La prensa extranjera asegura que las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador son “mitín, espectáculo y tribuna”, mientras que la nacional da cuenta que en las “mañaneras” hay de dulce, de chile y de manteca”.
Tomando en cuenta que esas mañaneras son, la mayoría de las veces, los únicos eventos realizados en el día por el presidente, con mayor razón el gabinete debiera cuidar y apoyar mas al ejecutivo federal.
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En los primeros 150 días de gobierno, aunque la tónica es la misma y hasta podría decirse que ha ido creciendo, el presidente ha dado, 120 “conferencias”.
De acuerdo al taller de Comunicación política, tan solo del 1 al 5 de abril, el presidente hizo 80 afirmaciones, es decir un promedio de 16 diarias, de las cuales mas del 40 por ciento fueron informaciones falsas o muy poco veraces.
Para el público y que conste que no digo “para los medios”(por que ahí también se aplica lo de dulce, de chile y de manteca) que asiste diariamente al Salón Tesorería de Palacio Nacional ya es “natural”que el presidente responda:”lo que diga mi dedito”,”No tengo el dato”, “ no se” o “no tengo esa información”.
Esa respuesta se ha repetido mas de 90 veces, según las estadísticas de las mañaneras, seguida de cerca de otra de las favoritas en dónde el presidente agita a sus simpatizantes o fustiga a sus adversarios.
Aquí cabría preguntar:¿en dónde está el gabinete presidencial y el equipo de apoyo-porque al parecer ya no se llaman asesores-que por obligación tienen que proporcionar información actualizada y sobretodo veraz a AMLO?
¿Cómo es posible que permitan que medios patito, como el “periodista” que se presentó como el redactor de La web “El Deforma”, o el de la revista “es cuanto” con 11 seguidores en twitter y 86 en Facebook, o del blog “oro sólido” que ha tenido la palabra 13 veces y que se supone informa a la bancada de Morena en el Congreso, acaparen las preguntas y por supuesto las respuestas del presidente?
El otro problema es que debido a su falta de participación, el gabinete y el equipo de apoyo convierten al presidente en todólogo, por ejemplo, en una sola emisión, el presidente habló de investigaciónes sobre corrupción, el precio de la carne, el saqueo de gobiernos neoliberales, la evasión de impuestos de grandes empresas y de la problemática del beisbol, su deporte favorito.
Donde mas llamó la atención esta falta de apoyo fue al día siguiente de la llamada “marcha del silencio “del 5 de mayo pasado, que para muchos fue promovida por los expresidentes Fox y Calderón, la haya organizado quien la haya organizado, quedó la muestra de una sociedad ávida de seguridad económica y tranquilidad pública.
Se olvida que la responsabilidad del Estado Mexicano es dar certeza y brindar estabilidad en todos los sentidos a sus gobernados, se fueron con el número de personas que marcharon, y por su parte el presidente, lejos de llamar a la concordia o la civilidad política o al compromiso de mejora nacional, se fue con el chascarrillo de “no soy monedita de oro….”
A propósito del tamaño de la marcha, no hay que olvidar que las minorías cuentan y parangoneando el tamaño con un análisis de sangre, en dónde solo se requiere una gota para hacer un diagnóstico general del paciente, habría que poner mas atención a ese tipo de hechos, apenas a 5 meses de iniciada la actual administración.
Valdría la pena pedir un sistema de gobierno dónde la realidad sea compatible con el discurso y que los “ahorros” gubernamentales no sean a costa de la eficiencia de la administración pública.
¿Usted que opina?
Mayo/2019