco con un valor aproximado de $1,600.00 Nos contactan para ver si podíamos apoyar a esta niña. Al analizar el caso, decidimos sumarnos. Me pasaron un número telefónico al cual llamé sin obtener respuesta. Decidí mandar un mensaje por Whatsapp, pero no encontré su número en la aplicación, así que envié un mensaje de texto MSM. Los mensajes me marcaban que ya se habían leído, y también que estaban "escribiendo", pero nunca llegó la respuesta.

Mando un nuevo mensaje, el cual tampoco obtiene respuesta. Yo, ya un poco desesperado, mando otro mensaje más, pero también fue en vano. Ya con algo de molestia, le marco nuevamente, pensando en reclamar que teniendo la intención de ayudarla, no me respondía.

Escucho el tono de llamada, y casi de inmediato también escucho ese sonido que surge cuando responden. Oí un "Bueno" al cual siguió un silencio. Me presenté y la cuestioné por no responder mis mensajes. Con voz quebrada la señora dijo: "Disculpe, es que no sé leer ni escribir, y no hay nadie ahorita cerca que me los pueda leer".

Imaginarán queridos lectores y lectoras el tamaño del nudo en la garganta que sentí en ese momento. Yo, desde mi privilegio, supuse que la señora sabía leer, supuse que tendría saldo para contestar, supuse que lo haría rápido. Pues no fue lo peor, la señora, con una voz cargada de angustia matizada con el sonido del llanto, me agregó: "perdone por no responder, pero por favor ayúdeme, que mi niña se me muere".

Juro que al escribir la frase que me dijo la señora Silvia se me eriza la piel. Y de verdad, todo lo que le pasa a esta señora, parecería sacado de una novela de realismo mágico, tanto que si no fuera trágico, sería cómico.

Con la ayuda generosa de gente buena, se pudo conseguir el primer tratamiento que le recetaron a Lucy, y la niña lo recibió de maravilla y mostró una gran mejoría. Ahora le piden un tratamiento nuevo complementario, y seguiremos apoyándola.

¿Saben qué es lo peor de todo esto? Lo peor es que el caso de Lucy y su mamá Silvia no es un caso aislado. No es algo raro o que casi no pase. Así como ese caso hay muchos, muchísimos.

Que bueno que existimos fundaciones que podemos ayudar, pero nunca seremos suficientes, y jamás podremos resolver el problema de fondo. Es indispensable que haya políticas públicas que garanticen el abasto de medicamentos de forma gratuita a las personas más vulnerables, que garanticen los tratamientos médicos que se requieren. Es necesario que como sociedad alcemos la voz para que esto suceda.

Rescoldos

A quienes fueron electos y electas en las pasadas elecciones: pónganse las pilas y legislen en favor de niños y niñas con enfermedades catastróficas. A la sociedad no nos importa de qué partido son ni nos interesa su corriente ideológica, lo que queremos son resultados, principalmente en las materias que ya no pueden esperar, y como diría el clásico: "con los niños no".

@RafaActivista

rafaactivista@gmail.com