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Opinión



¿Por qué la condición migrante es reivindicable?

Miércoles, Junio 19, 2019 - 16:54
 
 
   

Resta analizar otros de los ejércitos “preferidos” del capital financiero internacional.

La explosión demográfica en el mundo moderno y más bien tardo-capitalista obedece a varios factores siendo uno de ellos las necesidades de crecimiento del mismo capital, o de mismo nervio que impulsa a que el dinero se incremente vía su inversión en mercancías, o éstas vía su conversión en liquidez dineraria o monetaria.  Tal movimiento asíntota dual o en péndulo con movimiento ascensionales cíclicos, responde, en efecto, a la lógica interna del capital.  Como es sabido, primero las empresas insertas en un país cuyo modo de producción es el capitalista, crecen a partir de su entorno inmediato, local, regional y nacionalmente, luego, finalmente, en términos externos o macro-abiertos.  Pero la necesidad que presentan no es otra que el “afán de ganancia” o “lucro desmedido” casi siempre.   Así, todo crecimiento económico en micro o en macro es al propio tiempo esa “búsqueda de ganancia”.  Ya desde el siglo XIX, se supo con toda claridad que lo que impulsa ese crecimiento vía ganancia o lucro, de manera efectiva, no es el dinero per se, ni la materia prima, ni la tierra, ni el agua potable, ni siquiera la maquinaria o el equipo industrial, etc. Sino el llamado valor trabajo, más específicamente, su nervio: la plusvalía.  La búsqueda de ésta, la creación de condiciones para posesionarse de ella, de su fuente de creación, es entonces, lo que por todas partes muestran igualmente como nervio, como impulso último, los negocios o empresas capitalistas en pequeño o en gran magnitud, según su tamaño. 

De ese modo la constante de todo crecimiento económico no son sólo las grandes cantidades dinerarias en que se cifra el PIB u otros rubros macroeconómicos en que se cifra la economía de un país, sino siempre va acompañada, como si fuera su rémora, no de una unidad o de varias sino preferentemente de todo un <<ejército laboral de reserva>>, de mano de obra, de preferencia desempleada.  Por qué es útil, diríamos utilísimo, al crecimiento capitalista, no tanto la mano de obra empleada, no exactamente la del “pleno empleo”, como rezan los economistas convencionales, sino también, en efecto, “la mano de obra desempleada”.  Por una razón, porque de esa forma “mantienen a raya” los salarios de los que sí están empleados, de los que si se encuentran trabajando.  Luego a primera vista lo más importante parecen ser los trabajadores en activo, pero en realidad para “fines de logran una abundante y abultada ganancia”, son tan útiles o más los trabajadores desempleados. Pues no tanto son utilizados para fines productivos sino para “fines de chantaje” en contra de los trabajadores activos, laboralmente empleados.  De aquí la importancia de generar, por todas partes, a “este ejército laboral de reserva”, de “mano de obra desempleada”.  Pues “la demanda de empleos” que representan, es lo que permite regular “el salario a la baja”, al mínimo, sobre todo en países como el nuestro o los de centro américa.  Así la explosión demográfica no es un hecho o fenómeno autónomo ni mucho menos, sino es concomitante “al modo de producir ganancia” al interior de la empresa capitalista. Pero su “detonante interno”, no es ni ha sido otro que la frenética “búsqueda u obtención de ganancia” extrema de preferencia, es decir, de “lucro extremo”.  Por tanto, cuando este sistema deviene en crisis aguda o generalizada, como la reciente, la de “la burbuja inmobiliaria” que naciendo a mediados de la década anterior, al interior de la economía financiera norteamericana, debido a la interconexión o interdependencia actuales, pronto se extendió por todas partes, incluyendo, por supuesto, África y Centro-américa, o nuestro país.  

