Fundación Madai, 10 años de ayuda

Jueves, Octubre 8, 2020 - 14:49

Entregarse por completo, así funciona Madai, dar sin interés

Activista social. Emprendimiento. Escribidor. Apasionado de las letras enamorado de la vida, y viceversa.

No sabíamos mucho, de hecho, teníamos poca experiencia en el tema. Eddy Borja llegaba al hospital con comida, Javier Velázquez llevaba una caja enorme de fruta, Rafa Reyes entraba con una peluca de colores. Y aún con los pocos conocimientos sobre ayuda social, filantropía o altruismo, los tres tenían el ánimo de ayudar un poco a la gente que ahí se encontraba cuidando a algún niño o niña.

El hospital no era lo que es hoy. Era de un solo piso, largo y muy separadas las áreas entre sí. La zona de urgencias, que es donde se iba, estaba hasta el final. Había poca gente yendo a dar ayuda. Empezaron repartiendo pan con café, y claro, no podían evitar repartir un poco del corazón. No llegaron de la nada, en un tiempo fueron convocados por la gran Marisol Yépez, mujer de espíritu generoso que asistía al hospital con un grupo de amigos a dar ayuda y acompañamiento. Marisol Yépez les enseñó con su ejemplo lo que es darse a la gente. 

Con ese espíritu loco y arriesgado que lo caracteriza, en algún momento Eddy Borja le dice a Javier Velázquez y a Rafa Reyes sobre hacer una fundación que se dedicara a dar ayuda a los niños y niñas con cáncer. Mira que está loco, Eddy vendió su coche para pagar el trámite notarial de esa fundación. Es así como el 10 de octubre del 2010 nace Fundación Madai.

Les han preguntado muchas veces si saben sobre medicina, si saben sobre terapia, incluso si saben sobre tanatología. Siempre responden lo mismo: “Sabemos hacer el ridículo, y nos sale muy bien. Sabemos darnos a la gente, y nos sale mejor.

Diez años han pasado del inicio de esa gran aventura, que con base a trabajo, dedicación y esfuerzo ha seguido. Un trabajo transparente, sin fines lucrativos o políticos, con la única intención de ayudar a quien más necesita. A diferencia de otras fundaciones o grupos de ayuda, Fundación Madai no trabaja en un esquema empresarial, nadie percibe un sueldo por lo que hace, se tiene una estructura horizontal donde todos son voluntarios.

Desde hace 10 años van todos los jueves en la tarde a dar alimentos a un hospital, TODOS LOS JUEVES de todas las semanas, de todos los meses, de todo el año. Apoyan con medicamentos oncológicos y de especialidad a niños y niñas que están en extrema urgencia y extrema pobreza. Siempre manejando un excesiva transparencia el uso de donativos y con la invitación a benefactores para asistir a las actividades y entregas. Aunado, en estos 10 años se han sumado a dar ayuda ante catástrofes naturales como huracanes, terremotos y ahora con la pandemia.

No podría decir a cuánta gente se ha ayudado, a cuántos niños, cuántas acciones se han realizado. Nunca ha importado llevar una estadística o un conteo, solo se trata de ayudar. Y si no sé podría decir un número, sí se puede decir la sensación al recibir una sonrisa, un “gracias” sincero, una mirada de esperanza. La sensación de alegría al escuchar que un niño ha vencido al cáncer, la tristeza profunda cuando dicen que un niño perdió la batalla. Todos los sentimientos que llenan el alma y cambian en fondo y forma a quienes participan.

Ese es el secreto del éxito, hacer lo que apasiona, entregarse por completo al proyecto. Así funciona Madai, quienes están dentro, no buscan nada más que ayudar por ayudar, sin recibir nada a cambio, muchas veces ni las gracias. 

Aprovecho este espacio para agradecer de corazón a todas las personas que a lo largo de estos 10 años se han sumado en algún momento de alguna manera. Gracias por su generosidad, gracias por su apoyo, gracias por su confianza, la ayuda que han brindado tiene eco en la eternidad.

Rescoldos.

Quienes creen que hay un fin político en Madai, quienes creen que se busca un protagonismo, quienes creen que se persigue algo más que la ayuda desinteresada… quizá solo se proyectan. Hay personas buenas que buscan ayudar solo por ayudar, y quienes integran Fundación Madai son un ejemplo de eso. Ayudar a quien más necesita es un privilegio, y vamos por más.

Rafael Reyes Ruiz

@RafaActivista

rafaactivista@gmail.com


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