La gran mayoría de los ciudadanos en el mundo estamos informados sobre la pandemia del Coronavirus o Conavid-19, unas personas más que otras. Lo cierto es que seguimos en una situación de alerta global.
México no es la excepción, en los últimos días hemos leído datos serios de lo que ha generado este mal. Cerca de 120 casos confirmados, más de 300 sospechosos y un muerto. Las comparaciones tienen sus tintes, mientras se contrastan los datos duros de los fallecidos por hambre en el mundo, que es terrible, también comparamos con otras enfermedades serias, pero el punto a tratar en boga es el Covid-19. ¿Por qué? Es un virus totalmente desconocido, que no distingue clases sociales, el cual no tiene cura (aún), ni prevención eficaz, vaya, el tratamiento consiste apenas en otorgarle autonomía al organismo confiando en las defensas humanas.
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El objetivo central del sistema mexicano es prevenir el colapso, entre la enfermedad a contrapuesta con los servicios de salud que se puedan ofrecer; desde el capital humano, pasando por el tecnológico y llegando hasta el capital financiero. Porque de lo anterior, nuestro bello país, en vías de desarrollo no cuenta con suficiente infraestructura para hacerle frente a una pandemia de esta naturaleza.
Me refiero a sistema mexicano propiamente al gobierno, a los organismos no gubernamentales, empresas privadas, asociaciones y por supuesto a la sociedad en general. El arsenal más poderoso con el que deberíamos contar es con la información fiel, traducida y científica, no con letras o números basura. Debemos ser responsables al momento de utilizar el abanico de notas que tenemos a la mano.
Hay que escuchar y leer a los expertos, o al menos a los médicos o científicos especializados. En una era digital masiva en medios de información, existe mucha desinformación, y en ese tenor debemos ser responsables con el manejo de la misma.
Recordemos que no nos hace menos vulnerables el hecho de gozar con información falsa respecto al contingente. Sí podemos disminuir la probabilidad de adquirir el virus considerando las medidas útiles, la mejor vacuna para el Coronavirus es la información auténtica, misma que debe aplicarse en lo individual y solidariamente, pensando en el bienestar mundial.
Por último, también podemos ayudar informándonos y ser agentes de comunicación para aquellos que no tengan acceso a ciertos datos; aclarar que en verdad existe el virus letal y por ende que se tomen las medidas que los expertos sugieren.