Apenas habría que hacer un esfuerzo de deducción lógica, para desprender qué ante la ausencia de empleos, en países que carecen de mecanismos eficaces “de contención” de crisis económicas, como es el nuestro o los centro-americanos o  los africanos, etc., es en ellos, donde aunado a la crisis del desempleo, la explosión demográfica, y otros factores,  fácilmente se detona el llamado movimiento migrante.  Pero tal movimiento, en realidad, no tiene sino como “detonante” principal, como ya se vio más arriba, el propio crecimiento desmesurado de las empresas, sobre todo de las más grandes, que por cada mil empleados requieren cinco o diez mil de reserva, para hacer efectivo “el chantaje” e imponer “salarios pingues”, de “hambre” a quienes si se encuentran empleados.  Es decir, para explotar la “plusvalía” de estos, gradualmente “formaron” los ejércitos industriales de reserva, que al funcionar como contra-palanca obrera, cumplen la función económica de “neutralizar” la posibilidad de mayor salario del trabajador empleado.  Pero así, no sólo causan exigüedad económica en éste, sino terrible “depauperación” (pobreza estacionaria extrema o no) en quienes mandan a calentar la “banca de espera” laboral, o más bien depauperación en unos y otros trabajadores.  Así un trabajador no por estar desempleado, no deja de contribuir a la obtención de ganancia de la empresa capitalista, sobre todo de las muy grandes (adivinaron: ¡las trasnacionales!  o las reliquias que nos manda a los países tercermundistas, el capitalismo trasnacional también conocido como imperialismo).  Luego las oleadas migrantes al ser, en gran parte, provocadas por las empresas trasnacionales y nacionales, por supuesto, permiten deducir que sea del todo “cínico” y “sádico” que se “desdigan” o pongan “oídos sordos” al  problema migrante que los empresarios, con sus “trucos” demográfico productivistas, ellos mismos, produjeron y continúan agudizando.  Entonces, queda claro con lo aquí expuesto, que los “primeros responsables” de la ola migrante actual es y ha sido, sin duda, el “desmedido afán de lucro” de las empresas capitalistas muy grandes, nacionales o extranjeras, y que en forma encubierta, o “camuflajeada” disfrazan.  Por lo que, su desmedido “afán de lucro” al ser, en realidad, del detonante de la bárbara creación de “ejércitos laborales de reserva”, es causa prima, en efecto, de la cruenta “explosión demográfica” que por todas partes, se revela como engendradora de  potenciales “oleadas” de migrantes. Así, impulsados por la desesperanza, el desempleo, la pobreza extrema, el “maltrato oficial” y empresarial, en sus propios países, buscan “no” al sueño americano, sino lo que ya éste “les ha quitado” en sus propios países, donde las “voraces empresas” que los representan, se asientan y explotan tanto a ellos mismos como seres humanos como a sus recursos  naturales.  Aquí, además, resta analizar otros de los ejércitos “preferidos” del capital financiero internacional, como el “ejército general de causantes de impuestos”, que le es tan necesario para que los gobiernos financieramente “invadidos”, vía la terrible y descapitalizadora “usura” de  “empréstitos forzosos” y cuyo costo de “su uso” es carísimo, a tiempo, puedan pagar “ese servicio” (¡sic!).           

Finalmente, dado que la crisis humanitaria actual con “rostro” de movimiento migrante involucra no sólo nuestro país, sino al de los países centroamericanos y del caribe, más allá de “pleitos” y “celos” domésticos internos, creemos que la labor diplomática de la cancillería mexicana, no estará completa si no se hacen esfuerzos para proponer de inmediato:  A) una Gran Cumbre México-Centro Americana y del Caribe, incluso latinoamericana, que permita un tratamiento integral del llamado problema migrante.  Pues la mayor inteligencia de cada uno de estos países y pueblos debe ser reconocida y respetada y además convocada para resolver ese espinoso y trascendental  problema que aqueja a la región.  B) Todos, en un segundo momento, deben acordar con Wuaschington, no sólo con el presidente Trump sino igualmente con el Congreso y principales partidos  de Norteamérica, un <<Gran Acuerdo Migratorio>> que permita ordenar las <<oleadas laborales humanas>>, que no son sólo migrantes sino  oleadas del trabajoSe trata de seres humanos frente a los cuales las empresas capitalistas tienen una <<gran deuda>>, que no pueden eludir.  El diálogo no puede ser sectario, ni unilateral, debe ser multilateral, y de gran respeto al otro. No al migrante sino, en realidad, al trabajador circulante actual con el cual se confunde aquel. El valor de este trabajador es como su potencial, muchísimo. Maltratarlo, simplemente, es demostrativo de una “crasa ignorancia”.  C) De la cumbre México, Centroamericana, del Caribe, y latinoamericana  y estadounidense, se debe pasar, bajo el supuesto de otras cumbres en los demás continentes,  a una <<Gran Cumbre Mundial>>, para al nivel de la ONU, establecer nuevas reglas de trato migratorio integral, mucho más justas y humanas. El actual movimiento migrante al mostrar los límites del modo de producción capitalista, no puede sino conducir a su correcto análisis. La posibilidad de respuestas para ese movimiento, depende de la posibilidad de respuestas en general para el problema humano. Tal es la razón de que el mundo no puede ignorar este tema de gran trascendencia, que ocupa un lugar de primera importancia frente al cambio climático, frente a la crisis generalizada de respuestas para el “agotamiento” de los modos de reproducción materiales y humanos. Lo que sigue depende de la respuesta a estos problemas, incluyendo, por supuesto, al migrante.


Semblanza

Samuel Tovar Ruiz

Catedrático de la Maestría en Ciencias Políticas y de la Facultad de Derecho de la BUAP.  Autor del libros: Hume: el Fundamento del Estado y Derecho Moderno, Epistemología de las Ciencias Sociales y Políticas, Configuraciones Jurídico Políticas, la Cuestión Social (libro en prensa), etc.  E- Mail: Coseidad@hotmail.com. 222  2295500 ext. 7712.

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