La pasada elección confirmó lo que hemos presenciado en los últimos procesos: ya es imposible ganar sin alianzas y 2018 camina en esa dirección. Que Alfredo del Mazo haya ganado con escaso 33% de la votación, indica que se ha consumado la ruptura del consenso a su alrededor. 67% no lo quería como gobernador. Cada vez es más difícil alcanzar el 40%. El resultado es válido pero el respaldo ciudadano es débil y la inestabilidad campea. Por eso el PRI se opone a la propuesta de una segunda vuelta el año que viene. Su esperanza está puesta en alcanzar en 2018 33% y dividir al voto opositor. Antes del 4 de junio pasado, el PRI la tenía difícil. Un resultado tan ajustado como el del Edomex y Coahuila, con todas las acusaciones por presunta violación a la ley, le complican más el panorama. Una segunda vuelta y hasta la posibilidad de gobiernos de coalición, darían más estabilidad al país pero aumentarían las posibilidades de perder para el PRI…
“Las cartas del PRI…”
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El desenlace en el Estado de México se ha convertido en el laboratorio para 2018, por parte de Los Pinos y el PRI. Quien logre el 33% o lo rebase, podría alzarse con la victoria presidencial. El forcejeo y equilibrio de variables, revela que los demás partidos tendrán la misma dificultad. El triunfo de Del Mazo no asegura nada porque MORENA se les pegó mucho y hay varias impugnaciones…
Pero lo más interesante es la conformación de la baraja priísta para la sucesión presidencial. Si la idea es ‘salvar’ al sistema de los embates de López Obrador, haciendo un llamado a las fuerzas conservadoras del país, las cartas lógicas serían Luis Videgaray o José Narro. El primero del Presidente, el segundo de Carlos Salinas…
Miguel Ángel Osorio Chong tiene capital político, pero lanzarlo sería la ruptura con Manlio Fabio Beltrones, pues son enemigos a muerte. Como sea, no hay que descartarlo…
Si las cosas se pusiesen en femenino, habría tres cartas: Claudia Ruiz Massieu, Rosario Robles y Claudia Pavlovich, que representan los intereses de Salinas, Peña Nieto-Videgaray y Beltrones, respectivamente…
Aurelio Nuño y José Antonio Meade tendrían oportunidad sólo si se desgranasen los arriba mencionados. Serían los comodines…
Manlio Fabio y sus aliados han estado muy activos. Lo vimos a propósito de la segunda vuelta electoral. Emilio Gamboa y Pablo Escudero rechazaron la reforma propuesta. Beltrones también impulsa a Juan Ramón de la Fuente, a considerar entre Videgaray y Narro, tendiendo puentes con los otrora camachistas intelectuales y académicos…
“Las cartas de Andrés Manuel…”
López Obrador no apostó por una elección en especial, salvo en el caso de Delfina en el Edomex. Juega todo a crear una red electoral que lo lleve a la Presidencia de la República, porque él es la única carta rumbo a 2018. Pese al revés mexiquense, sabe que haber quedado tan cerca, también le sirve aunque no del todo…
Su rechazo a aliarse con el PRD obedece a dos cosas: su molestia al no declinar Juan Zepeda a favor de Delfina y su retorno a la idea original del malogrado Manuel Camacho Solís: una alianza hegemónica ‘dentro’ de MORENA. Es evidente; va por la ruptura interna del PRD…
En el fondo, López Obrador espera que, dando toldo el impulso a su proyecto, sobre la marcha ocurran más desgajamientos en el PRI. Junto con los que haya en el PRD, le darán la estructura de poder territorial que ahora no posee. MORENA es visto como el frente amplio en sí. Con el PT, no le alcanza para ganar la Presidencia de la República…
Desde el PRD, el eje Bejarano-Padierna le contesta que sin el PRD no podrá ganar…
“El PAN: El juego del 3+1…”…”
Don Máximo, exgobernador de Puebla, vuelve a la carga contra Anaya y Margarita, en el sentido de que él es el único de los tres que ha ganado elecciones, recordando que no existen candidaturas presidenciales plurinominales. López Obrado pretende llegar a la elección presidencial montado sobre una entelequia que, sobre la marcha, se va vivificando con los desgajamientos del PRI y del PRD. El PAN a su vez, llega como el partido opositor con más fuerza electoral territorial, tanto en gubernaturas como en alcaldías, sumando los grupos legislativos, locales y federales…
Su problema radica en no haber perfilado una candidatura en especial, como para ir capitalizando a los electores descontentos con la situación del país. Pero hay más…
Tanto en el PRI como en el PAN, así como en los grupos bisagra, sopesan lo difícil que sería liderar una opción ‘salvadora de la República’, ante Andrés Manuel, con cartas identificadas como PRI. Por eso la idea de considerar a Narro y a De la Fuente, que poseen un perfil más ciudadano…
¿Y si eso no resultase? ¿Y si ninguno de los tres aspirantes panistas tampoco pudiese enarbolar el ideal conservador? En tal caso, habría que abrirse a una cuarta opción, que emerja igualmente del PAN. Aquí se insertan panistas y expanistas que miran con recelo a los hasta ahora tres opciones y buscan que el candidato sea Miguel Márquez, gobernador de Guanajuato. Aquí se entiende la lógica de las declaraciones que está haciendo Vicente Fox. El otrora presidente de México piensa que deben ser tres posibilidades a valorar: Videgaray, Narro y Márquez…
Entiendo la lógica de la propuesta, pero si Miguel Márquez desea ser una carta a jugar, debe apretar el paso. El que gane tendrá que acercarse al 33% de los votos o superarlo. Su presencia nacional no es fuerte, aunque goza de simpatía entre los panistas. Lo que está haciendo Fox es un guiño al panismo tradicional…
Por lo pronto, panistas y perredistas han asumido el discurso de la segunda vuelta y han encasillado al PRI en el discurso adverso al consenso. El PRI quiere ganar aunque sea con un voto de diferencia…
“PRD: el aliado necesario…”
Los Pinos y López Obrador están coincidiendo en su intento por neutralizar o desgarrar al PRD. Desde distinto enfoque y objetivo, dan juego mediático a Juan Zepeda, tentándolo con la candidatura presidencial. Lo que desean es provocar ‘canibalismo político’ entre él y Alejandra Barrales. Presionan para que Zepeda eche por tierra el acuerdo original: una alianza por la Presidencia implicaría que ella fuese la candidata a la Ciudad de México y Zepeda asuma el mando del PRD…
Externamente, ‘le pican la cresta’ a Miguel Ángel Mancera con el tema del metrobús, para que vaya por la nominación y el PRD se fracture en tres partes. De calcular mal el PRI, potenciarían a Andrés Manuel López Obrador a Los Pinos…
En otro momento, analizaremos cómo van a tratar de dividir al resto de los partidos. NO hay que perder de vista la variable poblana, donde el panismo tradicional quiere meter la carta de Eduardo Rivera como alternativa a Martha Erika Alonso y Luis Banck. López Obrador sopesa a tres gallos para la gubernatura. Uno de ellos, Fernando Manzanilla, sería si fuese prioritario fracturar al PRD, al PAN y al núcleo de aliados de don Máximo…
Hasta entonces…
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