Logo e-consulta

Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Estado debe ser facilitador de los emprendedores

Merecemos vivir en un ambiente de gobernabilidad democrática.

Fernando Manzanilla Prieto

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

Lunes, Abril 8, 2019

No podemos negociar con aquellos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».

- John F. Kennedy -

Más artículos del autor

En este mismo espacio he compartido, con mis amables lectores, diversas reflexiones sobre la urgente recuperación, de la cohesión social y de la salud del tejido colectivo de Puebla, desde un nuevo contrato social que le devuelva el sentido y racionalidad a las esencias y actividades del Estado, del Mercado y de la Sociedad Civil.

Sostengo que, el nuevo pacto refundacional, que habrá de surgir de un ejercicio trascendente de altura de miras y generosidad por parte de los tres sectores involucrados, habrá de representar un nuevo comienzo para dar a las personas, familias, comunidades y regiones de Puebla, una experiencia de paz y bienestar de largo alcance, a la altura de nuestra historia y con orientación incluyente.

Lo anterior es consecuente con mi consideración -y compromiso en mi acción cotidiana desde la cosa pública- en el sentido que todas las y los poblanos merecemos vivir en un ambiente de gobernabilidad democrática, eficiencia, legalidad, y seguridad dentro de un contexto corresponsable y participativo de paz social y protección ciudadana que tenga, como finalidad última, la prosperidad para y con todos.

El nuevo contrato social será el punto de partida de un inconmensurable desafío: entre otras propuestas tan deseables como posibles, para combatir la pobreza, la desigualdad y la corrupción; alcanzar una mejor distribución del ingreso[1] con la experiencia de un estado facilitador de la capacidad de los emprendedores para generar empleos y riqueza, así como recobrar la confianza ciudadana en sus representantes y desactivar el discurso de desprecio por el Estado de Derecho y las instituciones, que se ha encumbrado, erosionando profundamente nuestro tejido social.

Para una convocatoria exitosa a sentarse y negociar nuestro nuevo arreglo, la Sociedad Civil organizada -y movilizada-, así como la Libre Empresa, necesitan garantías y señales claras, por parte de quienes hacemos la gestión pública, de tolerancia, inclusión, buena voluntad y civilidad.

Tolerancia, para que el respeto por el otro sea una vivencia de aprecio por la diversidad; inclusión, para que nadie se sienta excluido del nuevo pacto social y, buena voluntad, para que la palabra sea, además de vehículo de comunicación, prenda de honorabilidad y firmeza de intenciones.

¿Qué hay de la civilidad? Se dice que, junto con la tolerancia, es una virtud básica de la convivencia política y consiste en la disposición para dar y pedir argumentos políticos en caso de conflicto (…)[2].

No entender que la realidad cambió puede complicar la viabilidad del nuevo pacto. Si aceptamos que el mercado es susceptible al ambiente político y que la sociedad acusa enfado y molestia por la manera tradicional de hacer política, tenemos que admitir, también, que no podemos aspirar a otro contrato social si repetimos las dinámicas y actitudes que lesionaron al actual.

En este orden de ideas, la función pública, en y a partir de la civilidad, significa tender puentes de entendimiento entre todos los actores y sectores de la sociedad; se trata de una labor que restituye a la política su vocación edificante para la concordia y el acuerdo.

[1].- Decíamos ayer que es saludable la transferencia de personas en situación de pobreza a la clase media para detonar el consumo, el mercado interno y activar la economía.

[2].- https://glosarios.servidor-alicante.com/politica/civilidad. Consultado el 4 de abril de 2019.

Vistas: 1361
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs