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Opinión



Terrorismo de Trump y ultraderecha en México

Jueves, Noviembre 28, 2019 - 08:33
 
 
   

“Los medios son el soporte de los intereses del poder”. -Noam Chomsky

A partir del asesinato de dos mujeres y seis niños del clan LeBarón, se genera diversas opiniones contra el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador, agregándose el enfrentamiento de militares contra el crimen organizado en Culiacán, por lo que se acusa al gobierno de ineficiente en poder conducir a la nación en cuestión administrativa, política y de seguridad.

El punto radical, recae en la familia LeBarón, quienes toman la decisión de pedir al presidente gringo Donald Trump, su protección e investigación sobre los autores materiales e intelectuales del asesinato. Los LeBarón, al tener doble nacionalidad, consideran que merecen la atención gringa, así como exigir a AMLO, justicia.

Cabe destacar que entorno a estos acontecimientos, se despierta el avispero de críticas y cuestionamientos por parte de grupos de derecha, como también del PAN, sobre todo, de su dirigente nacional Marko Cortés, quien se asume como máximo exponente de la sociedad.

A las demandas ultraconservadoras, tenemos que el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, coincide y respalda la propuesta de Trump para que los grupos criminales sean declarados como terroristas y acepta la posibilidad de que el ejército gringo envíe sus tropas a México como lo hizo en Iraq.

En este punto, revisemos una parte de la historia. El imperialismo norteamericano en nuestro continente latinoamericano, ha invadido militarmente bajo pretextos de ser amenazados sus intereses, siendo que nuestra nación, es la que más de cien veces nos invadió, siendo que Nicaragua, Cuba, Granda y Panamá, que hemos padecido. En el mundo, con el fin de ejercer su imperio, hacen lo mismo, bajo acusar que gobiernos atentan contra su seguridad, o los han agredido, como lo fue en Vietnam, donde los E:U., sembraron un supuesto ataque a un navío militar suyo, para invadir a dicha nación. Como consecuencia del 11 de septiembre de 2001, manipuló a la opinión pública e internacional, mediante sus servicios de inteligencia, para distorsionar su investigación y justificar la intervención contra Iraq, bajo el pretexto de que poseía armas de destrucción masiva, así como la no existencia entre el régimen árabe laico de Saddam Hussein y Osaman bin Laden y los fanáticos religiosos de Al Qaeda por otra. Misma situación en Afganistán, donde la realidad radica que en Iraq es el petróleo, mientras que en Afganistán, el opio, el juego de guerra.

En nuestro país, la mira imperialista, en los hechos, no es tanto los grupos criminales y sí un material importante para su industria como lo es que el mayor depósito de litio del planeta en proceso de ser explotado se encuentra en Sonora, México, casualmente por el rumbo donde fueron masacrados mujeres y niños de la familia LeBarón.

La historia es más profunda, porque Donald Trump. Presuroso, este último propuso iniciar una guerra de exterminio en contra de los cárteles mexicanos. El gobierno de México no aceptó tal propuesta, aunque tuvo que admitir “de manera soberana” la participación de Estados Unidos en las investigaciones de los hechos. Es preciso recordar que los integrantes de la comunidad mormona a la que pertenecen los LeBarón cuentan con doble nacionalidad: mexicana y estadunidense.

Así, el lunes 11 de noviembre se internó en Sonora una caravana de 50 camionetas suburban de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés), con un número indeterminado de agentes, para realizar investigaciones del cruento ataque. El gobierno mexicano ha advertido que todas las diligencias se realizan en presencia y con la anuencia de las autoridades mexicanas.

Integrantes de la familia LeBarón se han trasladado a Washington para hablar con el presidente estadunidense. Mediante una carta le han pedido que Estados Unidos considere como “terroristas” a los cárteles de droga mexicanos. Ya en el Congreso de ese país la bancada republicana cabildea una iniciativa para aprobar tal propuesta y el propio Trump ha anunciado que enviará otra iniciativa en el mismo sentido.

Vale destacar que la legislación estadunidense justifica la acción de tropas y agentes, abiertos y encubiertos, doquiera que haya organizaciones terroristas. Y ni siquiera considera necesario contar con el acuerdo de los gobiernos de esos países.

Por otra parte, el litio se ha convertido en uno de los minerales más codiciados del mundo. Es ya causa de una de las mayores disputas entre las potencias económicas (y militares). Como es sabido, el litio es el elemento principal para la fabricación de baterías y de otros aditamentos de celulares, computadoras, automóviles eléctricos, aeronaves, naves espaciales, submarinos… Está ligado al desarrollo científico-tecnológico y militar.

Quien asegure el suministro de este mineral asegurará también el triunfo en la carrera armamentista, económica, científica y tecnológica que hoy tiene cinco punteros: Estados Unidos y China en la cima y en un segundo bloque cercano Rusia, Israel y el Reino Unido.

El golpe de Estado en Bolivia, donde probablemente se encuentren las mayores reservas mundiales sin explotar, puede ser resultado de esta disputa, como ya lo ha dicho el presidente depuesto, Evo Morales.

Regresando al punto. El proyecto en territorio mexicano ya está muy avanzado. Fue concesionado en el sexenio de Enrique Peña Nieto y empezará la explotación en 2020. ¿Pero quién lo explotará? Como decíamos, el Sonora Lithium se localiza en el municipio de Bacadéhuachi, en la sierra alta de Sonora, en la misma región donde fueron atacados los LeBarón y donde la presencia del narcotráfico lleva décadas. Quien controla esa región es el brazo armado del Cártel de Sinaloa: Gente Nueva, facción Los Salalzar.

La empresa que explotará lleva por nombre Bacanora Minerals. Tiene sede en Canadá, está enlistada en la Bolsa de Valores de Londres, pero tiene capitales de los gobiernos de… Omán y de China. Esta empresa no tiene otros negocios ni presencia en ninguna otra parte del mundo.

Se calcula que el proyecto Litio de Sonora, con 100 mil hectáreas, tiene un valor de 1 mil 253 millones de dólares.

La masacre dio un pretexto a Donald Trump para que pusiera un pie en territorio sonorense. Con declarar “terroristas” a los cárteles podrá poner los dos.

Tal vez no sean los veneros de petróleo los que nos escrituró el diablo. Con perdón de Ramón López Velarde, los de litio se revelan ahora como los que podrían atraer a más demonios.

Si Trump nos acusa de no hacer nada o poco, contra el crimen organizado y sus acciones de asesinatos y violencia que generan, debemos ubicar que, si los narcos ejercen poder y crecen sus fortunas, existe consumo, siendo en Gringolandia el mayor consumo. México aporta muertos y desaparecidos, con armas provenientes de nuestros vecinos, quienes su gobierno jamás impedirá que las empresas productoras de armas pierdan jugos negocio al venderlas a los narcos.

Nos exigen que se capturen a los capos mexicanos, mientras en la nación de Trump, no caen ningún capo gringo, así como no investiga a fondo que el capital producto de venta del narcotráfico, es invertido en sus bancos.

Bien lo dice Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, señaló que para acabar con la delincuencia organizada hay que acabar con sus estructuras financieras, pero también atacar a la corrupción política.

En el marco del III Congreso internacional Anticorrupción, el funcionario destacó que la estrategia del gobierno para combatir la delincuencia no es por medio de la violencia, por lo que el congelamiento de cuentas juega un papel relevante.

Cuestión que los gringos no lo harán, porque históricamente lo han demostrado, al usar el dinero para financiar invasiones, golpes de estado, asesinatos de líderes sociales y un largo etcétera.

Claro que los gritos de protesta no se reducen a Culiacán o los LeBarón, casos que son útiles para la ultraderecha para sembrar malestar social contra la violencia e inseguridad, temas que son incrustados en el aspecto económico, productivo y financiero, donde los emporios económicos mexicanos, más los políticos que perdieron la forma de seguir corrompiendo con impunidad, perdieron, por lo que motivan y desarrollan otra guerra de desestabilización y choque social.

Precisamente para este primero de diciembre, la ultraderecha convoca a manifestarse a nivel nacional contra la administración de AMLO. Crear un problema para causar cierta reacción y después ofrecer una solución. Por ejemplo: dejar que los manifestantes hagan disturbios para que más tarde, las personas se quejen y pidan leyes de seguridad más firmes.

El que se asume como dirigente del PAN, Marko Cortés, asegura que la sociedad es quien convoca a la manifestación, así como denunciar al gobierno federal de todo problema, por lo que su partido como también el PRD y organizaciones civiles, lo harán masivamente.

Si bien la actual administración federal ha cometido errores de mando y administrativo, que se reflejan en problemas de distribuir los recursos para diversos programas sociales en todos sus géneros, debemos ser estrictos en que un año es imposible recuperar una nación que por 40 años ha sido saqueada, empobrecida y en calzones, aunado a la criminalidad devastadora que generó 300 mil muertos y 45 mil desaparecidos en los sexenios de Calderón y Peña, más lo que resulte actualmente.

Continuaremos con el tema, esperando que Trump pierda su intención de invadirnos, apoyado por los apátridas del criollismo económico en México.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx 

Analista político y  de prospectiva social


Semblanza

Rodrigo Rosales Escalona

Licenciado en Filosofía de la BUAP, director del CESTIS 57, catedrático de Bachillerato y en la Normal Superior de Puebla. Cuenta con publicaciones en revistas y medios locales y nacionales. Activista social.

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