Fin de año triste en Puebla

Jueves, Noviembre 19, 2020 - 07:26

La educación en todos sus géneros no están en la mente del gobernador

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.

Cuando la soberbia se complementa con egocentrismo se enlazan en el poder, la equidad de mandato, hiere a una sociedad honesta.

Muy a pesar de que Puebla sumará un presupuesto de 83 mil 259.3 millones de pesos en 2021 por parte de la federación, una contracción en términos nominales del -4.3 por ciento, la sexta cantidad más alta para el siguiente año, solo por debajo de Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco y Chiapas.

Para Puebla, mientras que en 2020 se le asignaron 84 mil 132.2 millones de pesos, para 2021 se etiquetará la suma de 83 mil 259.3 millones de pesos, es decir, 872.8 millones de pesos menos para el siguiente ejercicio fiscal.

Esta caída es la sexta menor que sufrirá una de las entidades, junto con Tamaulipas, con un 2.1 por ciento; Zacatecas, con 2.8 y Aguascalientes, con 4.0 por ciento, entre los casos más destacados.

Conforme al dictamen, se propone un Gasto Neto Programable de cuatro billones 618 mil millones de pesos, que representa un incremento de 1.3 por ciento real respecto del aprobado para 2020. El Gasto no Programable se propone sea de 1,677 mil millones de pesos.

La propuesta resalta que las prioridades de Gasto Programable son la salud, la seguridad pública y la inversión, en especial en aquellos proyectos que por sus características resultan detonantes de la recuperación de las condiciones económicas para el bienestar de la población.

Menciona que para el presente ejercicio fiscal no se incluyen recursos para el Programa Erogaciones Contingentes, correspondiente a la partida secreta a que se refiere el artículo 74, fracción IV, párrafo cuarto, de la Constitución Política.

Entonces, de acuerdo a los efectos del Covid-19, registró hasta septiembre 129 mil 476 personas desocupadas, de las cuales el 93% perdió su empleo durante la pandemia, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi.

 

En el informe se observa que 18 mil 603 poblanos llevan hasta 6 meses sin empleo; lo que significa que desde abril, cuando la emergencia sanitaria obligó al cierre de las actividades económicas, perdieron su trabajo.

 Otros 43 mil 76 lo perdieron en septiembre, durante la nueva normalidad, a la que sólo algunas empresas y negocios pudieron llegar dado que otras no resistieron la crisis económica que provocó la pandemia.

El problema no termina ahí, porque otro sector laboral se sumará al ejército de reserva del desempleo, me refiero a empleados del gobierno del Estado, porque de acuerdo al gobernador Miguel Barbosa, siendo la secretaria de Planeación y Finanzas, María Teresa Castro Corro tras informar que el siguiente año la entidad tendrá una baja por 2 mil 519 millones de pesos entre Participaciones Federales e ingresos propios que tendrá repercusiones en la asignación del presupuesto de egresos, implica en el despido del 15% de personal de confianza.

Además, el gobernador pretende enviar al Congreso de Puebla un proyecto de ley de Egresos, donde pretende eliminar 26 subisidios de 69 a 43 los Subsidios y Ayudas Sociales, siendo el Insumos para el Campo, Seguro Agropecuario, eliminar las aportaciones a la Unesco, el INAH, el Conservatorio de Música del Estado, el Colegio de Puebla, el Instituto de Estudios Superiores y la Escuela Superior de Ciencias y Humanidades, el Programa de Fortalecimiento a la Excelencia Educativa, recursos al Colegio de Puebla y a la Olimpiada y Paralimpiada Nacional, el Subsistema de preparatoria abierta, desaparecer el Programa de Migrantes Poblanos (PROMIP), al que le asignaron 2 millones de pesos este año, así como el financiamiento a la Escuela Superior de Ciencias y Humanidades.

Ya encarrerado y animado, el fondo de apoyo a talentos deportivos, igual que el de apoyo a deportistas de alto rendimiento.

El gobernador contempla cancelar la aportación al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para el sostenimiento del Museo de Sitio de Tehuacán, como también la aportación al INAH para el Museo de Sitio de Teteles, sumando al Instituto de Artes Visuales del Estado de Puebla,  la Casa del Emprendedor, más desaparecer el Premio Estatal de la Juventud.

