El Internet está compuesto por gigantescos servidores, centros de datos y sobre todo de varios cables que constituyen el sistema nervioso de esta gran red de datos.
Hoy en día a nadie sorprende que con un solo clic podamos consultar sitios web que se encuentran en Europa o que podamos realizar una video llamada a con alguien que vive en Nueva Zelanda. Pese a la evolución de la tecnología de las últimas décadas, Internet sigue apoyándose fuertemente en la conexión cableada, te invito a conocer más acerca del tema en esta cápsula.
Más artículos del autor