Ricardo Monreal Ávila, líder de Morena en el Senado, no tiene rival. La más reciente demostración de su poderío político la dio frente a un cándido Martí Batres Guadarrama, correligionario éste que intentó reelegirse como presidente del Senado. Más tiempo se llevó en pensar su intentona que Monreal en sacudírselo sin esfuerzo, por eso la rabia de Batres, porque se le quitaron en el último minuto y de eso, de esa habilidad, sólo puede dar muestra Monreal.
No es la primera vez que el zacatecano da el golpe maestro cuando el rival siente que la tiene ganada. Ya lo hizo cuando sentó a Luis Miguel Barbosa Huerta con Alejandro Armenta Mier y logró condicionar el apoyo al hoy gobernador de Puebla. Así es Monreal, se queda en el último minuto con la victoria, noquea a quien tiene enfrente en el último segundo y con ello despedaza ánimo y dignidad. Sea quien sea, el rival se lo pensará dos veces antes de retar de nuevo al poderoso senador.
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Batres patalea. Monreal, el Monreal más pragmático, hizo lo necesario para deshacerse de él. Batres aprende a hacer política. Monreal hace política…, y Andrés Manuel López Obrador gobierna.
La forma en la que se deshizo de Batres debe tener preocupada a Yeidckol Polevnsky, porque éste, su aliado, no pinta como una de sus fortalezas. Ni él, ni ella, pueden con quien ya fue gobernador de Zacatecas, senador, diputado federal, delegado en la Ciudad de México… Y el único que podría frenarlo, Andrés Manuel López Obrador, está ocupado gobernando un país que parece ingobernable.
Ambos, López Obrador y Monreal, saben que todos sus movimientos, con o sin Morena, deben estar encaminados a las elecciones de 2024. Ellos dos y, agreguemos, Marcelo Ebrard Casaubón.
En este juego de definiciones Puebla tendrá un papel estratégico en los próximos cinco años porque Barbosa fue una apuesta personalísima de Yeidckol Polevnsky. Sin embargo, el gobernador de Puebla parece más ocupado en ajustar cuentas con quienes siente que no lo apoyaron, que lo marginaron en los dos procesos electorales que debió sortear para llegar a la gubernatura, que en cuidar las alianzas nacionales. Las ganas con las que entró el actual gobierno poblano, el raquítico bono de credibilidad que tiene, se le está yendo al dejarse ver con quienes fueron sus acérrimos desacreditadores en la pugna que tuvo con el morenovallismo; también se le puede ir por los múltiples frentes que abre, aparentemente sin tener los pelos de la burra en la mano.
¿Aplicar justicia contra quienes desviaron recursos públicos?, que lo haga; investigar trata de personas en el DIF?, adelante. ¿Revisar los contratos millonarios que en adjudicaciones directas se dieron en la administración de José Antonio Gali Fayad y Guillermo Pacheco Pulido?, se está tardando. Hasta ahora, no pasan de ser buenas intenciones que esperemos no se caigan con el paso de los días, que de pronto son años.
Algo que llama la atención es el silencio de quienes estuvieron en la administración interina. Nadie, ni Pacheco Pulido, ni Jorge Estefan Chidiac, han salido a desmentir al gobernador Barbosa, restando con ello peso a las palabras del actual titular del Poder Ejecutivo. Aparentemente no les importa lo que de ellos se diga…, y ¡es la voz del gobernador de Puebla! En entredicho queda todo cuando se sabe que es Karen Berlanga la funcionaria que desde la Contraloría debe encargarse de revisar lo que sus excompañeros de gabinete dejaron mal. ¿No debiera ser ella, Karen, la primera en aceptar que tiene conflicto de interés?
Y todo este galimatías en el que están el gobernador y Morena en Puebla cobrará factura cuando sea el momento de corresponder con creces la ayuda que en su momento dio Polevnsky. Monreal, está visto, lleva mano…, con la anuencia del presidente López Obrador, cuyo pragmatismo ya una vez se inclinó en favor de Barbosa y perjudicó a Enrique Cárdenas.
Armenta Mier, por lo pronto, hace gala de paciencia, un atributo ya poco desarrollado en los políticos mexicanos. Sabe que tiene en Monreal un aliado y que podrán ir juntos en 2024. Uno por la presidencia de la República y el otro por la gubernatura de Puebla.
Puebla será, otra vez, un campo de batallas sin tregua.
@IsraelV_mx / israelvelazquez@gmail.com
*Director editorial de www.datamos.com.mx