Viernes, 15 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Veracruz, rinconcito donde hacen su nido las olas del mal

Un estado lleno de ríos preciosos, lagos, cascadas, playas, mares, todo

Abelardo Fernández

Doctor en Psicología, psicoterapeuta de Contención, musicoterapeuta, escritor, músico y fotógrafo profesional.

Martes, Marzo 7, 2017

Nuestra vecindad con el estado de Veracruz, de muchas maneras, lo hace un lugar entrañable para nosotros los habitantes de Puebla. Si hay algo que supimos desde siempre los poblamos es que una palabra relacionada con Veracruz es “abundancia”, no como las tierras duras y secas de nuestro estado. Desde hace muchos años se decía que si tirabas una semilla de fruta en Veracruz al poco tiempo ya tenías un árbol floreando. Un estado lleno de ríos preciosos, lagos, cascadas, playas, mares, todo. Abundancia de frutas, ganado, peces, mariscos, aves, todo, carnavales, fandangos, decimeros, jaraneros, lo tienen todo verdaderamente. Un estado petrolero también. Nunca dejarán de ser entrañables esos viajes al puerto donde podíamos ver esas inolvidables puestas de sol desde el malecón, el inconfundible olor a mar y sabor a sal acompañando el calor y la humedad del aire, partes de  nuestra biografía. Qué decir de un lechero de la parroquia con unas canillas, una bomba de frijoles, unas banderillas, unos huevos tirados, manjares de la gastronomía del amado puerto. El boulevard Días Mirón, el maravilloso malecón. Boca del río, mandinga, camarón fresco para pelar al lado de una cerveza helada y frente al río. Quién no pasó por el puerto de Alvarado a mirar las flotas de grandes embarcaciones oxidadas donde las gaviotas y los pelícanos se detienen a dormir la tarde, las abuelitas jugando lotería en el parque los domingos por la tarde, las nieves, las aguas frescas. La zona de los Tuxtlas, la laguna de Catemaco, el salto de Eyipantla; la zona sur con Coatzacoalcos, Cosamaloapan, Jáltipan. Para el norte comenzando por Cardel, de pasadita en Tlapacoyan, Martínez de la Torre, San Rafael,  Costa Esmeralda, Zamora, Papantla, Pozarrica, Tuxpan, etcétera, etcétera. Tenemos y tuvimos siempre una relación personal y confidente con Veracruz, aunque muchas veces se dijera que ellos no soportaban a los poblanos y los poblanos no los soportamos a ellos: nosotros unos dos caras y ellos unos embusteros, en fin. Quiero escribir ahora lo que ambos nos pertenecemos.

Xalapa la capital es un lugar especialmente importante en la vida cultural, intelectual y académica de este país. Una hermosa ciudad estudiantil llena de bellos parques donde cada viernes se presenta en el teatro del estado la orquesta sinfónica, donde anualmente se llevan a cabo maravillosos festivales de Jazz y donde aparecen músicos mexicanos Jazzistas de primera línea. Qué decir de esa profunda erótica campirana llamada Son Jarocho, que ahora no solo se rescata desde sus raíces y sus tradiciones patrimoniales, sino que se actualiza y enriquece con nuevos compositores como Ramón Gutiérrez en el patio Muñoz y todos los demás grupos que lo difunden con toda dignidad popular.  Esa maqueta hermosísima que es Tlacotalpan y su Candelaria fantástica, de la hermosa Córdoba con su café delicioso, de la tranquilísima Orizaba y de la misma Mendoza cerca de Fortín de las flores.

Más artículos del autor

Todas estas maravillas están amenazadas, desde hace más de seis años durante el gobierno de Fidel Herrera comienzan a hacerse pactos con la delincuencia organizada, especialmente cárteles de la droga y poderosos grupos de choque. Por un lado el cartel de Jalisco Nueva Generación y por otro lado Los Zetas, han convertido a Veracruz en un territorio dominado y sometido. Matanzas de mujeres y de niños, matanzas y persecuciones de periodistas, asesinatos y homicidios por todas partes. Prácticamente todos los días llegan informes de las personas que mueren en todos estos pueblos, puede ser uno, pueden ser 10 o pueden ser 50, las personas han perdido la noción de la conmiseración humana, se mueren personas como chaquistes en el atardecer del mar. Los sicarios cobran cuotas en casi todo el estado a cualquier comerciante, los veracruzanos ya no saben si pagar a hacienda los impuestos o a los sicarios sus cuotas. Muchas familias enteras han migrado, las que se quedan defienden lo que les queda y viven con la sensación de que todo esto se les ha convertido en hechos normales. Las redadas, los asesinatos, los ajustes de cuentas, los secuestros y la corrupción es cosa de todos los días, y Fidel Herrera tranquilamente de Consul en Barcelona. Por si fuera poco, el gobernador siguiente, este tal Duarte, hoy no solo se sospecha que lo que se llevó eran los erarios públicos, con las cantidades de propiedades, de riquezas y de dinero que le siguen encontrando todo parece indicar que estaba financiado por estos ampones de la droga y el terror. Uno de los estados más hermosos y más abundantes de este país está cundido de podredumbre, de amenazas, de corrupción y de violencia sin fin, cosa que nos compete a todos nosotros también, si las intervenciones de la autoridad, el ejército y la marina no dan buenos resultados, la patria entera estará en peligro, en mucho peligro. Todo esto en los finales del más vergonzoso de todos los sexenios presidenciales, el de Peña Nieto, amigo íntimo y cercano de Javier Duarte y de Fidel Herrera, por cierto. Y ya lo dijo el Santo Padre y lo dijo con voz en cuello, chingue su madre este Duarte, que solo Veracruz es bello...

Vistas: 894
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs