Sábado, 16 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Pensar en el futuro sin llorar

Son esos momentos en qué una tristeza que llegó sin razón, que se vaya sin razón

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Octubre 29, 2020

--¡Tía!, dijo el niño con llanto parado en el quicio de la puerta.

--¿Qué mi amor?, respondió la mujer sentada en su cama.

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--Estoy triste, contestó el niño al entrar a la recámara y abrazarla.

--¿Qué pasa mi niño?, le respondió ciñéndolo fuerte.

--Amanecí triste y no sé por qué.

--¿Qué sientes?

--Muy feo aquí, y puso su mano sobre su pecho.

--¿Sabes por qué podrías sentirte así?

--No, no sé.

--¿Sabes? Cuando uno tiene esas tristezas, hay que dejarlas pasar. No te puedo decir cómo, porque tú tienes que descubrir lo que te consuela, pero ayuda que no te claves, que no pienses el por qué, que no quieras darle explicación ni solución.

--Entonces qué hago, ¿cómo la dejo pasar?

--Si puedes dormir un rato, te ayuda; si puedes darte un baño calientito, ayuda; si puedes comer algo que te guste, ayuda. Si puedes salir a caminar y sentir el aire fresco, ayuda. Si quieres quedarte aquí junto a mí mientras coso el dobladillo de mi vestido, ¡eres muy bienvenido! Porque en esos momentos hay que hacer todo lo que no tenga razón de ser.  Si es una tristeza que vino sin razón, que se vaya sin razón.

--¿Por qué estas tristezas?

--No sé… a todos nos pasa y el que te diga que no ¡miente! ¿Por qué? No sé, y tampoco te voy a decir que no la volverás a sentir.

--Se siente muy feo.

--Sí mi amor, yo sé. Si está ahí, déjala ahí. Acompáñala lo que dure, ¡no más! pero no hagas que te acompañe, no dejes que entre en tu mente.

--¿Así nada más?

--Si mi amor: No la manosees, no la combatas, no lo ignores. Deja que fluya y que se vaya con el viento. ¿Recuerdas cuando murió la abuela que encontrase al abuelo llorando solo en el jardín y lo acompañaste a llorar hasta que se acabó el llanto? Así mi amor, acompaña a la tristeza y que se vaya, que se acabe. Ven, toma un sorbito de agua fresca. Te voy a leer un escrito de Elena Mikhalkova, no la conoces pero la vas a conocer y te va a gustar. Tomó el libro, abrió en una página señalada y se recostó en la cama con el niño. Fue leyendo pausadamente con profunda dulzura:

 

"Mi abuela una vez me dio este consejo:

Cuando los tiempos sean difíciles, avanza en pequeños pasos.

Haz lo que tengas que hacer, pero hazlo lentamente.

No pienses en el futuro ni en lo que pueda pasar mañana.

Limpia los platos.

Limpia el polvo.

Escribe una carta.

Cocina sopa.

¿Ves eso?

Sigue adelante, paso a paso.

Da un paso y luego haz una pausa.

Toma un descanso.

Valórate a ti mism@.

Da el siguiente paso.

Luego otro.

Apenas lo notarás, pero tus pasos se harán más largos.

Hasta que llegue el momento en que puedas volver a pensar en el futuro sin llorar".

 

alefonse@hotmail.com

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