Desde hace años la dinámica política ha dejado de ser estática para moverse en la vorágine del acontecer adelantado. A la vieja premisa de “el que se mueve no sale en la foto”, ha sucedido la de “moverse para adelantar”. En efecto, parece ser que la política se rige más por el video que por la fotografía: moverse para salir en la imagen. Tal es la razón por la cual en este momento la carrera presidencial –desde hace ya tiempo pero especialmente después de las elecciones locales de este año en cuatro estados- cobra especial relieve e importancia, porque se han movido las piezas del ajedrez politico. ¿Cómo están ahora esas piezas? ¿Cómo se han movido y, lo más relevante, cómo se moverán de aquí a Julio del año que viene?
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No se trata, desde luego, de tener una bola de cristal. Ni los análisis deben ser los augures lanzados por adivinadores. Se trata, por el contrario, de preguntar a quienes por años y por la dinámica del seguimiento cotidiano del acaecer politico se han dedicado a escribir acerca de los asuntos públicos, en particular sobre los procesos electorales, los partidos politicos y los candidatos –hoy meros aspirantes.
Hemos preguntado a nuestros colaboradores sobre el Partido Revolucionario Institucional, sobre sus triunfos electorales en el pasado reciente y sobre si eso lo fortalece y (si) fortalece al presidente Enrique Peña Nieto y su grupo. También sobre las repercusiones de esto en el escenario local de Puebla, todo ello de cara a la elección concurrente de 2018. Quizá la pregunta relevante sobre este partido es si retendrá la presidencia de la república. Las respuestas son varias y variadas. Hemos tomado las versiones de nuestros colaboradores para intitular sus respuestas a manera de breves entrevistas y de pequeños artículos periodísticos.
Lo mismo hemos hecho respecto del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que, al lograr una votación importante en estas recientemente pasadas elecciones, se vuelve de facto en la segunda fuerza politico-electoral en términos generales. Si a ello se añaden las diversas mediciones que colocan a su líder nacional –perfilado ya como candidato indiscutible de este partido- en los primeros lugares de preferencia electoral, se tiene una fuerza política realmente competitiva. Por eso la prgunta natural es qué le hace falta para lograr el triunfo en la carrera presidencial. Y desde luego, cuál sería el escenario para Puebla.
En cuanto al Partido Acción Nacional, también se han formulado una serie de preguntas, la primera sobre la candidatura presidencial de este partido, y luego sobre su repercusión en Puebla. Sin duda de gran envergadura.
Sobre el Partido de la Revolución Democrática también se han formulado algunas preguntas, sobre todo si iría en alianza con otros partidos y por qué, así como su impacto en el escenario local. Ya el lector podrá constatar las respuestas de nuestros colaboradores.
Igualmente se pregunta sobre las candidaturas independientes y su factibilidad, ya que si bien en el discurso público aparecen con gran espectativa, en el terreno de los hechos no ha tenido gran atractivo. Cuando menos hasta ahora.
Y la pregunta central –más bien, que corona este breve cuestionario- es acerca de quién podrá ganar la contienda presidencial. Insistimos, más que un ver en la bola de cristal de algún mago, se trata de respuestas sopesadas por el análisis de nuestros colaboradores. Esperamos que nuestros lectores puedan ver en las variadas respuestas, los elementos de análisis para formarse su propio criterio.