Como se observa, la educación en todos sus géneros no están en la mente del gobernador, porque necesita de un decreto para dar marcha atrás a su Proyecto de Ley de Egresos, cuestión que él mismo no se culparía.

Eso sí, el gobernador Miguel Barbosa Huerta, podría cubrir algunos pesos que perderán las instituciones mencionadas, si no gastara en uniformes y zapatos escolares, cuyo monto por cada alumno es de 266 pesos y se citó que la Procuraduría Federal del Consumidor cotizó las mismas prendas en 237 pesos, por lo que se pagó un sobrecosto total de 30.2 millones de pesos, donde el uniforme completo –sin zapatos- costará hasta 437 pesos con iva incluido, 64.5 por ciento más que los 266 pesos señalados por el secretario de Educación.

La cuestión indignante, es que por el Covid-19, mientras no estén presentes las condiciones sanitarias para que el semáforo esté en verde, de acuerdo a la Secretaria de Salud Federal y la SEP, no se tendrían clases presenciales, mientras son virtuales y a distancia.

Luego entonces, para qué gastar en uniformes que no serán usados, así como si los alumnos cuentan con uniforme de ciclo escolar anterior, en nada afectará asistan ya en excelentes condiciones sanitarias.

Si sumamos más gastos e inversión que no deberían ser necesarios, tenemos la “renta de mil patrullas” por parte del gobierno poblano. Cabe recordar que durante su campaña electoral para gobernador, Miguel Barbosa prometió comprar mil patrullas, jamás que las rentaría, durante un lapso de 27 meses, a razón de un millón 380 mil pesos, resultando mil 387 millones de pesotes. De acuerdo a expertos en seguridad, una patrulla equipada con lo más moderno en México, su costo es entre 600 a 700 mil pesos, no más. Una renta dolorosa para una ciudadanía que paga sus impuestos.

Eso, sin ponderar que en el sector salud, también tiene sus consecuencias de no tener claridad del uso y manejo de los recursos. Claro está en no olvidar que administraciones de Moreno Valle y Gali, recurrieron a la magia de aparecer hospitales y clínicas equipadas y bonitas, en los hechos, una farsa. Pues bien, el actual gobierno desprecia la seguridad social, manipulando la realidad.

Por último, en recién entrevista virtual, al momento en que un periodista le pregunta  ¿Tiene contemplado donar su aguinaldo, como lo hizo el presidente Andrés López Obrador, para contribuir en diversas necesidades en el tema del coronavirus?, preguntó un reportero. Y muy orondo contestó

– Si tu donas el tuyo, yo dono el mío. Órale, vale. En serio. Para que pienses más tus preguntas, espetó Barbosa.

En primer lugar, el reportero no gana el sueldo del gobernador, que por cierto, su sueldo lo pagamos los ciudadanos, en segundo, se deslinda de la propuesta presidencial, lo cual confirma la soberbia que le caracteriza. Lástima.

Ya entrados en el tema de ignorancia y soberbia, tenemos que en la avenida 5 poniente, número 128, se encuentra un edificio, en cuyo interior, su arquitectura  y decoración es reconocida por su estilo neoárabe, realizada por el arquitecto mexicano Eduardo Tamariz Almendaro. construido en 1883. Recinto donde reside el H. Congreso del Estado.

Hasta ahí todo bien. Sin embargo, en dicho edificio, rondan ánimas en pena, sin que la paz los alcance, ante tantas burradas que cometen, me refiero a la mayoría de los que se dicen “diputados”. como ejemplo, tenemos que Gabriel Biestro Medinilla presentará una denuncia contra Agua de Puebla por amenazar a los usuarios con cortes de agua si no pagan el servicio, cuando, legalmente, la concesionaria no puede hacerlo por la pandemia del coronavirus.

El punto es que Agua de Puebla, desde su concesión, o privatización, viola sistemáticamente los derechos constitucionales ciudadanos, porque el agua que surte no es potable, es decir, no la podemos tomar para refrescar nuestra sed, como tampoco guisar alimentos, por la sencilla razón de que no es potable, obligándonos a comprar entre 4 a 5 garrafones de agua, más botellas de un litro del preciado líquido.

Por lo consiguiente, Biestro debería escuchar y entender que el clamor social es hacer valer la voluntad popular, ante los buitres de Agua de Puebla.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

Analista político y de prospectiva social


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